Albergues de Emergencia: Alternativas a las tiendas

DISASTER SHELTERS:  ALTERNATIVES TO TENTS AND TARPS

Mier, 17 Feb 1999 12:14:57 -0600 (CST)
"J.Richard Gorham" <jrgorham@ix.netcom.com>

Paper:

J. Richard Gorham, Ph.D. Adjunct Professor of Preventive Medicine  Uniformed Services University of the Health Sciences Bethesda, Maryland, USA and Director Coordination Center for Disaster Preventive Medicine Xenia,  Ohio, USA
 

ABSTRACT

Hay una fuerte tendencia por parte de las víctimas de desastre de reconstruir en el mismo lugar donde vivían cuando el desastre llegó. Las víctimas de desastre a menudo exhiben mucho ingenio y fortaleza al buscar para sí mismos alguna clase de albergue en los cuales llevar la vida que una vez conocieron. Las agencias de alivio, tanto locales como internacionales, han intentado ayudar dando albergues comunales o carpas, recubiertas de plástico, láminas de metal corrugado, y albergues de emergencia pequeños manufacturados para la comodidad de las víctimas del desastre. Cada una de estas intervenciones tiene desventajas, pero desde el punto de vista de las víctimas, cualquier ayuda dada con buenas intenciones, no importa qué tan inadecuada sea, es mejor que ninguna ayuda en absoluto. Los nuevos sistemas innovadores de albergue dan a las víctimas de desastres los medios de satisfacer sus necesidades inmediatas de albergue y la necesidad posterior de domicilio permanente. Estos albergues de emergencia pueden ser hecho en minutos, son completamente a prueba de agua, muy resistentes a vientos fuertes, y no colapsarán si son sacudidos. Los nuevos diseños de las casa que están ahora disponibles sirven para los requerimientos de albergues permanentes. La casa típica, hecha de plástico corrugado, consiste de dos habitaciones, un baño y una combinación de cocina y sala, todos situados en una plataforma de concreto. Tanto los albergues como las casas son muy baratos comparados con los sistemas tradicionales de albergue.

"Basado en un artículo presentado en HAZARDS-96, un Simposio de la Sociedad Internacional para la prevención y Mitigación de Desastres Naturales, 21-26 July 1996, Toronto, Ontario, Canada.

ALBERGUES TEMPORALES

Las ocurrencia todavía demasiado frecuentes de los desastres naturales y los provocados por el hombre crea una necesidad constante de albergues temporales. Luego de un terremoto o un ciclón o desastres similares que involucran destrucción a gran escala de casas o luego de que las personas han sido forzadas a dejar sus casas por la amenaza de desastres naturales y provocados por el hombre la primera respuesta de las víctimas afectadas (luego de que se han resuelto las situaciones que amenazan la vida) es construir albergues temporales a partir de los escombros de la tormenta y de cualquier otro material a mano, preferiblemente en los mismos predios ocupados antes del desastre (Bryant 1991). En algunos casos, no se hacen más previsiones adicionales para albergues o necesita ser hecho por las propias víctimas o por las entidades de respuesta al desastre.
 

Alivio del desastre

Lo siguiente para las víctimas son los rollos de plástico que pueden ser confeccionados dentro de los albergues (Davis and L amb e r t 1995 ) . Concurrentemente, en muchas instancias, los administradores de desastres abren albergues grupales en edificios existentes de varias clases (a menudo escuelas o iglesias) o grandes carpas. En el caso de asentamientos de emergencia que involucran gran número de refugiados, se usan tanto las pequeñas carpas como los impermeables de plástico. Para la gente en el punto de la desesperación, cualquier tipo de albergue es apreciado; la ventaja de satisfacer las necesidades inmediatas de albergue usualmente se sobrepone a las desventajas inherentes de las diferentes soluciones de albergue.
 

Impermeables de Plástico

Las desventajas, sin embargo, pronto se sentirán. Las tensiones surgidas en proporción a qué tanto se sienten las desventajas con respecto a las víctimas. Los albergues hechos de impermeables de plástico tienen por lo menos dos desventajas: tienden a ser bien ventilados (si hay una brisa), y protegen de la lluvia mientras la tela permanezca intacta. Las telas de plástico, sin embargo, ofrecen poca protección contra mosquitos y otros artrópodos nocivos. No tiene prácticamente cualidades de aislamiento, un defecto mayor en sitios que son inusualmente calientes o fríos. La integridad de los albergues es difícil de mantener cuando las telas plásticas son sometidas a altos vientos. Y el aleteo constante de la tela en el viento no contribuye a tranquilizar las víctimas que están sufriendo de un gran stress. Aparentemente, hay muchos defensores de los impermeables de plástico en la comunidad de desastres, aquellos que distribuyen impermeables de plástico a los refugiados y a las víctimas de un desastre parecen hacerlo con gran satisfacción, como si estuvieran haciendo algo maravilloso. Por supuesto, en cierto sentido si están haciendo algo maravilloso, pero me pregunto qué pasaría con el entusiasmo de los trabajadores de la ayuda mantienen por los impermeables de plástico si fueran forzados a vivir bajo tan benevolente protección durante semanas e incluso meses.

Una nueva clase de impermeables de plástico - -Monarflex- - está ahora disponible. Es mucho más fuerte (esto es más resistente a rasgaduras) y mucho más caro que los impermeables de plástico ordinario. La fortaleza viene de duras fibras dentro de la tela que vienen en un tejido cruzado. Monarflex es susceptible a pinchazos pero mucho menos que el impermeable corriente. Los ojales duros de plástico dentro de la tela evitan que se rasgue en los puntos de soporte. Monarflex está diseñado especialmente para su uso en construcción de albergues de refugiados de diferente tipo. Monarflex está diseñado especialmente para su uso en construcción de albergues de refugiados de diferentes clases (see Davis and Lambert 1995 for designs).

Tanto esta nueva clase de impermeable de plástico y el estilo antiguo se basan, para la mayor parte, en soporte localmente adquirido sobre el cual se colocan los impermeables de plástico. En un campamento de refugiados típicos, varios miles de tiendas serán necesarias. El impacto ambiental de la tala intensiva de bosques hacia los postes de soporte seguros debería ser considerado cuando se opta por los impermeables de plástico como una medida de alivio.

Las medidas de alivio que requieren que las víctimas contribuyan a la deforestación y desertificación pueden, a largo plazo, volverse contraproducentes.
 

Albergues Grupales

Hay grandes problemas ambientes que surgen con los albergues grupales (Centers  for Disease Control 1992; Gladwin 1993; O'Sullivan 1994). Estos son bien conocidos y no necesitan ser enfatizados aquí. Una fuente mayor de descontento que se ha oido en habitantes de albergues grupales es la falta de privacidad. Hay poca ayuda para ello, de forma que las personas deben entenderselas con ello lo mejor que puedan.

Las personas en albergues grupales a menudo se quejan constantemente (y a menudo con buena razón) acerca de ser forzados a tener sus propiedades dañadas sin vigilancia y sujetas al saqueo.
 

Carpas

Una de las señales más obvias de asistencia externa a las victimas del Huracán Marilyn en St. Thomas fue la aparición de cientes de carpas azules o blancas esparcidas sobre los techos dañados. Estas carpas (más de 10.000 CMorrow and Ragsdale 19961) entregadas por la Federal Emergency Management Agency, lograron algo de comodidad a los residentes, dándoles albergue y protegiendo sus pertenencias de las frecuentes lluvias. Las carpas se volvieron, entonces, los techos de las casas (por lo menos, esa fue la situación antes de que el Huracán Bertha visitara la isla en Julio de 1998). Puesto que los residentes repararon canales y desagues de agua de estos techos de carpa colectados en cisternaes, surgió la pregutna, es el agua recogida de las carpas plásticas segura para beber? La respuesta en ese punto, meses después del huracán, es que nadie sabe a cabalidad. Parece que la luz ultraviolenta, que es abundante e intensa en las Islas Virgenes, pueden causar bajo deterioro de la tela de polietileno, liberando cantidades diminutas de bromina y antimonio impregndos dentro de la tela durante la manufactura para dar retardo al fuego. Los análisis de laboratorio del agua de la carpa a nivel de partes por millón no detectaron antimonio o bromina, por ello el chance de toxicidad agudad parece improbable. La pregunta amerita estudio posterior en relación con el deterioro acelerado potencial de la tela de la carpa con el tiempo, y en relación a la toxicidad crónica. En anticipación a emergencias futuras donde las carpas puedan ser usadas, puede ser prudente identificar las fuentes de las carpas que no han sido impregnadas con retardantes para fuego.

Tiendas

Las tiendas tanto de lona como de plástico carecen de buenas cualidades de aislamiento, de forma que las víctimas sufren de demasiado calor o frío, dependiendo de la temperatura exterior. Las tiendas de lona se queman fácilmente, pero los habitantes de los albergues rara vez apreciona este hecho hasta que ven el fuego. Las tiendas, también ya sean pequeñas o grandes, son muy susceptibles a vientos fuertes. Una larga exposición de las tiendas al sol tiende a debilitar las costuras entre las secciones de tela, permitiendo que aparezcan goteras. Las tiendas y la tela impermeable de plástico son todas fácilmente pinchadas aún cuando los usuarios son cuidadosos.

Sin embargo, cualquier clase de albergue en una tormenta ( o después de una tormenta) es mucho mejor que ningún albergue en absoluto.
 

Si no son tiendas, entonces qué?

La necesidad de alternativas para las tiendas ha sido reconocida durante mucho tiempo. Numerosas alternativas han sido divisadas y algunas se han ido al campo (Davis, 1978a,b). Según Davis (1978a,b), uno de las mayores desventajas no es necesariamente en diseño o construcción, sino en su llegada tardía a la escenta del desastre, demasiado tarde para ser de ayuda significativa. Obviamente, no es la falla del albergue ofrecido de cualquier diseño, pero es (o fue) inherente al inicio desorganizado de la respuesta de desatre típica.

Literatura de Manejo de Desastres

El Punto específico es discutido abajo en mayor detalle, pero hay una necesidad de un comentario acerca de alguna de la literatura de desatres antigua. Sin embargo, nada dicho aquí debería de ninguna manera ser considerado como derogatorio o irrespetuosos de acuerdo a los motivos o preparación de cualquier autor de literatura de desastres.

Las ideas expresadas en cualquier cuerpo de literatura técnica cambia en respuesta a nuevas experiencias y nuevas tecnologías. Este es el estado normal de los asuntos de la historia de la ciencia.

La literatura antigua o manejo de desastre en general y en albergues de desastres tiene algo de desatre en sí. Es, en mi opinión una extraña combinación de buenas ideas (que son todavía útiles hoy) entremezcladas con suposiciones infundadas y conclusiones que parecen reflejar sesgos personales de los autores o los datos en que fueros basados y las tecnologías que ya han sido superadas. Sorpresivamente, estos tratados desactualizados están aún siendo citados como el evangelio en las conferencias de manejo de desastres hechas en la última década del siglo 20.

Tradiciones Culturales

"Una crítica de los albergues de desastres es que a menudo son culturalmente inaceptales." (Davis 1978a,b). En algunos casos, en algunas comunidades, esto puede ser verdad. Ciertos grupos étnicos aislados pueden rechazar cualquier forma de albergue que no es consistente con sus casas tradicionales. Pero tales casos deben haber sido raros en los 70s; hoy, son aún más raros porque la mayoría de las poblaciones étnicas, aún muchas de aquellas que están en sitios remotos y aislados, han sido expuestos a la televisión y contactos con el "exterior" y la expansión de la visión mundial que tales exposiciones facilitarn.

Hoy, también, hay una aproximación mucho más sensible en la parte de los trabajadores de la ayuda humanitaria hacia esos grupos que protegen sus tradiciones; las víctimas potenciales deben ser incluidas en las decisiones que afectan sus vidas. De hecho, puesto que una mejor planeación de la respuesta de desatres, las víctimas pueden ya estar familiarizadas con las clases de albergues que estarían disponibles para ellos en alguna emergencia futura.
 

Tiempos deficientes en la ayuda humanitaria

Esto trae a colación otra crítica, ya notada arriba, y es que "los albergues de desatres llegan demasiado tarde para cumplir con su función "(Davis 1978a,b).

No hay duda de que tales cosas han ocurrido en el pasado (Davis 1978a,b) y pueden ocurrir de nuevo otra vez en el futuro. Pero esto le da credibilidad a por lo menos uno de los principios del profesor Kanigsberger. "Acción rápida significa acción planeada. No es bueno empezar a hacer planes luego del evento" (Davis 1978a,b) . La "Preparación ante el desastre" es el objetivo del manejo de desatres contemporaneo.
 

Qué significa eso para los albergues de desastres?

En un programa de preparación ante el desastre sensible, significa que los albergues son dados por las agencias de respuesta a desatres apropiada y que están almacenadas en sitios seguros en regiones propensas a desastres en el munod. Esto significa que las organizaciones de manejo de desatres han informado al público acerca de estos albergues de forma que las víctimas sepan qué esperar cuando los albergues se necesiten. Finalmente, significa que los planes de contingencia están en su lugar para dar albergues adicionales en el sitio del desatres dentro de 48 horas. Todo esto depende, por supuesto, de la voluntad de planear una respuesta ante desastres (Governor's Disaster Planning and Response Review Committee 1993; World Health Organization 1989). Si hay alguna falla en este escenarios, es la falla de los que toman las decisiones aceptar y llevar su obligación de planear una respuesta ante el desatre.

El condenar el concepto de países donantes y las organizaciones que dan albergues de emergencias a las víctimas de los desastres simplemente porque tales albergues han llegado demasiado tarde es como condenar el día de la madre porque las flores llegaron el Lunes. Condenar todos los diseños de albergues, pasados, presentes y futuros, simplemente porque algunos diseños tuvieron fallas, algunos presentaron peligro de incendio y algunos fueron "culturalmente inaceptables", es para ser generoso por lo menos corto de visión y perspectiva.
 

Costos de Transporte

Alguna preocupación se ha oido acerca de los costos de transporte involucrados al entregar los albergues para desatres en las zonas de desatre, el punto es que tal dinero podría ser mejor gastado construyendo (o reconstruyendo) casas destruidas por el desastre (Davis 1978a,b). Es verdad que los vuelos por aerolíneas comerciales son costosos. En este momento, sin embergo, los vuelos de respuesta a desastres son usualmente hechos usando aviones militares, con el país donante corriendo con los costos menores que los comerciales, pero aún así son aún caros. Mi punto aquí es que con la preplaneación para una respuesta a un desastre, los albergues de los desastres pueden ser enviados por transporte terrestre a costo relativamente bajo, evitando así la necesidad de envíos costosos de emergencia por vía aérea.
 

Las víctimas como asalariados

Otra crítica elevada a los albergues de desastres proveidas por los donantes es que tales "albergues generan poco o ningún empleo, una necesidad vital luego de cualquier desastre" (Davis 1978a,b). Pero la generación de empleo local, no es, no ha sido nunca el propósitod de los albergues ante desastres. El albergue ante desastres da un refugio privado sobre la propiedad de una víctima donde él o ella puede sentirse en casa mientras descansa y se cura de los efectos del desastre, albergado de las injurias del polvo, viento, sol, lluvia y mosquitos. Para personas capacitadas, por lo menos las oportunidades de empleo son abundantes luego de un desastre, aún para aquellos sin ninguna preparación.

Comportamiento Antisocial

En un albergue de emergencia, las víctimas de desastre pueden obtener el descanso necesario para enfrentar los siguientes días de labor mientras que al mismo tiempo permanecen en sus propiedades para protegerlas durante la noche. Un reporte de los años 70 sostiene que el crimen y los saqueos son problemas raros luego de los desastres (Guarantelli and  Dynes 1972). Eso podría ser verdad en 1972, pero realmente no es verdad hoy (Bryant 1991). El temor del saqueo era una preocupación muy grande de los residentes de la Florida afectados por el Huracán Andrew (Miami Herald, 18 September 1992, pp. B1-2); por ello las víctimas son tan reacias a dejar sus propiedades dañados y destruidos y moverse hacia albergues comunitarios, la Organización Panamericana de la Salud (1981) recomienda que, cuando sea posible, a las víctimas de los desastres naturales deberían permitírseles permanecer en sus propiedades. Las casas temporales para individuos o familias en la forma de un albergue de emergencia hace posible que las víctimas sigan sus inclinaciones naturales y permanezcan en su propiedad.
 

Alivio vs. Reconstrucción

Davis (1978a,b) apoya el principio de Kijnigsberger de manejo de desastre que dice que "El alivio es el enemigo de la Reconstrucción".  Davis (1978a,b) enfatizó esto diciendo que la "conclusión obvia es concentrar todos los recursos en una recuperación rápida con casas permanentes mientras que se apoya en las tiendes, los edificios ya existentes y la "esponja" familiar para mantener la población durante la fase de alivio. Las posiciones tomadas por Kiinigsberger y Davis me parece que refleja el pensamiendo de los observadores de desastres en lugar del de las víctimas de los desastres.

Muchas víctimas, creo, dirían que el alivio es el facilitador de la recuperación, que la reconstrucción rápida de casas permanentes es un concepto maravilloso, pero una víctima de desastre a menudo carece de los medios para hacer eso realidad; esa bienvenida por la familia extendida es la primera esperanza de las víctimas, pero uno que está a demasiado a menudo golpeado al descubrir que la familia extendida también comparte la devastación. Lejos de disuadir de la recuperación, los albergues temporales de emergencias sirven como plataforma de lanzamiento para la recuperación.

Las tiendas han servido a menudo como albergues temporales a partir de las cuales las víctimas de los desastres pueden trabajar hacia la recuperación (Stanton, et al. 1992, p. 250), y las tiendas son todavía dadas por las agencias de ayuda humanitaria a las víctimas y refugiados de los desastres. Pero las tiendas son "culturalmente aceptables"? Quizás los miembros de algunas culturas nómadas podrían vivir cómodamente en tiendas, pero todos los que he observado viviendo en tiendas luego de un desastre han estado ansiosos de encontrar mejor alojamiento lo más pronto posible. La gente de tradiciones culturales ampliamente variadas han utilizado tiendas pequeñas luego de los de desastres y contiendas civiles; las preferencias culturales, según parece, tienen poco peso cuando la necesidad de albergue es grande. De forma que, es realmente válido el argumento de que son "culturalmente inaceptables" contra los albergues contra desastres, o es meramente usado como una treta para dar un aura de credibilidad a la retórica de aquellos que tienen prejuicios contra los albergues de desastres. Los albergues de desastres tales como los descritos a continuación pueden de hecho ser más fuertes, más cómodos y mas similares a una casa.
 

Necesidad de Albergues de Emergencia

Davis and Aysan (1992, p. 13) desecharon el concepto de un "albergue Universal", pero en mi propia experiencia de desastres, habiendo tenido alguna responsabilidad por el saneamiento ambiental de albergues grupales (edificios y grandes tiendas), he visto la necesidad de alguna clase de albergue pequeño que pudiera ser rápidamente entregado en la escena del desastre, montado rápidamente en lotes privados para servir a familias individuales, y luego descartados, mantenidos por la familia receptora o recuperados para su uso en un desastre futuro. Obviamente, tal estructura sería relativamente barata. Las agencias de respuesta de desastres tendrían que comprar tales albergues y almacenarlos en varias locaciones dentro o cerca a las zonas de impacto probable de un futuro desastre.
 

Albergues de Desastres

Uno de los diseños de albergues de desastres que he encontrado y que cumple con estos criterios fue inventado por Herbert Yates, un diseñador Industrial Canadiense. El Albergue vates fue originalmente construido de papel reciclado estirado por presión como cartón corrugado ( y el material puede aún ser usado), pero el plástico polipropileno corrugado parece ahora ser un material superior.

El Plástico tiene dos importantes cualidades cuando se usa en los trópicos húmedos: resiste a la humedad y las termitas.

El albergue Yates consiste esencialmente de unas paredes en tunel y piso, y dos piezas de final (Figs. 1, 2), Las piezas tienen una ventana y una pieza final tiene una puerta. El tunel se expande ( o contrae) como los acordiones. El piso (impermeable de plástico) mantiene unido el tunner en el modo expandido. El ensamblaje no requiere herramientas; puede lograrse en cerca de 15 minutos (o menos con práctica). El albergue se mantiene bien con vientos altos. El plastico tiene buenas propiedades de aislamiento.

El Albergue Yates puede ser confeccionado en varios tamaños, pero el diseño básico da cerca de 100 pies cuadrados de espacio de piso (aproximadamente: 9 pies de ancho, por 14 pies de largo, por 7 pies de alto en la punta). (Nota: El Albergue Yates es hecho por Universal Systems of America, Inc., 3885 South Decatur #2010, Las Vegas NV 89103 USA,)

El otro diseño de albergue muy promisorio, el WorldCare Shelter, también construido de cartón plástico corrugado, es hecho de módulos que van de 84 a 160 pies; los módulos de un tamaño desea pueden ser hechos expandiendo el espacio de piso para acomodar unidades de familia grandes. Cada módulo consiste cuando es entregado consiste en tres secciones dobladas. Las secciones son desdobladas en el sitio; el albergue puede estar listo para usar en certa de treinta minutos. WorldCare también tiene diseños para albergues mucho más grandes que adecuados como casas permamentes. (Soveiro 1991). (Note: The WorldCare Shelter is not in production.)
 

CASAS PERMANENTES

"Al rededor del munod, 600 millones de personas están viviendo en albergues que son una amenaza para la vida y para la salud en los barrios bajos del mundo en desarrollo, de acuerdo a  la Conferencia de Naciones Unidas acerca de Asentamientos Humanos de 1996 (Habitat World,  December 1996/January 1997, p. 7). Otro gran grupo de gente - los indigentes- no tienen nada que pudiera considerarse como una casa adecuada. Finalmente hay un tercer grupo de gente quien, en un cualquier año, pierde sus casas ante los desastres naturales o hechos por el hombre. De acuerdo a un estimado reciente, hay un total de 42 millones de personas desplazadas en el mundo, incluyendo tanto refugiados como desplazados internamente (Anon, 1995). En 1995, aproximadamente 600 desastres repentinos se llevaron 20.000 vidas y partieron en dos la vida de millones de personas (Anon. 1996).

Las casas adecuadas para mucho de la población del mundo no es más que un sueño no cumplido. Cómo volver ese sueño en realidad es una preocupación mayor de toda nación, todo gobierno, y todo ciudadano compasivo de la comunidad del mundo.

Ciertamente mucha gente quien está sin casa por alguna razón o que vive en chozas temporales consideraría el Albergue Yates o el WorldCare Shelter como una mejora en su situación de alojamiento y en su calidad de vida en general. Una gran cantidad de humanos sufriendo podrían ser aliviados si estas dos clases de albergues se consiguieran ampliamente a través de todo el munod. Pero el propósito primario de los albergues es servir como un paso hacia las casas permanentes.
 

Casas para la gente

La demanda de mejores casas a través del mundo es enorme y está creciendo anualmente. A las demandas causadas por el aumento de población deben añadirse la necesidad de reemplazar las casas perdidas antes los desastres naturales. La sola demanda generada por estos desastres es enorme; durante las pasadas dos décasdas, el número de personas afectadas por los desastres ha crecido a la rata de 6% por año (Anon. 1996). Puede que nunca sea posible satisfacer todas estas demandas, pero en últimas lo que se necesita es una casa pequeña, de bajo costo, fácil de hacer, construir y montar, y suficientemente buena en estructura para soportar una amplia variedad de injurias ambientales.
 

La pregunta de la Cultura, Otra vez

En mi opinión, un amplio número de gente alrededor del mundo haría uso de tales casas aún si difieren de sus casas tradicionales. Davis (1978a) ha atacado la aproximación en las bases de la "inaceptabilidad cultural", un argumento ya notado arriba en la conexión con albergues temporales de emergencia. Pero la pregunta se vuelve más aguda con respecto a casas permanentes. No hay argumentos en contra de los ejemplos que DAvis cita. Y su punto ha sido probado en India luego del Terremoto de Lakur de Septiembre de 1993 (Dash 1996). Sin consultar a la población afectada, el Gobierno de Maharashtra erigió cientos de casas resistentes a sismos para ser usadas por las víctimas del desastre. Este costoso esfuerzo fue un gran gaso porque la gente rehusó a vivir en estas casas de diseño no familiar.

Esto significa que todos los esfuerzos para dar casas para la gente que desesperadamente las necesita están condenados al fracaso? NO. Habitat for Humanity ha construido cientos de casas para clientes tradicionales étnicamente (Grey 1996). Las fallas ocasionales significan que todos los esfuerzos fallarán o que la idea de albergar gente en casas prefabricadas es impensable? NO. Si es verdad que ciertos grupos étnicos aceptarán solo casas permanentes nuevas que sean iguales a sus casas tradicionaes, es muy probable que estos grupos tengan que buscar unas casas hechas a mano y no donadas. Esto de hecho será un reto suficiente para satisfacer aún una fracción de las necesidades de millones de familias quienes aceptarán de buena gana las casas manufacturadas. Esto no es para sugerir que no saldran algunos problemas al paso. Sino lo contrario. Numerosos problemas confrontarán cualquier proyecto para dar casas de familias simples para gran número de gente y a menudo tales problemas no se ven hasta que el proyecto es lanzado (vea, por ejemplo, la descripción de un proyecto de casas en Pákistan que salió bien a pesar de los problemas que no se vieron al inicio (Memon  19931).
 

Techos de lámina de estaño

Con respecto a la reconstrucción de las casa luego de los terremotos, se ha hecho gran énfasis en la provisión de enormes cantidades de láminas de metal corrugado a ser usados como materiales del techo (Davis 1978a). La razón para esto es, por supuesto, que puesto que estas láminas de metal pesan mucho menos que los materiales tradicionales de los techos, son menos probables de caerse en algún terremoto futuro, y si lo hacen , causarán menos daños a los ocupantes de la casa.

En términos de mitigación de peligro de terremoto, esto es probablemente una mejora, pero las casas a las que se le reemplaza el techo son especialmente susceptibles a los vientos fuertes. Simplemente clavar las láminas de metar a un substrato de madera no garantiza la estabilidad en altos vientos. Tales láminas de metal arrancadas por los vientos de un huracán se vuelven peligrosos proyectiles capaces de causar serias heridas o la muerte, como  se demostró tan tristemente en el tornado del 13 de Mayo 1996 en Bangladesh ("Los techos de lámina de estaño fueron los culpables de muchas muertes durante el tornado, Xenia Daily Gazette, 17 May 1996, p. 2; Schmidlin and Ono 1996; Spence 1992, p. 38). Aquellos que recomiendan la instalación de los techos de metal corrugado también muestran a los usuarios como asegurar las láminas de forma que soporten los vientos? Y, si es así, Les explican a los residentes que un techo asegurado puede levantarse todo durante un huracán? El entusiasmo por los techos de lámina metálica ha menguado entre aquellos que han resaltado su uso (Blaikie et al. 1994, p. 206), pero el Gobierno de Bangladesh, en respuesta al tornado mencionado, distribuyó ocho láminas de estaño corrugado a cada familia afectada por la tormenta. (Paul 1997).
 

Edificios de apartamentos

En Octubre 27 de 1996 en el Cairo, Egipto, un apartamento de 12 pisos colapsó espontáneamente, en la ausencia de actividad sísmica, dado que la integridad estructural del edificio podía haber sido afectada por algunas renovaciones. Los desastres como este son raros afortunadamente por que una de las mayores soluciones de vivienda es construir casas de apartamentos de varios pisos. Ciertamente, donde el espacio de construcción es escaso, los apartamentos hacen uso más eficiente del espacio que las acomodaciones de una sola familia. Cuando tan enormes estructuras están diseñadas para ser erigidas en zonas con riesgo sísmico, se asume que todas las técnicas de mitigación de terremotos se incluyen en la construcción. Los riesgos de daño y de que colapse estará todavía presente a pesar de los esfuerzos de mitigación, pero estos son fácilmente olvidados ante la necesidad urgente de un espacio para vivir. Tales proyectos enormes de construcción, durante y luego de ser completados, dan mucho trabajo para la población local.
 

Labor local

Parece haber gran preocupación de que cualquier proyecto de casas deba dar empleo a los residentes que son objetivo (Davis 1978a), y eso es de hecho, un noble objetivo, uno que debería ser alcanzado siempre que sea posible. Pero no creo que debería ser un criterio para la aprobación gubernamental de cualquier proyecto de casas. En cualquier caso, en la mayoría de las instanacia, es un punto discutible porque muchas oportunidades de empleos locales típicamente están alrededor de cualquier proyecto urbanístico.

Aunque en las etapas tempranas de un proyecto que involucra casas prefabricadas dadas por los donantes, los componentes estructurales pueden ser manufacturados y empacados en un país desarrollado, la demanda de casas es tan grande que es poco probable que fábricas satélites tengan que instalarse cerca a las poblaciones de los cliente (el mismos escenario probablemente se mantendrá para la fabricación de albergues de emergencia). Por ello, las oportunidades de empleo para trabajadores con y sin prepararción estará disponible en las fábricas y en los sitios del proyecto. La preparación del sitio, esencialmente todo hecho por los trabajadores locales, involucrará el estrablecimiento de líneas de utilidad y la instalación de fundaciones (probablemente rellenos de concreto). Los trabajadores locales harán la instalación de las casas, la instalación de utilidades, utensilios y enseres, y el mantenimiento y servicio de la nueva comunidad de casas.
 

La casa Yates

Como se anotó arriba con referencia a la demanda enorme, mundial de casas para una familia, creo que lo que se necesita es una casa pequeña de bajo costo, fácil de manufacturar, construir y erigir, y suficientemente buena en estructura para soportar una amplia variedad de condiciones ambientales, Herbert Yates, el inventor mencionado arriba, ha diseñado tal casa. PUede ser construida de fibra de vidrio de celulosa corrugada o de plástico de polipropileno corrugado. Ambos materiales tienen gran fortaleza estructural y propiedades de aislamiento.

Las dimensiones son de 16 por 24 pies, dando un piso de casi 380 pies cuadrados. El precio estimado de una casa va entre $6.000 y $7.000 dólares dependiendo del costo de los materiales en cualquier momeno dado.
 
 

REFERENCES

  • Anon. 1995. Environment and populations displacements. INCEDE Newsletter 4(2)12.
  • Anon. 1995. DHA upgrades its relief coordination capacity in DHA Retrospective 1995, March, 1996, p. 16.
  • Blaikie, P., T, Cannon, I. Davis, and B. Wisner. 1994. At Risk. Natural Hazards, People's Vulnerability, and Disasters. Routledge, London,
  • Bryant, E. 1991. Natural Hazards. Cambridge University Press.
  • Centers for Disease Control. and displaced populations:health issues.1992. Famine-affected, refugee, Recommendations for public MMWR 41 ( RR- 13 ) 1- 76