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Comunicación social, una herramienta esencial para los equipos de respuesta a desastres
Los desastres son dinámicos, como dinámica es también la necesidad de información que se origina en las diferentes etapas de las emergencias. Números de muertos, heridos, afectados, techo, alimentación, agua, seguridad, riesgos a la salud, recuperación…En fin, tantos interrogantes en medio de la confusión y el drama pueden paralizar y comprometer la capacidad de respuesta y la toma de decisiones.
En gran medida, una respuesta y una administración adecuada de un desastre dependen del manejo apropiado de la información y cómo ésta se comunica por parte de técnicos, coordinadores, personal de salud, autoridades nacionales y de los medios de comunicación.
Un buen manejo de la información debe garantizar el análisis, la interpretación, la exactitud de los datos técnicos; mientras que la comunicación debe asegurar la fluidez en el intercambio y la transparencia, ambas características indispensables en el proceso de tomar decisiones antes, durante y después de una emergencia.
El sector salud debe estar preparado para responder adecuadamente ante las distintas necesidades de información que se originan en una emergencia y, la OPS/OMS debe asegurarse de contar con los expertos y las herramientas necesarias para acompañar a los países en ese proceso.
Emergencias ocurridas en los últimos años en la región han evidenciado la necesidad de que comunicadores expertos en desastres y manejo de crisis sean parte de los equipos de respuesta, y en particular del equipo regional de respuesta formado por la OPS. Las razones son diversas: necesidad de contar con informes de calidad y oportunos, necesidad de generar cambios e influir en el comportamiento de las personas durante una emergencia, de lograr entendimiento con el público sobre los riesgos y cuidado de la salud, movilización de recursos, de satisfacer las exigencias de los medios de comunicación y de la comunidad internacional, de prevenir riesgos políticos y sociales, o de encarar rumores, entre otros factores.
Al igual que las ciencias de la salud, la comunicación, en el área de desastres, es una disciplina que requiere de dominio técnico, conocimientos y especialización. El comunicador hace posible que la información producida por los profesionales de la salud sea entendible a todo tipo de audiencia, elabora estrategias en torno a las necesidades de esas audiencias, contribuye a diseñar mensajes sobre promoción de salud, envía información a quien la necesita, y contribuye a aumentar la visibilidad del sector salud. En fin, hace todo lo necesario para garantizar que la información esté donde debe estar y en el momento oportuno para que se tomen las decisiones que faciliten la respuesta a las víctimas de los desastres.
La experiencia en muchos desastres recientes ha mostrado carencias de información en momentos de máxima necesidad para tomar decisiones que afectan a la protección de la vida, de la salud, o a la movilización de recursos y la relación con los donantes. O que los informes están cargados de tecnicismos que hacen difícil su interpretación.
Para llenar ese vacío, la OPS/OMS trabaja en la formación del sub grupo de comunicación y gestión de información, que estará integrado al Equipo Regional de Respuesta. Como primer paso, durante la primera semana de agosto, se realizó en Lima, Perú, un taller internacional que contó con la participación de comunicadores y periodistas expertos en desastres de la Región, en el que se revisaron y validaron procedimientos y herramientas de trabajo que servirán para mejorar el trabajo interno y externo de la OPS en situaciones de emergencias y desastres. Para mayor información sobre este tema escribir a Ricardo Pérez a perezric@pan.ops-oms.org
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