![]() |
|
![]() |
Diagnóstico de Población Desplazada y Comunidades de Recepción en Seis Departamentos de Colombia. OIM.
X. PrioridadesUno de los principales objetivos del diagnóstico era identificar las prioridades de las PDI y señalar las áreas en que se traslapan con prioridades de la población receptor, con las necesidades determinantes para ambas poblaciones y con las áreas consideradas de mayor importancia por las autoridades locales y la sociedad civil. Para este fin, se incluyó una serie de preguntas relacionadas con prioridades, tanto en la EI como en la Encuesta a Hogares. Se pidió a los entrevistados que escogieran de una lista comprensiva de posibles áreas de importancia: un 32% de los hogares de PDI seleccionó la Salud como la prioridad principal, seguida de cerca por Vivienda (31%) y Trabajo (23%), y de lejos por Ayuda Alimentaria (5%), Cuidado Infantil (4%), Atención a los Ancianos (1%), Educación Formal (1%), Infraestructura Básica (4%) y otros (2%). A pesar de que el orden específico varía, todos los departamentos calificaron Vivienda, Salud y Trabajo como las tres áreas más importantes. (Tabla 40) Las prioridades de los Pobres Residentes son notablemente similares, colocando Salud en primer lugar (34%), seguida de Vivienda y Empleo (ambos con 25%), Cuidado Infantil (7%), Asistencia Alimentaria (3%), Infraestructura (2%) y Otros (4%). (Tabla 41) En la EI, las mismas opciones se presentaron para fines de comparación, y se pidió a los representantes institucionales que seleccionaran las principales prioridades para la PDI y para los residentes. Tal como señalan los mismos desplazados, las instituciones clasifican la Vivienda (30%) y el Trabajo (25%) como áreas principales, pero en la EI la Asistencia Alimentaria (18%) y el Cuidado Infantil (9%) resultan con más peso que la Salud (8%). Para los residentes, se considera que el Trabajo (32%) es lo más importante, seguido de Vivienda (18%) y Salud (14%). Es interesante que el 5% de los representantes institucionales consideró que la Seguridad y la Protección Ciudadana serían prioritarias para los residentes, mientras únicamente 1% consideraron que era prioritario para los desplazados. (Tabla 56) Gráfica 9: Prioridades generales para la PDI, los Pobres Residentes y las Instituciones La EI buscaba también identificar las áreas de posible competencia entre las PDI y los receptores señalando aquellas áreas que se ven más afectadas – o que podrían verse más afectadas en el futuro – por las nuevas demandas que surgen a raíz del reasentamiento de nuevas poblaciones, en este caso los desplazados. La Salud y la Vivienda se identifican generalmente como áreas de mayor tensión en la actualidad, mientras que el Empleo y la Vivienda resultan como áreas de preocupación futura. (Tabla 57) Para indagar sobre las prioridades establecidas por las PDI, la encuesta de hogares buscaba áreas específicas de interés bajo las categorías generales de Salud, Vivienda, Trabajo y Educación. En el campo de Salud, las PDI valoran más una mayor rapidez en la citas y la atención (19%), menores costos en las medicinas y mejor calidad en el servicio (18% cada uno), menor costo de los servicios (13%), afiliación a los planes médicos subsidiados (12%), sitios de atención más cercanos (8%) y programas de nutrición (7%) y otros (5%) (Tabla 42.2) En lo que respecta a Vivienda, tres cuartos de los hogares de PDI expresaron prioridades relacionadas con la compra de una casa, incluyendo menores costos para compra vivienda (33%), más subsidios (31%), y menos requisitos (13%). Un número menor de desplazados consideran las condiciones actuales de vivienda como una preocupación principal; 10% optó por más espacio interior, 9% por mejores condiciones de ventilación/luz y un 4% escogió otros. (Tabla 42.3). Bajo Trabajo, casi la mitad (46%) de los encuestados expresó que los puestos de trabajo son una prioridad principal, seguido de cerca por una mejor remuneración (44%); en un tercer plano figura distancia entre el hogar y el lugar de trabajo (5%), mejores condiciones sociales (3%) y horarios alternativos (2%). (Tabla 42.4) Finalmente, bajo Educación, un 87% seleccionó opciones relacionadas con el costo de la educación, incluyendo menores costos de matriculas y mensualidades (39%), menores costos de uniformes/útiles/libros (36%) y más becas (12%). Otras opciones, incluyendo mayores cupos, más centros educativos, educación dirigida al trabajo, acceso a créditos, mejor educación y centros de atención más cercanos, cada uno presente con menos del 3% de las respuestas. (Tabla 42.1)
XI. Respuesta InstitucionalSegún sus propias declaraciones, 54% de los hogares de desplazados indican haberse registrado ante al menos una de las siguientes entidades: Red de Solidaridad Social (RSS) (47%), la Personería (30%), la Defensoría del Pueblo (17%) la Iglesia Católica (3%) La Procuraduría (2%) y otros (3%). El bajo índice de registro con la RSS puede ser atribuido en parte a una diferencia con respecto a la definición de población desplazada. En el caso de esta encuesta el concepto incluye a las personas movilizadas por la fumigación, además de personas desplazadas como producto de la violencia. temor de los desplazados a identificase como tales y los criterios para definir a una persona como desplazado, que incluyen los movimientos relacionados con fumigaciones en el diagnóstico de la OIM. La RSS ha desarrollado una herramienta de estimación (Sistema de Estimación del Desplazamiento Forzado por Fuentes Contrastadas, SEFC) que intenta proveer cifras sobre el desplazamiento complementarias al registro y a la cual se hará referencia en el análisis de cada departamento más adelante. En vista de que un 46% de los hogares manifiesta no haberse registrado ante ninguna de las entidades anteriores, las cifras muestran que las personas registradas con la RSS también están registradas con al menos una otra entidad. El índice más alto de registro se encuentra en los municipios de Tuluá y Buga en Valle del Cauca, seguidos de Pasto y Barrancabermeja. Los índices más bajosde registro se encuentran en las ciudades de Cali y Cúcuta, así como en Puerto Rico y Tumaco (Tabla 43) Aproximadamente la mitad (49%) de la población bajo estudio indica no haber recibido ningún tipo de asistencia, 9 puntos por debajo de la cifra de 58% en dicha situación, representada por la Conferencia Episcopal en 1995. En Nariño y Norte de Santander, el porcentaje de familias sin asistencia sube a 68% y 69% respectivamente. El informe de la Conferencia Episcopal también registraba un número significativo de PDI que recibían asistencia de más de una fuente (12%), lo cual se confirma en esta encuesta por el traslape del 36% entre las respuestas de no asistencia y las respuestas de una o más fuentes de asistencia. (Tabla 45) La diferencia entre aquellos que reciben asistencia y aquellos que no se determina en gran medida por el registro. Es decir, los hogares incluidos en el registro de la RSS por ejemplo, tienen 12.5 más posibilidades de recibir asistencia de la misma RSS, más de 4 veces más posibilidades de recibir asistencia de la Cruz Roja y organizaciones internacionales y 7 veces más posibilidades de recibir asistencia del Ministerio de Salud. Registrarse ante la Defensoría del Pueblo y ante la Personería surte efectos similares, aunque menos marcados. (Tabla 44) De acuerdo con el reconocimiento de hogares de PDI, los principales proveedores de asistencia son la Cruz Roja Colombiana (31%) la RSS (26%) la Iglesia Católica (8%) Organizaciones Internacionales (5%) el Ministerio de Salud (4%) Minuto de Dios y el Ministerio de Educación (3% cada uno) el Cuerpo de Defensa Civil (1%) y otros (5%). La asistencia recibida por la PDI se concentra fuertemente en Asistencia Alimentaria (62%) seguido de Servicios de Salud/Medicinas (20%) Educación (8%) Vivienda (4%) y otros (6%). (Tabla 45) Gráfica 10: Tipo de asistencia recibida por la PDI Los programas mencionados por las instituciones en en la EI enfocan principalmente a la vivienda, el trabajo y la salud, seguidos de asistencia alimentaria, asistencia psicosocial, promoción de la paz, educación formal y cuidado infantil. (Tabla 58) En cuanto a los obstáculos encontrados en la implementación de los programas de asistencia para desplazados, los actores institucionales señalan la escasez de recursos financieros, falta de apoyo del gobierno y falta de organización entre la población desplazada, como los tres factores más relevantes. (Tabla 59) La gran mayoría de representantes institucionales considera que más desplazados llegarán a sus ciudades de recepción, estimando un flujo de desplazamiento de 2,750 personas en los siguientes tres meses y 5,770 personas en el transcurso del año en cada departamento (Tabla 60). Sin embargo, al preguntarles si su entidad estaba preparada para estos arribos, únicamente un 15% de los representantes gubernamentales y un 42% de los representantes no gubernamentales respondió afirmativamente. Más aún, menos de un cuarto (22%) de los entrevistados estaban familiarizados con un plan de contingencia municipal. (Tabla 61)
XII. Retorno, Reubicación y Movimientos FuturosComo se demuestra continuamente en las encuestas formales e informales, la mayoría de desplazados no expresa una intención inmediata de volver a su lugar de origen. Por ejemplo, el informe conducido por la Conferencia Episcopal dio como resultado que un 64% de los entrevistados indicaron que no tenían ningún interés en volver a su lugar de origen. De hecho, en la Encuesta de OIM, más de la mitad de los hogares (54%) demuestra certeza en su deseo de permanecer en su lugar actual de residencia. A pesar de que un 28% expresó algún deseo de partir, únicamente un 11% expresó firmeza en la decisión y pudo nombrar su destino. (Tabla 40). Casi la mitad de estos hogares indicaron intenciones de ir a Bogotá (47%) y 22% a Cali. El 31% restante mencionó municipios en Antioquia, Bolivar, Cauca, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y otros en Valle del Cauca. (Tabla 47) [27] A la pregunta relacionada con los posibles motivos de dejar su actual lugar de residencia, casi un 80% citó factores sociales y económicos; otro 11% dio razones relacionadas con la seguridad, incluyendo la presencia de grupos armados en su actual lugar de residencia. A pesar de que un 10% expresó preferencia por la vida en áreas rurales, menos del 1% expresó un deseo de volver a su hogar rural (Tabla 48). Gráfica 11: Planes de reubicación de los hogares
Gráfica 12: Motivos para una reubicación proyectada
[27] El 18% restante no supo la respuesta a la pregunta: “¿El hogar tiene pensado irse a otro lugar tan pronto como pueda?” |
![]() |
This webpage is supported by the Panamerican Health Organization, however, the published contents are strict responsability and merit of its authors and do not necessarily represent the position or line of conduct of PAHO | Adm The publication of this page it has been possible thanks to the financial support of the Canadian International Development Agency --CIDA-- and the State Department of the United States. Contáctenos
| OPS | PAHO La publicación de esta página ha sido posible gracias al apoyo financiero de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional -- CIDA -- y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. |