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Acueducto de Pereira
La gestión del riesgo como un proceso transversal
La
actual administración de la empresa Acueducto y Alcantarillado
de Pereira S. A. en Colombia ha reconocido que la gestión
integral del riesgo debe considerarse como un proceso transversal
a las actividades rutinarias de la empresa.
Con este objetivo, se
creó una unidad para la prevención y atención
de emergencia, que cuenta con un profesional de tiempo completo
cuya función es mantener el abastecimiento en promedios
superiores al 99 por ciento cuando se presenten situaciones
de emergencia.
En esta compañía
el análisis del riesgo no se concentrará solo
en la infraestructura sino también en la calidad y
continuidad del servicio, ya que este constituye un derecho
constitucional inalienable.
Pereira, capital del
departamento colombiano de Risaralda, está ubicada
en la vertiente oriental de la cordillera central colombiana.
La zona está caracterizada por una enorme riqueza natural,
pero al mismo tiempo, sufre deslizamientos y lluvias y su
corteza terrestre experimenta procesos volcánicos y
telúricos.
El hecho que esta ciudad
no cuente con una adecuada planificación del suelo
es una característica geográfica adicional que
pone en riesgo a los usuarios de Acueducto y Alcantarillado
de Pereira S.A., que hasta junio de 2003 sumaban 94.812.
Un análisis inicial
de la infraestructura del acueducto y del alcantarillado permitió
concluir que esta atraviesa las zonas de mayor riesgo del
territorio municipal debido a la presencia del sistema de
fallas conocido como Sistema de Fallas de Silvia.
La idea que la gestión
del riesgo debe ser transversal a toda la rutina de la empresa
surgió a raíz de la experiencia adquirida después
de dos sismos, ocurridos en 1999 y 1995, y un deslizamiento
que en 1987 afectó el abastecimiento de agua durante
nueve días.
Acciones estratégicas
Las acciones posteriores a esta directiva se iniciaron en
abril de 2002 mediante la creación del Centro de Información
Georreferenciada, con el objetivo de apoyar los análisis
especiales de zonificaciones de riesgo y de colaborar en la
planificación empresarial.
Asimismo, se analizó
de manera integral el acueducto, mediante la superposición
de sus líneas de más de seis pulgadas con mapas
de microzonificación sísmica. También
se empezó a estudiar la susceptibilidad de los suelos
de la región. Este análisis permitió
concluir que el canal de aducción (el conductor de
agua cruda entre la bocatoma y las plantas de tratamiento)
se encuentra altamente expuesto. Finalmente, se definió
un protocolo para la atención de las emergencias y
se evaluó la posibilidad de usar un sistema alterno
durante este tipo de situaciones.
Para mayor información,
contactar al geólogo José Edier Ballesteros
jebhar@pereira.cetcol.net.
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