Boletin No. 108
Noticias e Información para la Comunidad Internacional
Octubre 2007

Editorial

Hospitales seguros: No dejemos que sean víctimas de los desastres

Durante décadas el sector salud se ha enfrentado a la interrupción frecuente de los servicios de atención médica a causa de los daños provocados por desastres naturales. Justamente, cuando más se han necesitado esos servicios no han estado disponibles o han sido ofrecidos en sitios temporales, sencillamente porque las instalaciones de salud no funcionaron. En el peor de los escenarios, el colapso de infraestructuras de salud ha provocado la muerte de pacientes y personal médico como fue el caso del hospital Juárez, en México, durante el terremoto de 1985.

La tragedia sacó a relucir la incongruencia de invertir en la capacitación de trabajadores en el sector salud con el fin de prepararlos para hacer frente a situaciones de desastres, pero sin asegurar su supervivencia o que las instalaciones donde trabajan siguieran funcionando.

En las décadas siguientes a la tragedia de México muchas reuniones han sido organizadas, resoluciones adoptadas, guías y documentos publicados y ciertos profesionales han sido entrenados; sin embargo, aún no contamos con un compromiso político fuerte ni con los recursos financieros necesarios para asegurar que los hospitales e instalaciones de salud funcionarán luego de ocurrido un desastre.

Ahora surge una nueva oportunidad para crear conciencia sobre la importancia de este tema y para obtener el apoyo político para lograr los cambios que se requieren. La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas (ONU-EIRD) ha adoptado el tema de hospitales seguros frente a desastres para su campaña mundial 2008-2009 sobre reducción de desastres. Organizada en el contexto del Marco de Acción de Hyogo, adoptado en la Conferencia Mundial sobre la Reducción de Desastres 2005, la campaña se centrará en una de las recomendaciones de esa conferencia: “la integración de la reducción de riesgos en el sector salud y la promoción de hospitales seguros”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es el socio principal de la EIRD en esta campaña.

Alcanzar la meta de “Hospitales Seguros”, una meta ambiciosa y de largo plazo, requiere de compromiso político, un compromiso que no será efectivo hasta que un público bien informado y/o los medios de comunicación exijan acciones concretas. La campaña mundial sobre la reducción de desastres ayudará a que se genere ese compromiso y a obtener el apoyo para mejorar la resiliencia de las instalaciones y servicios de salud ante situaciones de desastres. Ello implica el reforzamiento estructural de las infraestructuras (nuevas o ya existentes) para evitar su colapso o pérdida total; implica garantizar que elementos no estructurales (calentadores de agua, tanques de depósito, equipos mecánicos, estanterías, etc.) no comprometan la seguridad de los pacientes o la prestación de los servicios; finalmente, hay que asegurarse que la fuerza laboral estará bien preparada para responder a los retos que genera un desastre. Para lograr estos avances se requiere de la participación de muchas disciplinas, desde administradores hasta ingenieros y arquitectos, desde los cuartos de urgencias hasta los proveedores de salud primaria.

Un objetivo que requiere apoyo político

Alcanzar la meta de “Hospitales Seguros”, una meta ambiciosa y de largo plazo, requiere de compromiso político, un compromiso que no será efectivo hasta que un público bien informado y/o los medios de comunicación exijan acciones concretas..

Durante muchos años, los países miembros de la OPS/OMS han hablado sobre “hospitales seguros” en el sentido de que estos deben continuar funcionando ante situaciones de desastres. Sin embargo, el término también genera confusión. En ocasiones, “seguridad”, en el contexto de hospitales, es relacionado con la seguridad de los pacientes, un asunto que también es de vital importancia en el cuidado de la salud. Claramente, la seguridad estructural o funcional de un hospital está directamente ligada a la seguridad de los pacientes: prevenir el colapso de un edificio o simplemente evitar una evacuación peligrosa en situaciones de emergencia salva vidas. Sin embargo, la seguridad de los pacientes es un tema mucho más amplio que el de hospitales seguros, que como ya hemos señalado, será el centro de la Campaña Global para la Reducción de Desastres. Ese enfoque no debe ser interpretado como una falla en apreciar la magnitud de los asuntos relacionados con la seguridad de los pacientes, tales como errores médicos, negligencia o cuidados inapropiados. La campaña resaltará la necesidad de mejorar la resiliencia de las instalaciones y servicios de salud mediante la inversión en la adopción de medidas de seguridad tanto estructurales como no estructurales y la participación de todo el personal de salud en la reducción de desastres.
La seguridad de los hospitales es a menudo un asunto olvidado o descuidado a nivel político. Desviar la atención de este tema implicaría que hemos fallado en obtener el apoyo político que se necesita para fortalecer la resilencia de las instalaciones de salud ante los desastres naturales.

Reducción de riesgo en el sector salud , una responsabilidad colectiva

Hay quienes creen que la protección de los hospitales es una responsabilidad exclusiva de los programas de desastres de los Ministerios de Salud. Nada más lejos de la realidad. La OPS/OMS ha dado pasos importantes para extender su capacidad corporativa en la gestión de este asunto. El reto de la próxima campaña es involucrar a la mayor cantidad de disciplinas, instituciones y socios con el fin de lograr los objetivos planteados. Por ejemplo, un programa de control de enfermedades transmisibles debe evaluar qué tan vulnerable son sus instalaciones físicas, como los laboratorios. La gestión del riesgo debe convertirse en una preocupación y en una responsabilidad de los expertos en la seguridad de los pacientes, de la misma manera que los administradores de desastres deben encontrar formas para reducir los errores médicos o mejorar la calidad de los cuidados de las emergencias post desastres. El personal que provee salud primaria está mejor equipado para ayudar a incorporar la reducción de riesgos en las iniciativas a nivel comunitario.

En resumen, todos los actores del sector salud deben unir sus fuerzas para dirigir la atención hacia el tema de hospitales seguros y así lograr el apoyo político y público necesario para alcanzar la meta, una meta que aún no se ha logrado pese a los esfuerzos, en las últimas dos décadas, de la OPS/OMS y muchos países miembros en mitigar los efectos de los desastres sobre los hospitales.

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