Salud y Desplazamiento (English)

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7. RESULTADOS

Se entrevistaron 1457 hogares; de ellos, se rehusaron a participar de la encuesta 41 (1.8%). El tiempo total de la entrevista de hogar osciló entre 60 y 90 minutos (promedio de 70 minutos) y fueron realizadas entre el 7 de septiembre y el 5 diciembre de 2000.

Estas encuestas fueron recogidas en 11 conglomerados distribuidos en los 25 sectores que conforman el barrio Nelson Mandela de la ciudad de Cartagena, Bolivar (Mapa 1). El porcentaje máximo de participación para cualquiera de los sectores fue de 9.4% para el sector Las Vegas, uno de los más grandes en el barrio y que hizo parte de dos conglomerados durante el trabajo de campo.

Como se consignó en el protocolo de estudio, cada encuesta de hogar estuvo constituida por 6 encuestas diferentes, a saber: condiciones socioeconómicas, demográficas y saneamiento básico ambiental; morbilidad en niños menores de 5 años; morbilidad en niños entre 5 y 11 años; morbilidad en niños y adolescentes entre los 12 y 17 años; morbilidad en personas de 18 años y más y salud mental para personas en este último grupo de edad. Por esta razón, el análisis de la información se realizó teniendo en cuenta este mismo esquema.

7.1 Caracterización y Calidad de Vida de la Población Desplazada por el Conflicto Armado Interno del País. Cartagena, Bolívar, 2000.

Se realizaron 1431 encuestas. La pérdida de información para cualquiera de las variables analizadas fue inferior al 10%.

Las personas entrevistadas procedían de 17 departamentos de Colombia y 207 municipios diferentes (tabla 1). Si bien hay personas procedentes de una gran parte del país, al mapear la información se observa una mayor proporción de personas procedentes de departamentos cercanos a la ciudad receptora (Cartagena) y a medida que hay más distancia entre el departamento receptor y expulsor, este porcentaje disminuye (mapa 2).

El periodo de tiempo transcurrido desde el desplazamiento de su lugar de origen y la entrevista a las personas, osciló entre 1 mes y 15 años; la distribución de los hogares por tiempo de desplazamiento puede ser observada en la tabla 2. No se encontró ninguna diferencia entre residir en cualquiera de los sectores del barrio y el tiempo transcurrido desde el desplazamiento de las personas (p > 0,05).

La tendencia del desplazamiento a través del tiempo por departamentos puede ser observada en la tabla 3. Hay una tendencia al ascenso en la proporción de personas desplazadas a lo largo de los 15 años, especialmente a partir del año 1999, para los departamentos de Bolivar (p = 0.000000), Cesar y Chocó (gráficas 1 y 2).

Tabla 1. Procedencia por departamentos de las personas afectadas por el desplazamiento interno, barrio Nelson Mandela, Cartagena, Colombia, 2000.

Desplazamiento

n

%

Antioquia

231

19.4

Atlántico

1

0.08

Bolívar

509

42.8

Boyacá

1

0.08

Cesar

39

3.2

Chocó

73

6.1

Caquetá

1

0.08

Córdoba

95

8.0

Cundinamarca

1

0.08

Guajira

8

0.6

Magdalena

68

6.0

Norte de Santander

2

0.16

Quindío

1

0.08

Risaralda

1

0.08

Santander

10

0.8

Sucre

146

12.3

Valle

2

0.16

Total

1189

100

 

Tabla 2. Distribución de los hogares entrevistados por tiempo de Desplazamiento, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Fecha de

Desplazamiento

n

%

2000

199

14.2

1999

214

15.2

1998

258

18.3

1997

268

19.0

1996

185

13.1

1995

141

10.0

1990 a 1994

137

9.7

1985 a 1989

9

0.6

 

Mapa 2. Procedencia por Departamentos de las Personas Afectadas por el desplazamiento Interno, Barrio Nelson Mandela, Cartagena,

Colombia, 2000.

Tabla 3. Procedencia de las personas desplazadas por departamento y fecha de desplazamiento. Barrio Nelson Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Desplazamiento

(n)

1990

a

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

n

(%)

n

(%)

n

(%)

n

(%)

n

(%)

n

(%)

n

(%)

Antioquia

32

35

37

37

40

25

19

14,1

15,4

16,3

16,3

17,6

11,0

8,4

Bolivar

27

50

54

104

95

77

93

5,4

10,0

10,8

20,8

19,0

15,4

18,6

Cesar

3

5

3

5

7

7

9

7,7

12,8

7,7

12,8

17,9

17,9

23,0

Chocó

6

3

14

24

8

5

10

8,3

4,2

19,4

33,3

11,1

6,9

13,9

Córdoba

13

11

19

11

15

15

8

13,8

11,7

20,2

11,7

16,0

16,0

8,4

Magdalena

4

2

5

19

12

13

12

6,0

3,0

7,5

28,4

17,9

19,4

17,9

Santander

1

1

2

1

1

2

0

11,1

11,1

22,2

11,1

11,1

22,2

0

Sucre

18

12

16

25

25

27

19

12,7

8,5

11,3

17,6

17,6

19,0

13,4

Total

106

121

151

227

205

175

174

 

Gráfica 1. Tendencia del desplazamiento a través de los años por departamento. Barrio

Nelson Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Gráfica 2. Tendencia del desplazamiento a través de los años por departamento. Barrio

Nelson Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Se observó un deterioro en la calidad de vida de las personas entrevistadas. Refieren haber tenido vivienda propia antes del desplazamiento el 81% (1115/1426) de las personas, comparado con el 74% (1058/1431) de las personas que refieren poseer vivienda propia en el momento de la encuesta (p = 0.000008); igualmente, antes del desplazamiento solo el 0.6% (9/1424) de las personas encuestadas referían tener las paredes construidas con material de desecho, comparado con el 29% (412/1422) de las personas que en la actualidad tienen sus paredes construidas con estos materiales (p < 0.000000).

Un comportamiento similar se observa con el piso de tierra, que antes del desplazamiento estaba presente en el 58.6% (836/1427) de las viviendas, comparado con el 82.2% de las viviendas en la actualidad (p < 0.000000). Si bien la presencia de acueducto es mayor en la actualidad, se observa un aumento en la proporción de personas que en este momento obtienen el agua de pila pública, comparado con las personas que la obtenían de esta forma antes del desplazamiento (42.6% después del desplazamiento vs 2,4% antes del desplazamiento; p < 0.000000); esto se presenta a expensas de una disminución en la proporción de personas que podían obtener este líquido directamente de las fuentes de origen (río o nacimiento). Igualmente, hay un aumento en la proporción de personas que en la actualidad carecen de sanitario conectado a alcantarillado (73,6%; 1031/1400), comparado con las personas que referían carecer de este servicio público antes del desplazamiento (54%; 770/1425), diferencia que es estadísticamente significativa. Por el contrario, es mayor el porcentaje de personas que en la actualidad dispone de energía eléctrica (90% vs 71,5%; p < 0.000000).

Otro indicador que muestra un descenso en la calidad de vida de las personas desplazadas es el número promedio de cuartos que poseían las viviendas antes del desplazamiento (4 cuartos/vivienda), que es dos veces mayor al número promedio de cuartos en la actualidad (2 cuartos/vivienda; p = 0.000000). Por lo tanto, el hacinamiento (medido como número de personas que duermen en el mismo cuarto), es mayor luego del desplazamiento.

El número de familias residiendo en el hogar entrevistado oscila entre 1 y 4; el 96% de estos hogares está constituido por 1 sola familia. Las 1431 casas entrevistadas están conformadas por 7063 personas (rango: 1 a 18 personas), con una media de 5 personas por hogar (D.E. ± 2.1). La distribución por grupos de edad y género de las 1431 familias entrevistadas, puede ser vista en la tabla 4.

Tabla 4. Distribución por grupos de edad y género de la Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, año 2000.

Grupos de edad

n

%

Hombre

%

Mujer

%

Menor de 5

1212

17.0

628

51.8

584

48.2

5 a 11

1410

19.8

735

52.1

675

47.9

12 a 17

861

12.1

440

51.1

421

48.9

18 a 24

975

13.7

471

48.3

504

51.7

25 a 34

1217

17.1

557

45.8

660

54.2

35 a 45

842

11.8

438

52.0

404

48.0

46 a 59

406

5.7

203

50.0

203

50.0

60 y más

203

2.8

101

49.8

102

50.2

Total

7126

100

3573

50.1

3553

49.9

 

Al analizar la distribución de grupos de edad y género por tiempo de desplazamiento, se observa una disminución en la proporción de personas entre los 12 y 17 años (p=0.03) y entre los 25 y 34 años (p=0.04) y un aumento en la proporción de personas mayores de 60 años (p = 0.06), comparando el año 2000 con el año 1996 (tabla 5). Por género, se observa una disminución del año 2000 al año 1996 en la proporción de hombres entre los 5 y 24 años; sin embargo esta diferencia no es estadísticamente significativa.

Tabla 5. Distribución por grupos de edad y género por tiempo de desplazamiento de la Población. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, año 2000.

Año 2000

Año 1996

Grupos de edad

Hombre

%

Mujer

%

Hombre

%

Mujer

%

Menor de 5

94

51.3

89

48.7

75

48.3

80

51.7

5 a 11

103

52.3

94

47.7

96

57.8

70

42.2

12 a 17

59

50.4

58

49.6

78

57.4

58

42.6

18 a 24

76

44.4

95

55.6

63

49.6

64

50.4

25 a 34

99

49.5

101

50.5

64

47.8

70

52.2

35 a 45

64

53.8

55

46.2

51

45.1

62

54.9

46 a 59

34

46.6

39

53.4

31

55.4

25

44.6

60 y más

20

46.5

23

53.5

11

50.0

11

50.0

Total

549

49.8

554

50.2

469

51.6

440

48.4

 

Al analizar la composición del núcleo familiar de las personas desplazadas a Cartagena, se observó un aumento en la proporción de abuelos, nietos y sobrinos y una disminución en la proporción del número de hijos en el año 2000, comparado con el año 1996; estas diferencias fueron estadísticamente significativas (tabla 6)

Tabla 6. Distribución del núcleo familiar por tiempo de desplazamiento. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, año 2000.

Año 2000

Año 1996

Parentesco

n

%

n

%

p

Padre

187

16.9

152

16.7

*

Madre

217

19.6

178

19.5

*

Abuelo

24

2.2

9

1.0

0.03

Hermanos

34

3.1

19

2.1

*

Hijo

483

43.6

468

51.3

0.0005

Sobrinos

37

3.3

16

1.8

0.02

Nietos

58

5.2

24

2.6

0.003

Otros familiares †

60

5.4

39

4.3

*

Amigos

7

0.6

5

0.5

*

Total

1107

910

 

* p > 0.05

† Otros familiares incluye: tíos, primos, yerno/nuera, cuñado(a) y suegro(a).

Las personas desplazadas en su lugar de origen ejercían principalmente actividades como la pesca (38,8%) y zapatería (33,5%); luego del desplazamiento, se observa una disminución en el número de amas de casa (p = 0.000000), de pescadores (p = 0.001) y estudiantes (p = 0.000000) y un aumento en la proporción de carpinteros y zapateros (p = 0.000000).

Refieren haber recibido ayuda luego de llegar al barrio Nelson Mandela de la ciudad de Cartagena, solo el 38,7% (552/1426) de las personas entrevistadas. La principal fuente de esta ayuda es la familia, vecinos, amigos o redes comunitarias del barrio, quienes han dado el apoyo en el 72,8% (405/556) de las ocasiones; otras fuentes de ayuda son las ONG’s: 14,3% (80/556) y los Organismos Gubernamentales: 12,3% (68/556). No se encontró diferencia en la recepción de ayuda y de quienes la brindan por tiempo de desplazamiento.

Un 89% (1252/1404) de las personas entrevistadas participaban en actividades sociales, culturales o comunitarias antes del desplazamiento; se observa una disminución importante en la proporción de personas que participan en cualquiera de estas actividades luego del desplazamiento (p = 0.000000; tabla 7). La participación en estas actividades antes del desplazamiento, mostró mayor proporción de hombres en actividades de carácter comunitario y deportivo, mientras que las mujeres participaban más en actividades de carácter religioso y cultural (tabla 7).

Cuando se compara la proporción de participación en cualquiera de estas actividades por género antes y después del desplazamiento, se observa una disminución de la participación de los hombres en cualquier tipo de estas actividades (33,0% hombres vs 25.9% mujeres; p = 0.004), mientras que antes del desplazamiento las mujeres eran quienes en mayor proporción no participaban en actividades socioculturales. En cuanto a las actividades de carácter religioso, se observó un aumento en la participación en para ambos géneros luego del desplazamiento (p =0.000000); por el contrario, se observó una disminución en la participación para ambos géneros en las actividades culturales (p = 0.00001). En las actividades deportivas se observó mayor participación de las mujeres antes del desplazamiento (p = 0.01), sin cambio en la participación del género masculino. Por último, no se encontró diferencia en la participación en actividades comunitarias antes y después del desplazamiento.

Tabla 7. Distribución de las actividades socioculturales por género de las personas entrevistadas en el barrio Nelson Mandela de la ciudad de Cartagena, año 2000.

Grupos de edad

Hombres

%

Mujeres

%

p

Tipo de Actividad Antes del Desplazamiento

Ninguna

41

7,3

83

9,7

0,02

Comunitarias

38

7,3

39

5,0

0.08

Religiosas

53

10,2

153

19,8

0.000000

Culturales

65

12,5

121

15,6

0.11

Deportivas

32

6,2

13

1,7

0.00001

2 actividades de las anteriores

183

35,2

275

35,5

0.9

3 actividades de las anteriores

148

28,5

173

22,3

0.01

Tipo de Actividad Después del Desplazamiento

Ninguna

184

33,0

222

25,9

0.004

Comunitarias

37

9,9

43

6,8

0.000000

Religiosas

158

42,4

330

52,2

0.002

Culturales

15

4,0

32

5,1

0,44

Deportivas

19

5,1

2

0,3

0,000000

2 actividades de las anteriores

91

24,4

152

24,0

0,9

3 actividades de las anteriores

52

13,9

73

11,5

0,26

 

El tipo de desplazamiento fue principalmente familiar, aportando el 73,2% (1041/1422). El desplazamiento unipersonal ocurrió en el 17,5% (249/1422) de las ocasiones y refieren haber sido parte de un desplazamiento masivo el 9,3% (132/1422) de las personas.

Al analizar esta variable por fecha de desplazamiento, se observa estabilidad en la proporción de personas que se desplazan con su familia a través del tiempo, mientras que hay una disminución en la proporción de personas que se desplazan unipersonalmente y un aumento en el desplazamiento masivo desde el año 1990 al 2000 (tabla 8); esta diferencia es estadísticamente significativa cuando se comparan los años 1997 a 2000 y 1990 a 1996.

Se desplazaron directamente desde su lugar de origen a la ciudad de Cartagena el 93% (1327/1429) de las personas encuestadas. Las 100 personas que se desplazaron a otras ciudades antes de llegar a Cartagena, vivieron transitoriamente en 37 lugares diferentes; se observó una proporción importante de asentamiento transitorio en dos ciudades: Barranquilla con 17,0% (17/100) y Montería, con 10% (10/100). Los demás municipios aportaron entre 2 y 6% cada uno. Las razones para el nuevo desplazamiento fueron principalmente económicas 41% (41/100); por seguridad: 43,4% (43/99) o por haber sido forzadas a abandonar nuevamente su vivienda: 8,1% (8/99), entre otras. Ninguna persona refirió haber vivido en dos o más lugares antes de vivir en Cartagena. Este comportamiento no se modificó por tiempo de desplazamiento.

Tabla 8. Distribución del tipo de desplazamiento por fecha de desplazamiento, desde el momento de salida de su lugar de origen a la fecha de la encuesta. Barrio Nelson Mandela, año 2000.

Fecha de desplazamiento

p

Desplazamiento Familiar

(%)

Desplazamiento Masivo

(%)

p

1997-2000 (935)

139 (14.0)

0.00002

690 (73.8)

106 (12.2)

0.00002

1990-1996 (457)

105 (22.9)

329 (72.0)

23 (5.1)

Total

247

1024

130

 

Las principales razones por las cuales los entrevistados decidieron venir a vivir a Cartagena, fueron: presencia de familia o amigos en Cartagena 79,9% (1051/1420) y cercanía al lugar de origen 7,5% (106/1420); tabla 9.

La principal razón por la cual los entrevistados tuvieron que salir de su lugar de origen fue por miedo (50,5%; 713/1392; tabla 9). Al comparar años recientes de desplazamiento (2000) contra años anteriores (1996), se encuentra que hay una mayor proporción de personas que refieren salir por amenazas directas en los años recientes (p =0.002), mientras que para los desplazamientos con fechas más lejanas hay una mayor proporción de personas que refieren haber salido de su lugar de origen por miedo (p = 0.002).

Refirieron haber sufrido experiencias violentas como el asesinato, tortura, secuestro o desaparición de familiares, amigos o conocidos el 82,3% (1170/1421); al analizar esta variable por tiempo de desplazamiento, se observa un mayor porcentaje de personas que refieren haber estado expuestas a la violencia en los años más recientes de desplazamiento (p = 0.06).

A pesar de todo lo ocurrido, el 62,9% (897/1425) de las personas entrevistadas, consideran que el desplazamiento les ha traído algún beneficio para su vida; el 88,2% (786/884) de ellos, refieren la tranquilidad como su principal ganancia. A menor tiempo de desplazamiento, menor proporción de personas refieren algún beneficio con el desplazamiento (p = 0.0001); igualmente, las personas que se han desplazado recientemente, refieren como su única ganancia la tranquilidad (p = 0.006), mientras que las personas que tienen más tiempo de haber sido desplazadas, ya refieren ganancias laborales o de remuneración.

De las personas entrevistadas, el 80% (1141/1419) piensan continuar viviendo en Cartagena (tabla 9). Cuando el desplazamiento ha ocurrido en fecha reciente, las personas entrevistadas manifiestan en mayor proporción un deseo por retornar a su lugar de origen (p = 0.003), mientras que las personas que se desplazaron hace más tiempo, refieren como deseo "permanecer en donde están, echar raíces" (p = 0.002).

De los hogares entrevistados 22,8% (326/1429) refirieron tener su núcleo familiar completo sin variación antes y después del desplazamiento (incluyendo en este término la familia extensa en los casos en que fuera esta la composición previa del hogar). El 77,1% (1103/1429) refirieron no convivir en este momento con 4778 personas, que formaban parte de su núcleo familiar antes del desplazamiento, lo que equivale en promedio a 3 personas ausentes por hogar entrevistado (rango: 1 a 12 familiares ausentes por hogar). El parentesco de estas personas con la familia entrevistada puede ser visto en la tabla 10.

Tabla 9. Razones del desplazamiento de su lugar de origen, razones para vivir en Cartagena y para desplazarse nuevamente y planes futuros. Barrio Nelson Mandela, año 2000.

(n)

%

Razones para venir a vivir a Cartagena

1420

100

Presencia de familiar o amigo en Cartagena

1136

79,9

Cercanía al lugar de origen

106

7,5

Razones económicas o laborales

57

4,0

Otras fuentes de apoyo social

46

3,2

No sabe o no responde

23

1,6

Combinación de las razones anteriores

52

3,8

Razones por las que tuvieron que salir de su

lugar de origen

1392

100

Miedo

703

50,5

Amenazas

342

24,5

Asesinato, secuestro, desaparición o tortura de familiares, amigos o conocidos

338

24,2

No sabe o no responde

9

0,8

Beneficios que le traído el desplazamiento

884

100

Tranquilidad

786

80,2

Tranquilidad y mejor oportunidad laboral

51

5,7

Mejor oportunidad laboral

20

2,2

Otros beneficios

27

11,9

Planes para el futuro de las personas entrevistadas

1426

100

Continuar viviendo en Cartagena

1141

80,0

Regresar a su lugar de origen

153

10,7

Irse a otro lugar

69

4,8

No sabe o no responde

32

2,3

Otros planes

31

2,2

 

Tabla 10. Relación de las personas ausentes en los hogares entrevistados con el jefe del hogar. Estudio de población desplazada. Cartagena, 2000

Parentesco

n

%

Padre

271

5,68

Madre

127

2,66

Abuelo(a)

760

15,92

Hijo(a)

836

17,52

Tío(a)

163

3,42

Primo(a)

130

2,72

Nieto(a)

67

1,40

Hermano(a)

1591

33,33

Yerno / Nuera

31

0,65

Sobrino(a)

232

4,86

Bisabuelo(a)

20

0,42

Cuñado(a)

348

7,29

Suegro(a)

197

4,13

Total

4773

100

 

La media de edad de las personas ausentes es de 33 años (D.E: ± 18 años); más del 50% de las personas ausentes se encuentran entre los 18 y 45 años de edad (gráfica 3). Al comparar la media de edad de las personas ausentes por tiempo de desplazamiento, se observa que a tiempo de desplazamiento más reciente, la media de edad disminuye, pasando de 34 años para 1996, a 31 años para el año 2000 (p = 0.01). Por género, se encontraron ausentes 2529 (57.3%) hombres y 1881 (42.7%) mujeres (p = 0.00000); es decir, que por cada 3 hombres ausentes hay una mujer ausente.

Gráfica 3. Grupos de edad de las personas ausentes en los hogares entrevistados.

Estudio de desplazados por el conflicto armado interno. Barrio Nelson

Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Las principales razones por las que no se encontraban presentes en el momento de la entrevista estas personas y su relación familiar con el jefe del hogar entrevistado, pueden ser vistas en la tabla 11. Debe llamarse la atención que por asesinato, desaparición o secuestro, estaban ausentes el 10,5% (491/4685) de las personas. Las personas asesinadas o desaparecidas, fueron de género masculino en un 86.5% (378/437); es decir, que la relación hombre/mujer de estas personas es 6:1

Igualmente, debieron salir de Cartagena por amenazas el 3,39% (159/4685). Analizados estos motivos por tiempo de desplazamiento, se observa un aumento en la proporción de asesinatos que pasan de 3,7% (24/650) para el año 1996 a 13,5% (53/392) para el año 2000; De igual forma hay un aumento en las desapariciones que pasan de 0,9% (6/650) para el año 1996 a 5,6% (22/392) para el año 2000 y en las amenazas en el lugar actual de residencia, que pasan de 0,5% (3/650) para el año 1996 a 4,3% (17/392) en el año 2000 (p < 0,0000; tabla 12).

Al analizar los motivos de ausencia de los familiares por grupos de edad, se observa que a partir de los 34 años hay un aumento en la proporción de personas que mueren por accidente o enfermedad, mientras que el 95,4% de las personas ausentes que formaron su propio hogar, están entre los 18 y 45 años.

El 40% de las de personas que se encuentran desaparecidas o fueron asesinadas, se encuentran entre lo 18 y 45 años; sin embargo, se debe resaltar el hecho de que a partir de los 12 años de edad se empiezan a observar estos fenómenos. Debe resaltarse igualmente, que luego de llegar a Cartagena las personas deben desplazarse nuevamente por amenazas, con una tendencia similar a la descrita para los asesinatos y desapariciones. Por último, las personas tienen la tendencia a quedarse en sus lugares de origen cuando son menores de 12 años o mayores de 60 años. Otras razones para estar ausentes en los hogares entrevistados en el momento de la encuesta, pueden ser vistos en las gráficas 4 y 5.

Tabla 12. Algunas razones por las cuales las personas ausentes no viven en la actualidad en los hogares con la familia entrevistada, según tiempo de desplazamiento.

Estudio en población desplazada por el conflicto armado interno. Cartagena, año 2000.

Motivo

1996

(650)

%

2000

(392)

%

p

No sabe

0

0

16

4,1

0.000000

Está desaparecido

6

0,9

22

5,6

0.000006

Asesinado

24

3,7

53

13,5

0.000000

Amenazado

3

0,5

17

4,3

0.00001

Se fue por violencia en el sector

10

1,5

0

0

0.03

Se quedó en lugar de origen

114

17,5

108

27,6

0.0001

Murió por enfermedad

33

5,1

6

1,5

0.003

Viven en otro lugar por razones económicas

119

18,3

50

12,8

0.01

No convive por separación de pareja

34

5,2

4

1,0

0.0004

Formó su propio hogar

158

24,3

47

12,0

0.000001

 

Gráfica 4. Tendencia por grupos de edad de los motivos de ausencia de las personas en los

hogares entrevistados. Estudio de las personas afectadas por el conflicto armado

interno. Barrio Nelson Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Gráfica 5. Tendencia por grupos de edad de los motivos de ausencia de las personas en los hogares

entrevistados. Estudio de las personas afectadas por el conflicto armado interno. Barrio

Nelson Mandela. Cartagena, Bolivar, año 2000.

Se les pidió a los encuestadores que durante un tiempo nos recolectaran la información de las muertes reportadas por la comunidad en todos sectores del barrio Nelson Mandela (entre agosto y noviembre del año 2000, para un total de 7 semanas). Como se observa en la tabla 13, la mayor parte de las muertes de causa conocida, tanto en niños como en adultos, son evitables. Debe llamarse la atención en la proporción de enfermedades de alta prevalencia en la infancia y los asesinatos en las personas adultas.

Tabla 13. Mortalidad reportada por la comunidad entre agosto y noviembre de 2000. Barrio Nelson Mandela, Cartagena.

Causa

Rango de edad

n

%

Observaciones

Mortalidad Reportada por los Encuestadores en Niños

Patología congénita

*

1

6,0

* Edad desconocida

Desnutrición

*

3

18,0

* Edad desconocida

IRA y EDA

< 1 año

3

18,0

Tétanos neonatal

Recién nacido

1

6,0

Accidentes **

4 meses *

2

15,0

* 1 niño con edad desconocida

** Electrocución y asfixia mecánica

entre pared y colchón

Desconocida

RN a 3 años *

6

37,0

* Se desconoce la edad de 3 niños

Total

16

37,2

Mortalidad Reportada por los Encuestadores en Adolescentes y Adultos

Asesinatos †

15 a 35 *

22

81,4

* Se desconoce la edad de 10

personas

† Incluye 2 muertes por

decapitación

Aborto provocado

24

1

3,8

Diabetes, infarto e HTA

33 a 52 años *

4

14,8

* Se desconoce la edad de 2

personas

Total

27

62,8

 

7.2 Encuesta de Saneamiento Básico Ambiental:

Se analizaron 1457 encuestas de hogar. La perdida de información para cualquiera de las variables estudiadas fue inferior al 4%.

El 74% (1058/1431) de las personas encuestadas refieren tener vivienda propia y el 17.5% (248/1431) residen en viviendas prestadas. Solo el 10% (143/1422) de las viviendas cuentan con paredes de ladrillos o repelladas; el 61% (867/1422) tiene paredes de madera y el 29% son de material de desecho mixto, incluyendo los siguientes: cartón, plástico, material de reciclaje o carpas. El piso es de tierra en el 82.2% de las viviendas; el 17.3% es de cemento y solo un 0.5% tiene piso con algún tipo de cobertura.

El 56% de las viviendas carecen de servicio de acueducto y obtienen el agua ya sea de pila pública (42.6%), pozo (0,2%) o carro tanque (12.6%). Por el contrario, el 90% de las personas cuentan con servicio de energía eléctrica.

Carecen de inodoro el 73.6% de las viviendas (1031/1400); tienen pozo séptico solo el 15.6% de las viviendas (218/1400) y tiene letrina el 10.1% (142/1400) de las viviendas.

El promedio de cuartos por vivienda contando sala-comedor, cocina y baño, es de 2 habitaciones (rango: 1 a 7). En general, hay hacinamiento en la población entrevistada; la distribución de personas por cuarto puede ser observada en la tabla 14.

Tabla 14. Distribución de número de personas por cuarto para dormir en la población desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, año 2000.

Número de personas

1 a 2 cuartos

3 a 5 cuartos

Más de 6 cuartos

1 a 3 personas

416

273

4

4 a 7 personas

269

292

1

8 a 10 personas

43

83

4

Más de 10 personas

8

19

0

Total

736

667

9

 

En cuanto a la forma de tratar el agua para mejorar la calidad para consumo humano, de aquellas personas que no tenían servicio de acueducto (56%), solo el 24% (191/785) la trata y en un 80% (135/169) lo hace hirviéndola.

De las personas encuestadas reciben algún tipo de ayuda para mantenimiento del hogar o hijos el 20% (285/1426), distribuida de la siguiente forma: dinero 17% (47/278); alimentos 82% (228/278) y ropa 1% (3/278). Esta ayuda es dada por algún familiar en el 44.6% (124/278) de las veces; por el gobierno el 35% (97/278) de las ocasiones, por ONG’s 7.2% (20/278) y por caridad pública o amigos en el 13.2%.

Tienen servicio de recolección de basuras el 27.5% (392/1424) de las viviendas; este servicio es ofrecido una vez por semana en el 93% de las viviendas. Las viviendas que no cuentan con servicio de recolección de basuras, le dan el siguiente manejo: cielo abierto: 54% (545/1014); relleno: 16% (163/1014); incineran: 15.8% (161/1014); recolección de la basura por particulares: 11.3% (115/1014); el resto las entierran.

Ninguna de las residencias encuestadas se encontró desprovista de vectores y en el 95% se encontró la presencia de ratones y de igual forma, en el 95% de las viviendas se encontró la presencia de 3 o más vectores, incluyendo zancudos, moscas y pulgas, cucarachas o garrapatas.

En el 34,7% (493/1422) de las viviendas se encontró además la presencia de lixiviados cerca al lugar de residencia.

De las personas entrevistadas, el 58.9% (838/1424) no tienen un cuarto a parte para cocinar; de ellas, cocinan en el mismo cuarto donde duermen 60% (492/817) y el 91% (443/487) lo hacen con contaminantes ambientales como cocinol, gasolina, leña o gas.

El 43% (616/1424) de las viviendas están construidas en terrenos de riesgo, ya sea este ondulado o escarpado; hay quema abierta de basuras en el 49% (687/1419) de los hogares.

Por último, solo el 1% (13/1399) de los residentes en este sector, refieren la presencia de un hospital o puesto de salud cerca a su lugar de residencia.

Al analizar todas las anteriores variables por tiempo de desplazamiento (de acuerdo a la a la tabla 2), se encontraron las siguientes diferencias: a mayor tiempo de desplazamiento, aumenta la proporción de vivienda propia y disminuye la proporción de viviendas prestadas (p < 0,000000).

De igual forma, entre más reciente el tiempo de desplazamiento, mayor cantidad de viviendas tienen paredes de material desechable y a mayor tiempo transcurrido de desplazamiento, menor cantidad de viviendas con paredes de material desechable (p < 0,05).

La probabilidad de tener ayuda para el mantenimiento del hogar o la familia no muestra diferencias según el tiempo de desplazamiento, pero se encuentra un aumento en el apoyo brindado por los familiares en los desplazamientos recientes y a mayor tiempo de desplazamiento, mayor porcentaje de ayuda brindada por el gobierno, pasando del 4.3% para el primer semestre del año 2000 a 47.5% para el año 1996 (p < 0,0003).

En cuanto al tratamiento de agua, se observa igualmente una diferencia notable: a menor tiempo de desplazamiento, menor porcentaje de familias tratan el agua, siendo este porcentaje aproximadamente de 34.1 para el año 1996 y de 3.1% para el primer semestre de 2000 (p < 0,004); sin embrago, sigue siendo hervir el agua la forma de tratamiento en un 70%, independiente del tiempo de desplazamiento.

Las demás variables analizadas, incluyendo otras características físicas de la vivienda como piso, energía, inodoro, etc., el número de personas por hogar, composición del hogar, manejo de basuras, presencia de vectores y otros actores factores de riesgo, no mostraron diferencias según el tiempo de desplazamiento.

7.3 Morbilidad en Niños Menores de 5 años de edad:

En los 1431 hogares entrevistados se encontraron 799 niños menores de 5 años (0.55 niños/hogar). La perdida de información en cualquiera de las variables analizadas fue inferior al 5%, excepto para crecimiento y desarrollo donde la pérdida de información fue del 28%.

Son de sexo masculino el 50,6% (399/788) de los niños analizados. La distribución por grupos de edad y sexo puede ser observada en la tabla 15. No se encontró diferencia en la distribución por grupos de edad y sexo.

Tabla 15. Distribución por grupos de edad y sexo de los niños menores de 5 años en la Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Grupo de edad

Sexo Masculino

%

Sexo Femenino

%

Total

Menor de 1 mes

6

1.5

7

1.8

13

1 a 5 meses

30

7.5

26

6.7

56

6 a 12 meses

79

19.8

66

16.9

145

13 a 24 meses

92

23.0

77

19.8

169

Mayor de 24 meses

192

48.2

213

54.8

405

Total

399

100

389

100

788

 

Se observa una tendencia al descenso en el porcentaje de niños comparado con las niñas, a medida que aumenta la edad; a pesar de que no son estadísticamente significativos excepto para el último estrato (mayores de 24 meses), donde el 48.2% pertenecen al sexo masculino y 54.8% al sexo femenino (p = 0.06).

De estos niños presentaban alguna discapacidad el 1.9% (15/782). Las más frecuentes fueron: retraso mental (4/9), ceguera (2/9) y sordera (1/9).

De los niños analizados, tenían carnet de vacunación el 43.4% (345/795). En general, se completan 3 dosis de los biológicos que así lo requieren (polio, DPT, HB, Hib), después del segundo año de edad. De igual forma, la mejor cobertura de vacunación, independiente de la edad en que el biológico fuera aplicado, alcanzó como máximo valores del 66%, excepto para BCG que es del 85%.

La vacuna BGC es la que presenta mejores coberturas para la edad. El 13,1% de los niños con carnet no tiene ninguna dosis de BCG.

De los niños con carnet de vacunación, no tenían ninguna dosis de polio el 7.6%. Unicamente el 62.2% de los niños entre 6 meses y 5 años de edad, tenían 3 dosis de este biológico; de los niños que tenían 12 meses, solo el 48.8% tenían 3 dosis y a los 24 meses este porcentaje aumentó solo hasta el 72%.

El 18% de los niños con carnet de vacunación no tenían vacuna DPT y solo el 41% tenían 3 dosis de esta vacuna al cumplir el primer año de edad; el porcentaje de niños con 3 dosis de vacuna DPT aumenta a medida que aumenta la edad del niño, pero solo llega al 54% para la totalidad de niños entre 6 meses y 5 años de edad.

Un comportamiento similar es observado para los demás biológicos, pero en estos el porcentaje de niños con 3 dosis de vacuna es inferior, siendo de 25% para Hib y de 52% para Hepatitis B. Por último, el porcentaje de niños sin vacuna Triple viral es del 47.7% y sin vacuna contra fiebre amarilla es 96%.

De los niños analizados, tienen una actividad de recreación fuera del hogar solo el 1.5% (12/801), ya fuera esta dada por ONG’s o cualquier otra institución.

El 97% (769/790) de los niños recibieron leche materna, pero esta lactancia fue inferior a un mes en el 8.4% de los niños y solo el 58% de los niños recibió leche materna por más de 6 meses.

En cuanto a la alimentación del menor en grupos de alimentos que sean fuentes de vitaminas y proteínas (verduras, frutas, carnes o cereales), en el mejor de los casos solo el 5% de los niños mayores de 6 meses de edad reciben al menos 3 porciones de estos alimentos al día.

A pesar de este déficit de nutrientes y micronutrientes, del total de niños analizados solo el 31.9% (255/799) recibe algún tipo de ayuda para mejorar su alimentación. Las entidades que brindan este apoyo nutricional son las siguientes: bienestar familiar 69% (176/246); ONG 13.8% (35/246); familiares 8.7% (22/246); alguna otra institución del gobierno o amigos de la familia el restante 7.9%. La media de días/mes que este apoyo nutricional es dado a los menores, es de 15 días (rango: 1 a 30 días; D.E. ± 18.3)

La morbilidad presentada por los niños en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta puede ser vista en la tabla 16.

Adicionalmente, presentaron algún tipo de accidente el 2.1% (17/799) de los niños, siendo los más frecuentes la caída de su propia altura y cortada. Otros accidentes referidos fueron la caída de más de 50 cm de altura y la intoxicación por gases.

Por cualquiera de las enfermedades presentadas por los niños en los 15 días anteriores a la encuesta, fueron hospitalizados el 1,4% (11/799) de los niños. La media para los días de hospitalización fue de 8.8 días (rango: de algunas horas a 27 días; D.E.: ± 8.7).

Estuvieron completamente sanos en los 15 días anteriores a la encuesta solo el 7% (58/799) de los niños y el 88% (700/799) presentaron cualquiera de las siguientes patologías: Infección Respiratoria Aguda, diarrea o piodermitis, solas o en combinación.

Tabla 16. Distribución de la morbilidad en niños menores de 5 años en Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Morbilidad

Número de niños con síntomas

(799)

%

Diarrea

241

30.0

Síntomas respiratorios

638

80.0

Lesiones purulentas en piel

255

32.0

Otras dermatitis

441

55.0

Fiebre

318

39.0

Otras enfermedades

84

10.5

 

A pesar del alto porcentaje de niños que presentó al menos una enfermedad en los últimos 15 días, solo fueron llevados a consulta de salud el 29% (232/799). De los niños que recibieron atención en salud, el 36% (78/216) fueron vistos en puesto de salud; 44% (96/216) fueron valorados por médico particular y solo el 9.5% (21/226) fueron llevados a una EPS o ARS. Por último, aunque hay consulta a enfermeras, medicina no tradicional (curanderos) o droguerías, estas consultas se presentan en un porcentaje inferior al 4%.

De todas las consultas realizadas por los niños, el 52.5 (117/223) fueron pagadas por los padres; 22% (50/223) fueron atendidos de forma gratuita por las instituciones y solo el 21.5% (48/223) fueron cubiertas por el sistema de seguridad social, ya sea EPS, ARS o SISBEN. En un porcentaje inferior al 10.3% (23/223), las consultas fueron pagadas por alguna ONG u otra institución gubernamental. La compra de los medicamentos formulados a los niños, presentó una distribución similar al pago de consultas.

Solo un 6% (14/234) de los niños fueron atendidos por las instituciones un tiempo después de la solicitud de consulta y en este caso, el tiempo promedio para la atención diferida fue de dos días (rango: 1 a 14 días).

La principal razón para que los niños no fueran llevados a valoración médica fue la carencia de dinero para pagar esta consulta en el 60% de las ocasiones (334/552); el 24% (132/552) de las madres no consideró necesaria la consulta médica y les fue negada la atención en salud al 2% de los niños.

No tenían afiliación a ningún sistema de seguridad social el 77.9% (622/798) de los niños. De los niños afiliados, pertenecen a una EPS o ARS el 71.5% (108/151); reciben este tipo de servicio a través de una ONG el 27.8% (42/151). Adicionalmente, tienen carné de SISBEN con subsidio para atención en salud el 21.2% (169/796) de los niños y mostraron el carné de afiliación el 98.2% de ellos.

Asistieron a una segunda valoración médica en los 15 días anteriores a la encuesta, el 3.6% (22/599) de los niños. Ninguno de los ellos asistió a tres consultas médicas sucesivas en los 15 días anteriores a la encuesta.

De los niños encuestados, han asistido a control de crecimiento y desarrollo en los últimos 6 meses, únicamente el 13.9% (80/577) y de ellos, el 60% son menores de 24 meses. El 51% (41/80) de estos controles son realizados en los puestos de salud y 24% (19/80) son realizados por médico particular. En estos controles médicos han recibido educación sobre nutrición el 86% (69/80) de las mamás y de ellas refieren seguir las recomendaciones médicas el 75% (60/80).

Las principales razones por las que no fueron llevados los niños a este tipo de acciones de prevención y promoción, son la carencia de dinero 49% (235/479), unido a la carencia de afiliación al sistema de seguridad social: 16.5% (79/479). Otras razones referidas para no llevar el niño a control de crecimiento y desarrollo son: lejanía del hospital o puesto de salud, falta de tiempo, no lo consideró necesario, por estar "sano" el niño o por estar "bien de salud". Les fue rechazado este servicio al 1.8% de los niños entrevistados.

El análisis de la nutrición de los niños por curvas de distribución Z es la siguiente: las tres curvas (peso/edad, talla/edad y peso/talla), tienen una distribución normal, sesgada a la izquierda; este sesgo es mayor para los dos primeros índices y menor para peso/talla. El porcentaje de niños por debajo de 2 y 3 desviaciones estándar con referencia a las curvas de la NCHS y otras características de la distribución Z, pueden ser observadas en las tablas 17 y 18.

Se observó una prevalencia de aproximadamente 23.8% (20.8% – 27.1%) de menores de 5 años con talla por debajo de 2 desviaciones estándar comparados con la población de referencia, lo que habla acerca de un problema crónico de déficit de ingesta proteico – calórico. De igual manera, aproximadamente un 5% (3.9% – 7.9%) de la población menor de 5 años, se encuentra en estado de desnutrición.

Tabla 17. Indicadores de malnutrición de la distribución Z con respecto a las curvas de la NCHS en niños desplazados menores de 5 años. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Punto de corte

% Niños (IC 95%) (n=343)

% Niñas (IC 95%)

(n=342)

% Ambos Sexos (IC 95%)

(n = 685)

Peso/Edad

< 2.0

16.5 (13.0 – 20.6)

11.3 (8.4 – 15.0)

13.9 (11.6 – 16.6)

< 3.0

2.6 (1.3 – 4.8)

4.5 (2.7 – 7.2)

3.5 (2.4 – 5.1)

Talla/Edad

< 2.0

25.1 (21.8 – 31.0)

21.5 (17.5 – 26.2)

23.8 (20.8 – 27.1)

< 3.0

9.4 (6.7 – 13.0)

6.3 (4.1 – 9.4)

7.9 (6.1 – 10.1)

Peso/ Talla

< 2.0

5.8 (3.7 – 8.7)

4.9 (3.0 – 7.7)

5.3 (3.9 – 7.2)

< 3.0

1.8 (0.8 – 3.9)

1.1 (0.3 – 2.9)

1.5 (0.8 – 2.7)

 

Tabla 18. Características de la distribución Z con respecto a las curvas de la NCHS en niños desplazados menores de 5 años. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Descriptor

Niños (n=343)

Niñas (n=342)

Ambos sexos (n = 685)

Peso/Edad

Kurtosis

3.8

5.0

4.3

Prevalencia Estándar

25.4%

25.4%

25.4%

Talla/Edad

Kurtosis

3.8

3.4

3.7

Prevalencia Estándar

32.1%

31.0%

31.6%

Peso/Talla

Kurtosis

3.4

3.7

3.6

Prevalencia Estándar

8.5%

0.00%

7.1%

 

Al analizar todas las anteriores variables por tiempo de desplazamiento (de acuerdo a la tabla 1), se encontraron las siguientes diferencias: a mayor tiempo de desplazamiento, aumenta la proporción de niños con 3 dosis de vacuna (demostradas con carnet de vacunación), para los biológicos que lo requieren así; sin embargo, la aplicación de esas 3 dosis sigue siendo de forma tardía independiente del tiempo de desplazamiento, necesitándose dos o más años de edad para alcanzar este número de dosis. Por el escaso número de niños menores de 5 años con carnet de vacunación, algunos biológicos se quedan sin poder para encontrar diferencias estadísticas significativas en el comportamiento descrito por duración de tiempo de desplazamiento, pero en algunos biológicos como polio se observan diferencias (p < 0,05).

De igual forma, entre más reciente sea el tiempo de desplazamiento, menor proporción de niños menores de 5 años con diarrea, pasando de 27.5% (30/109) para el año 1996 a 15.7% (11/70) para el primer semestre del año 2000 (p < 0.06). Un comportamiento similar es observado en la proporción de niños con síntomas respiratorios, que es de 67% (47/70) para el primer semestre del año 2000, comparado con 81% (88/109) para el año 1996 (p < 0.03). Por supuesto, estas dos condiciones afectan la proporción global de niños que se encuentran libres de presentar síntomas respiratorios, diarrea o lesiones purulentas en piel, que para el año 1996 es de 11.9% (13/109), mientras que para el primer semestre del año 2000 este porcentaje se incrementa a 24.3% (17/70; p = 0.03). Otros síntomas recogidos el cuestionario, no mostraron diferencia según el tiempo de desplazamiento. Igual comportamiento es observado para la presencia en fiebre en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta (p = 0.03).

Otras variables relacionadas con salud y enfermedad como estado nutricional, porcentaje de niños hospitalizados, accidentes, porcentaje de consultas, financiamiento de consultas y drogas, etc., no mostraron ninguna diferencia por tiempo de desplazamiento. Por el contrario, la proporción de niños afiliados a seguridad social es menor a menor tiempo de desplazamiento; para el primer semestre del año 2000, este porcentaje fue de 12.9% (9/70), mientras que para los niños cuyos padres se desplazaron en el año 1996, este porcentaje se incrementó a 30% (32/108; p < 0.0009). Un comportamiento similar se observa en el porcentaje de niños con SISBEN con subsidio para atención en salud, que es 2,2 veces mayor para el año 1996, comparado con el primer semestre del año 2000 (p < 0.01).

En cuanto al apoyo recibido para dar alimentos adicionales, es mayor a mayor tiempo de desplazamiento (35.8% para 1996, comparado con 22.9% para el año 2000; p =0.06). De igual forma, a menor tiempo de desplazamiento, mayor porcentaje de niños que reciben ayuda por ONG’s y a mayor tiempo de desplazamiento mayor ayuda por bienestar familiar; sin embargo, esta diferencia no es estadísticamente significativa, aunque puede ser debido al escaso número de niños encuestados que pertenecían a cada una de las fechas analizadas.

Las demás variables estudiadas no mostraron diferencias según el tiempo de desplazamiento, en su mayoría debido al escaso número de niños encontrados al estratificar o por ausencia real de diferencias; esto se evidencia especialmente en crecimiento y desarrollo, variable en la que se perdió el 30% de la información.

7.4 Morbilidad en niños entre los 5 y 11 años de edad:

En las 1431 encuestas de hogar realizadas, se encontraron 790 niños entre los 5 y 11 años de edad (0.55 niños/hogar). La pérdida de información fue inferior al 20% en cualquiera de las variables analizadas, excepto para crecimiento y desarrollo donde se perdió el 27% de la información.

Son de sexo masculino el 49.7% (392/788) de los niños analizados. La distribución por grupos de edad y sexo puede ser observada en la tabla 19. No se encontró diferencia en la distribución por grupos de edad y sexo, excepto para el grupo de 8 a 9 años, donde hay aumento en la proporción de mujeres (52.5%), comparado con hombres (47.5%; p = 0.048).

Tabla 19. Distribución por grupos de edad y sexo de los niños de 5 a 11 años de edad en la Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Grupo de edad

Sexo Masculino

%

Sexo Femenino

%

5 a 7 años

203

51.1

194

48.9

8 a 9 años

103

47.5

114

52.5

10 a 11 años

84

49.7

85

50.3

Total

390

100

393

100

 

De estos niños presentaban alguna discapacidad el 3.2% (24/778). Las más frecuentes fueron: retraso mental (6/24), sordera (2/24) y parálisis cerebral (2/24).Otras lesiones encontradas fueron: hemiplejía y secuelas de accidente.

De los niños analizados, tenían carnet de vacunación el 20.8% (163/785). La vacuna BGC es la que presenta mejores coberturas; el 86.3% (139/161) tienen 1 dosis de este biológico.

De los niños con carnet, no tenían ninguna dosis de polio el 3.7% (6/161). Tenían 3 dosis de este biológico 63.8% (81/127) de los niños entre 5 y 7 años de edad; 25.2% (32/127) de los niños entre 8 y 9 años de edad y 11% (14/127) de los niños entre 10 y 11 años de edad. La presencia de 3 dosis de vacuna contra polio independiente del grupo de edad fue de 83% (127/153).

De los niños con carnet, no tenían ninguna dosis de DPT el 5.9% (9/153). Tenían 3 dosis de este biológico 87.8% (86/98) de los niños entre 5 y 7 años de edad; el 82.1% (32/39) de los niños entre 8 y 9 años de edad y 66.7% (16/24) de los niños entre 10 y 11 años de edad. La cobertura global con tres dosis de biológico para los niños de 5 a 11 años de edad fue de 87.5%.

Un comportamiento similar (menor proporción de niños con 3 dosis de vacuna a medida que aumenta la edad), es observado para los demás biológicos, pero en estos el porcentaje de niños con 3 dosis de vacuna es inferior, siendo de 39% (62/161) para Hib y de 68.3% (110/161) para Hepatitis B. Por último, el porcentaje de niños sin vacuna triple viral es del 20.5% (33/161) y sin vacuna contra fiebre amarilla es 92.5 % (149/161).

De los niños analizados, estudian en la actualidad el 80.7% (637/780). El 28.5% de los niños que estudian y tienen entre 10 y 11 años de edad, están cursando entre primero y segundo primaria y el 56.5% están en cursos inferiores a 4 primaria (escolaridad tardía). El 23.8% (46/178) de los niños entre 8 y 9 años están cursando primero primaria, no se encontró diferencia entre estas dos proporciones (p = 0.31).

En los niños que actualmente estudian, el desempeño escolar (clasificado como bueno, regular o malo según referencia de los padres del menor o del menor mismo), es bueno en el 86.9% (542/623); regular en 9.4% (59/623) y malo en el 3.5% (22/623).

De los 92 niños que abandonaron el colegio, el 43.5% (40/92) lo hicieron por falta de dinero; 30.4% (28/92) lo hicieron por causa del desplazamiento; 6.5% (6/92) por que "no le gusta estudiar"; el restante 18% lo hizo por otras causas. De todos estos niños, el 90.7% (78/86) abandonaron el estudio antes del 3er grado escolar. De los niños que nunca han estudiado, la mayoría (80.8%; 59/73) no lo han hecho por ser pequeños para estudiar.

El 4.2% (33/788) de los niños escolares trabajan y de ellos, el 30.3% (10/33) tiene entre 5 y 7 años de edad. El oficio realizado con mayor frecuencia es el de vendedor ambulante (84.4%). La remuneración obtenida por el trabajo es empleada en la mayoría para de las veces para el sostenimiento del hogar (84.6%; 11/13) y para pagar el estudio de los hermanos o suplir sus propias necesidades (15.4%; 2/13).

De los niños analizados, asisten a alguna actividad de recreación fuera del hogar o colegio solo el 15.1% (119/783). De estos niños, 75% realizan dos actividades: 46.6% la práctica de deporte; 17.8% pintura y 10% la combinación de estas dos actividades.

Recibe algún tipo de ayuda para mejorar la alimentación 9.3% (73/781) de los niños. El 86% de esta ayuda es brindada por tres instituciones o personas: bienestar familiar 45% (32/71); familia 21.1% (15/71); y amigos 19.4% (14/71); otras instituciones o personas que brindan apoyo a los niños son iglesia y otras instituciones gubernamentales y no gubernamentales.

La morbilidad presentada por los niños en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta puede ser vista en la tabla 20.

Tabla 20. Distribución de la morbilidad en niños de 5 a 11 años de edad en Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Morbilidad

Número de niños con síntomas

(n = 788)

%

Diarrea

97

12.3

Síntomas respiratorios

447

56.7

Lesiones purulentas en piel

272

34.5

Otras dermatitis

398

50.5

Fiebre

184

23.3

Otras enfermedades

75

9.5

 

Adicionalmente, presentaron algún tipo de accidente el 2% (15/782) de los niños, siendo los más frecuentes la caída de su propia altura (25%; 4/16) y cortada con algún objeto (62.5%; 10/16). Otros accidentes referidos fueron la caída de más de 50 cm de altura y quemadura.

Por cualquiera de las enfermedades presentadas por los niños en los 15 días anteriores a la encuesta, fueron hospitalizados el 0.5% (4/776).

Estuvieron completamente sanos en los 15 días anteriores a la encuesta solo el 20% (160/790) de los niños y el 30.8% (243/790) presentaron cualquiera de las siguientes patologías: Infección Respiratoria Aguda, diarrea o piodermitis, solas o en combinación.

A pesar del alto porcentaje de niños que presentó al menos una enfermedad en los últimos 15 días, solo fueron llevados a consulta el 13.7% (108/789). De los niños que recibieron atención en salud, el 34.7% (34/98) fueron vistos en puesto de salud; 36.7% (36/98) fueron valorados por médico particular y el 20.4% (20/98) fueron llevados a una EPS o ARS. Por último, aunque hay consulta a enfermeras, medicina no tradicional (curanderos) o droguerías, estas consultas se presentan en un porcentaje inferior al 1%.

De todas las consultas realizadas por los niños, el 40.3% (42/104) fueron pagadas por los padres; 23% (24/104) fueron atendidos de forma gratuita por las instituciones y solo el 25.9% (27/104) fueron cubiertas por el sistema de seguridad social, ya sea EPS, ARS. En un porcentaje inferior al 11%, las consultas fueron pagadas por alguna otra institución gubernamental o SISBEN. La compra de los medicamentos formulados a los niños, presentó una distribución similar al pago de consultas.

Solo un 8% (8/97) de los niños fueron atendidos por las instituciones un tiempo después de la solicitud de consulta y en este caso, el tiempo promedio para la atención diferida fue de tres días (rango: 1 a 11 días).

La principal razón para que los niños no fueran llevados a valoración médica fue la carencia de dinero para pagar esta consulta en el 50.4% de las ocasiones (327/648); el 27.6% (179/648) de las madres no consideró necesaria la consulta médica y les fue negada la atención en salud al 3.5% (23/648) de los niños.

No tenían afiliación a ningún sistema de seguridad social el 72% (562/781) de los niños. De los niños afiliados, pertenecen a una EPS 28.2% (57/202); 46% (93/202) a una ARS; reciben este tipo de servicio a través de una ONG el 21.8% (44/202). Adicionalmente, tienen carné de SISBEN con subsidio para atención en salud el 29% (228/785) de los niños; sin embargo, solo mostraron el carné de afiliación para comprobar este dato el 24% de ellos.

Presentan doble afiliación (EPS o ARS y SISBEN) el 95% de los niños afiliados (208/219); al evaluar esta misma información seleccionando únicamente los niños que tenían carnet de SISBEN, el resultado no varió (96.3% (52/54) de los niños tenían doble afiliación).

Asistieron a una segunda valoración médica en los 15 días anteriores a la encuesta, el 0.9% (7/786) de los niños. Ninguno de los niños asistió a tres consultas médicas sucesivas en los 15 días anteriores a la encuesta.

De los niños encuestados, han asistido a control de crecimiento y desarrollo, chequeo médico o a salud del escolar en los últimos 6 meses, únicamente el 8.9% (51/570). El 42% (21/50) de estos controles son realizados en los puestos de salud y 18% (9/50) son realizados por médico particular.

Las principales razones por las que no fueron llevados los niños a este tipo de acciones de prevención y promoción son la carencia de dinero 44.5% (310/697), seguido de carencia de afiliación al sistema de seguridad social (13.5%; 94/697). Otras razones referidas para no llevar el niño a evaluación médica son: lejanía del hospital o puesto de salud, no lo consideró necesario, por estar "sano" el niño o por estar "bien de salud". Les fue rechazado este servicio al 1.1% de los niños entrevistados.

El análisis de la nutrición de los niños de 5 a 11 años de edad por curvas de distribución Z es la siguiente: las tres curvas (peso/edad, talla/edad y peso/talla), tienen una distribución normal, sesgada a la izquierda; este sesgo es mayor para los dos primeros índices y menor para peso/talla. El porcentaje de niños por debajo de 2 y 3 desviaciones estándar con referencia a las curvas de la NCHS y otras características de la distribución Z, pueden ser observadas en las tablas 21 y 22.

Se observó una prevalencia de aproximadamente 13.8% (11.5% - 16.5%) de los escolares con talla por debajo de 2 desviaciones estándar comparados con la población de referencia, lo que habla acerca de un problema crónico de déficit de ingesta proteico - calórico. De igual manera, aproximadamente un 3.2% (2.1% - 4.9%) de los escolares, se encuentra en estado de desnutrición.

Tabla 21. Indicadores de malnutrición de la distribución Z con respecto a las curvas de la NCHS en niños desplazados de 5 años a 11 años de edad. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Punto de corte

% Niños (IC 95%) (n=343)

% Niñas (IC 95%)

(n=342)

% Ambos Sexos (IC 95%)

(n = 685)

Peso/Edad

< 2.0

12.6 (9.4 – 16.4)

5.4 (3.4 – 8.2)

9.0 (7.1 – 11.3)

< 3.0

1.8 (0.8 – 3.8)

0.3 (0.0 – 1.6)

1.0 (0.5 – 2.1)

Talla/Edad

< 2.0

18.1 (14.4 – 22.4)

9.5 (6.9 – 13.1)

13.8 (11.5 – 16.5)

< 3.0

6.1 (4.0 – 9.2)

2.1 (1.0 – 4.3)

4.1 (2.9 – 5.9)

Peso/ Talla

< 2.0

3.6 (2.0 – 6.2)

2.8 (1.4 – 5.4)

3.2 (2.1 – 4.9)

< 3.0

0.5 (0.1 – 2.2)

0.3 (0.0 – 2.0)

0.4 (0.1 – 1.4)

 

Al analizar todas las anteriores variables por tiempo de desplazamiento (de acuerdo a la tabla 1), se encontraron las siguientes diferencias: a mayor tiempo de desplazamiento, aumenta la proporción de niños con carnet de vacunación, que pasa del 8.2% (5/61) para el primer semestre del año 2000, a 29.7% (30/101) para el año 1996 (p < 0.001); la presencia de 3 dosis de vacuna (demostradas con carnet de vacunación), para los biológicos que lo requieren así, es menor a menor tiempo de desplazamiento; sin embargo, no hay suficiente poder para demostrar que hay cambio en esta variable para los años recientes de desplazamiento. Por el contrario, para el año 1996, comparado con el análisis general, no se encontró diferencia (p > 0,05).

En cuanto a escolaridad, a mayor tiempo de desplazamiento, mayor porcentaje de niños se encuentran estudiando. Mientras que para el año 2000 estudian en la actualidad el 71.4% (40/56) de los niños, para los hijos de padres desplazados en el año 1996 estudian en la actualidad el 93.8% (92/98; p < 0.0001). Adicionalmente, a mayor tiempo de desplazamiento, mejor desempeño escolar; para el año 2000 refieren buen desempeño escolar el 56.9% (33/58) de los niños que estudian; este porcentaje de adecuado desempeño escolar asciende a 81.9% (77/94) para el año 1996 (p < 0.008).

Tabla 22. Características de la distribución Z con respecto a las curvas de la NCHS en niños desplazados de 5 a 11 años de edad. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Descriptor

Niños (n=343)

Niñas (n=342)

Ambos sexos (n = 685)

Peso/Edad

Kurtosis

3.63

3.74

3.66

Prevalencia Estándar

33.88%

20.98%

27.33%

Talla/Edad

Kurtosis

4.95

4.93

4.93

Prevalencia Estándar

36.08%

24.65%

30.47%

Peso/Talla

Kurtosis

4.49

3.6

4.05

Prevalencia Estándar

7.0%

0.00%

4.55%

 

Por último, a mayor tiempo de desplazamiento, menor porcentaje de niños con escolaridad tardía, pasando a ser solo del 15% (14/92) el porcentaje de niños con escolaridad tardía para el año 1996 comparado con el 30% (13/42) para los niños desplazados en tiempo más reciente (p = 0.03).

A menor tiempo de desplazamiento mayor porcentaje de personas refieren abandono escolar por razón del desplazamiento o falta de cupo; sin embargo, debido al escaso número de personas en cada uno de los estratos, no se tuvo poder para encontrar diferencias estadísticas.

Las variables relacionadas con salud y enfermedad como morbilidad, porcentaje de niños hospitalizados, accidentes, porcentaje de consultas, y drogas, etc., no mostraron ninguna diferencia por tiempo de desplazamiento.

La proporción de niños afiliados a seguridad social es menor a menor tiempo de desplazamiento; para el primer semestre del año 2000, este porcentaje fue de 14.8% (9/61), mientras que para los niños cuyos padres se desplazaron en el año 1996, este porcentaje se incrementó a 38.6% (39/101; p < 0.001). Un comportamiento similar se observa en el porcentaje de niños con SISBEN con subsidio para atención en salud, que es 2.5 veces mayor para el año 1996, comparado con el primer semestre del año 2000 (p < 0.001).

Por último, la razón que esgrimen los padres para no llevar los niños a evaluación médica cuando están enfermos, es en mayor porcentaje la escasez de dinero a medida que disminuye el tiempo entre la realización de la encuesta y la fecha de desplazamiento, pasando de 61.8% (34/55) para el primer semestre del año 2000 a 43.5% (37/87) para el año 1996 (p < 0.03).

Igualmente, a menor tiempo de desplazamiento es menor el porcentaje de personas que refieren no considerar necesario la asistencia a crecimiento y desarrollo, chequeo médico o salud del escolar, pasando de 10% (6/53) para el segundo semestre del año 2000 a 23.7% (23/92) para las personas que se desplazaron en el año 1996.

Las demás variables analizadas como nutrición, trabajo, recreación, o salud del escolar y soporte adicional para mejorar el estado nutricional del niño, no mostraron diferencias según el tiempo de desplazamiento o no tuvieron suficiente poder para encontrar diferencias según esta estratificación.

7.5 Morbilidad en Niños y Adolescentes entre 12 y 17 años:

En las 1431 encuestas de hogar se encontraron 514 niños entre los 12 y 17 años de edad, lo que equivale a 0.35 adolescentes/hogar. La pérdida de información no superó el 10% para cualquiera de las variables analizadas.

Son de sexo masculino el 46.7% (240/514) de los niños analizados. La distribución por grupos de edad y sexo puede ser observada en la tabla 23. No se encontró diferencia en la distribución por grupos edad y sexo de los adolescentes (p > 0.05).

Tabla 23. Distribución por grupos de edad y sexo de los niños de 12 a 17 años de edad en la Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Grupo de edad

Sexo Masculino

%

Sexo Femenino

%

12 a 14 años

125

52.1

150

54.7

15 a 17 años

114

47.5

124

45.3

Total

239

100

274

100

 

De estos niños presentaban alguna discapacidad el 1.6% (8/506). La más frecuente fue el retraso mental (2/8), además se reportaron sordera, ceguera, parálisis cerebral. Están embarazadas en la actualidad 7.7% (21/274) de las niñas en este grupo de edad.

De los niños analizados, nunca han asistido al colegio el 3.7% (19/503) y estudian en la actualidad el 64% (323/505). El 30% (997/326) de los niños adolescentes que estudian están cursando entre primero y cuarto primaria. Igualmente, 31.5% (103/326) están cursando entre 5 grado primaria y 1er grado de bachillerato (escolaridad tardía).

Se observa una tendencia al descenso en la proporción de hombres a medida que la escolaridad aumenta, mientras que en las mujeres, a medida que aumenta la escolaridad, aumenta la proporción. Sin embargo, esta diferencia de proporciones es estadísticamente significativa solo para el grupo que cursa entre 10 y 11 grados.

En los adolescentes que actualmente estudian, el desempeño escolar (clasificado como bueno, regular o malo según referencia de los padres del menor o del menor mismo), es bueno en el 88% (279/317); regular en 9.4% (30/314) y malo en el 2.6% (7/317) de los niños.

De los 176 adolescentes que no estudian en el momento, el 84% (148/176) abandonaron el estudio antes del 5 grado escolar. El 50.5% (86/176) lo hicieron por falta de dinero; otras razones para abandonar el colegio pueden ser vista en la tabla 24.

Tabla 24. Razones que refieren los adolescentes para no haber estudiado o abandonar el estudio. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Razón

n

(176)

%

Falta de dinero

89

50.5

Por causa del desplazamiento

38

21.5

No le gusta estudiar

22

12.5

Tiene que trabajar

10

5.6

No consiguió cupo

7

3.9

Otras razones

10

6.0

 

El 20.8% (107/514) de los adolescentes trabajan. La proporción de hombres que trabaja es mayor que la proporción de mujeres (en promedio 74% vs 25%; p < 0.000000); este comportamiento se presenta en la tabla 25. De los niños trabajadores, 25.2% (27/107) están entre los 12 y 13 años; 29.9% (32/107) tienen entre 14 y 15 años y 44.8% (48/107) tienen entre 16 y 17 años.

Tabla 25. Adolescentes que trabajan en la actualidad por sexo y edad. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Edad

Masculino

%

Femenino

%

p

12 años

10/12

83.3

2/12

16.7

0.001

13 años

13/15

86.7

2/15

13.3

0.00005

14 años

9/12

75.0

3/12

25.0

0.01

15 años

16/20

80.0

4/20

20.0

0.0001

16 años

10/13

76.9

3/13

23.1

0.006

17 años

22/35

62.9

13/35

37.1

0.03

Total

80

74.8

27

25.2

 

La media de días trabajados por semana por los adolescentes es de 5 (D.E. ± 2.1). En promedio los adolescentes trabajan 45 horas/semana (rango: 6 y 70 horas/semana). Si se considera como exceso de trabajo laborar más de 45 horas semana, el 35.5% (38/107) de los adolescentes, trabajan por encima de este punto de corte. El 38% (14/38) de los niños que trabajan en exceso tienen menos de 15 años.

De los niños que trabajan no reciben remuneración económica el 20% (22/107). El oficio realizado con mayor frecuencia en cualquiera de los grupos de edad es el de vendedor ambulante 50% (51/102). La remuneración obtenida por el trabajo es empleada por los adolescentes para sostenimiento del hogar 73.3% (63/85) y para suplir sus propias necesidades en un 16% (14/85); el 10.7% restante utilizan el dinero para pagar su estudio o el de sus hermanos.

De los adolescentes analizados, asisten a alguna actividad de recreación fuera del hogar o colegio solo el 27.2% (140/514). De estos adolescentes, 71.4% (100/140) practican deporte; 28.6% realiza otras actividades como teatro, pintura y escultura. Debe llamarse la atención que un pequeño grupo de adolescentes ayudan recreando niños y con charlas educativas en la comunidad.

De los adolescentes entrevistados, el 93.5% (473/505) han tomado alcohol alguna vez en la vida y han probado el trago entre los 10 y 13 años el 22% (104/473). Consumieron alcohol en los últimos 30 días 16% (76/473); la media de consumo de alcohol por mes es de 2 días (rango: 1 y 30 días).

Han probado la marihuana el 2.9% (15/508) adolescentes; iniciaron el consumo antes el 14 años el 46.7% (7/15). En el último mes el 26.7% (4/15) refieren haber consumido marihuana y la media de consumo es de una vez por mes (rango: 1 a 4 veces por mes). Adicionalmente, han probado la cocaína el 0.2% (1/514) y otras sustancias el 0.6% (3/514), la más frecuente de ellas fue el bóxer.

De los adolescentes entrevistados, 5.7% (29/513) refieren que se les ha ofrecido, vendido o regalado alguna droga ilegal.

Han fumado alguna vez en la vida el 10% (51/511) adolescentes. De ellos han fumado más de 5 cajetillas de cigarrillos el 19.6% (10/51). La media de la edad que tenían los adolescentes cuando se fumaron por primera vez un cigarrillo completo es de 13 años (rango: 12 y 17 años). La media de cigarrillos consumidos por día es de 3 (rango: 2 a 6).

Consumieron sus propios cigarrillos el 10% (5/51) y cuando fueron a comprar los cigarrillos, a ninguno se le exigió prueba de la mayoría de edad. Alguna vez ha intentado dejar de fumar el 40% (4/10) de los adolescentes que fuman en la actualidad.

En cuanto a morbilidad en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta, el 7,6% (39/514) de los adolescentes presentaron diarrea; 44.9% (22/510) Infección Respiratoria Aguda; 19.3% (999/503) piodermitis; 6.4% (33/514) alguna lesión cerca de vagina o pene y 13.8% (71/514) secreción vaginal o uretral. Analizadas estas dos últimas patologías por sexo, se observa que refieren lesión ulcerativa en pene el 8.8% (21/239) de los hombres, comparado con el 4.4% (12/275) mujeres (p = 0.000002) y secreción uretral el 2.9% (7/240) hombres, comparado con 23.4% (64/274) mujeres (p < 0.04).

El 0.4% (2/515) de los adolescentes fueron hospitalizados. Presentaron algún tipo de accidente 2.7% (14/515) de ellos, siendo las cortadas el accidente más frecuente (58.3%; 7/12).

Estuvieron completamente sanos en los 15 días anteriores a la encuesta solo el 39.9% (174/514) de los adolescentes; de igual forma el 55.4% de los adolescentes presentaron cualquiera de las siguientes patologías: síntomas respiratorios, diarrea o piodermitis, en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta.

A pesar del alto porcentaje de adolescentes que presentó al menos una enfermedad en los últimos 15 días, solo consultaron al médico el 12% (62/514). De estos adolescentes que recibieron atención en salud, el 38% (22/58) fueron valorados por médico particular; asistieron a hospital o puesto de salud, 22.4% (13/58) y a EPS o ARS 19% (11/58). Por último, el 12% (7/58) de los adolescentes fueron tratados en droguería o medicina no tradicional (curanderos).

De todas las consultas, el 41.5% (27/65) son pagadas por los padres o adolescentes; 20% (13/65) de los niños son atendidos de forma gratuita por las instituciones y solo el 24.6% (16/65) son cubiertas por el sistema de seguridad social, ya sea EPS o ARS.

Están afiliados a un sistema de seguridad social el 27.5% (140/510) de los adolescentes; de los niños afiliados, pertenecen a una EPS o ARS el 51% (76/138) y el 29.7% (41/138) reciben este tipo de servicio a través de una ONG. Tienen SISBEN con afiliación al servicio de salud el 29.5% (151/512) de los adolescentes. De ellos, mostraron el carnet de afiliación el 98.7%.

Han estado alguna vez embarazadas el 14.7% (40/271) de las niñas analizadas; de ellas, 76.9% (30/39) han tenido un embarazo y 23.1% (9/39) han tenido dos embarazos. Tienen hijos vivos el 9.7% (26/267) y estaban embarazadas en el momento de la encuesta el 7.7%. No se encontró diferencia estadística entre estas dos últimas cifras. La edad a partir de la cual se reporta embarazo en las adolescentes es de 14 años; a la edad de 17 años, 20.8% (5/24) de las niñas, han tenido 2 embarazos. Se observa un aumento en la proporción de niñas que alguna vez han estado embazadas, a medida que aumenta la edad (tabla 26).

Tabla 26. Número de embarazos por edad en adolescentes. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Edad

n

Número de embarazos

%

p

12 años

60

0

0.0

*

13 años

43

0

0.0

14 años

50

3

6.0

15 años

40

4

10.0

16 años

23

9

39.1

17 años

55

24

43.6

Total

271

40

14.8

 

* Valor de p < 0.0003

Por último, el estado nutricional de los adolescentes entrevistados puede ser visto en la tabla 27. De acuerdo a los puntos de corte propuestos en la metodología para IMC en adolescentes, se observa un porcentaje muy elevado de adolescentes clasificados en estado de desnutrición; igualmente, se observa una mayor proporción de hombres, proporción que aumenta con el incremento de la edad y que es estadísticamente significativa a partir de los 15 años.

Tabla 27. Estado Nutricional de los adolescentes entrevistados según edad y sexo. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Edad

Desnutrición

Normal

Sobrepeso

Obeso

Total

n

%

n

%

n

%

n

%

n

12

Hombre

34

72.3

9

19.1

4

8.6

0

0

47

Mujer

35

59.3

19

32.2

4

6.7

1

1.8

59

13

Hombre

26

65.0

10

25.0

3

7.5

1

2.5

40

Mujer

21

51.2

16

39.0

3

7.3

1

2.5

41

14

Hombre

25

67.5

9

24.3

2

5.4

1

2.8

37

Mujer

27

57.4

11

23.4

6

12.7

3

6.5

47

15

Hombre

28

70.0 *

12

30.0

0

0

0

0

40

Mujer

19

46.3

14

34.1

5

12.1

3

7.5

41

16

Hombre

18

78.2 *

4

17.3

1

4.5

0

0

23

Mujer

7

43.8

4

25.0

3

18.8

2

12.4

16

17

Hombre

38

80.8 *

8

17.0

1

2.2

0

0

47

Mujer

22

46.8

20

42.5

2

4.2

3

6.5

47

 

* Valor de p inferior a 0.03

Al analizar esta encuesta por tiempo de desplazamiento, se encontraron las siguientes diferencias: se observó una menor proporción de sujetos afilados a algún sistema de seguridad social en salud, que es solo del 10.2% (5/49) para el año 2000, comparado con el 37.8% (31/82) para el año 1996 (p = 0.0006); el tipo de afiliación para estas personas no pudo ser analizada debido al pequeño número de sujetos en cada uno de los estratos.

Igualmente, se encontró diferencia en la proporción de personas afiliadas al SISBEN con subsidio para atención en salud, siendo inferior para el año 2000 (16.3%; 8/49) comparado con el 37.8% (31/82) para el año 1996; p = 0.009. Debe recordarse que los estratos estudiados mostraron el carnet de afiliación en más del 97% de las ocasiones.

En cuanto al consumo de alcohol, a mayor tiempo de desplazamiento, mayor proporción de adolescentes inician el consumo de alcohol a edades más tempranas (entre 11 y 13 años; p = 0.003). Las demás variables analizadas en el cuestionario de adolescentes no mostraron diferencias por tiempo de desplazamiento, incluyendo el estado nutricional; sin embargo, debe anotarse que el escaso número de adolescentes encontrados en los hogares.

7.6 Morbilidad en Personas Mayores de 17 años:

Se entrevistaron 1431personas mayores de 17 años. La pérdida de la información fue inferior al 5% en cualquiera de las variables analizadas.

De las personas analizadas pertenecen al sexo masculino el 40.1% (571/1425). Presentan algún tipo de discapacidad el 3.5% (50/1425); las más frecuentes fueron sordera (60%), ceguera (10%), algún tipo de plejía (8%); debe llamarse la atención en el porcentaje considerable de personas que refieren tener ausencia de miembros (10%), lesiones que pueden ser consecuencia de la guerra. Otras lesiones referidas fueron retraso mental, parálisis cerebral y secuelas de accidentes.

El porcentaje de mujeres embarazadas en este grupo de edad es de 12.7% (108/848). La media de la edad de las personas entrevistadas es de 34.3 años (rango: 18 a 96 años; DE: ± 12.1 años); la distribución por grupos de edad puede ser observada en la tabla 28. Se observa una tendencia al ascenso en la proporción de hombres a medida que aumenta la edad. Esta diferencia es estadísticamente significativa solo para las personas menores de 35 años (p < 0.000).

Tabla 28. Distribución por grupos de edad y sexo de las personas mayores de 17 años de edad en la Población Desplazada, Barrio Nelson Mandela, Cartagena, 2000.

Grupo de edad

Sexo Masculino

%

Sexo Femenino

%

Total

< 35 años

288

34.2

555

65.8 *

843

35 a 54 años

222

47.0

250

53.0

472

Mayores de 54 años

61

56.0

48

44.0

109

Total

571

40.1

853

59.9

1424

 

*p = 0.000000

La escolaridad de las personas entrevistadas presentó una media de 4 años (D.E. ± 3.1; rango: 0 a 13 años de estudio). Se observa una mayor proporción de hombres sin escolaridad, una mayor proporción de mujeres con educación primaria y una mayor proporción de hombres con escolaridad secundaria completa (tabla 29). Adicionalmente, hay un descenso en el nivel educativo con el aumento de la edad; esta diferencia es estadísticamente significativa.

La mayor parte de las personas entrevistadas viven en unión libre 62,7% (891/1422). Otros estados civiles son: casado 12,9% (182/1422); separado: 12,6% (181/1422); soltero: 6,8% (96/1422) y viudo 5% (71/1422). Ninguna de estas variables mostró diferencia por el tiempo de desplazamiento.

En cuanto a morbilidad en los 15 días anteriores a la realización de la encuesta, el 7.3% (104/1428) de las personas presentaron diarrea; 39.3% (563/1433) Infección Respiratoria Aguda; 12.6% (181/1431) piodermitis; 5.7% (82/1428) alguna lesión cerca de vagina o pene; 20.7% (296/1433) secreción vaginal o uretral.

Analizadas estas tres últimas patologías por sexo, se observa que no hay diferencia estadística en la proporción de personas que refieren lesiones ulcerativas en pene o vagina (p > 0.05); por el contrario la proporción de mujeres que refirieron secreción vaginal es mayor a la proporción de hombres que refirieron secreción uretral (mujeres: 32% (275/856); hombres: 3.7% (21/572); p = 0.000000). Tampoco se encontró deferencia estadística por sexo en la proporción de personas que refirieron enfermedades crónicas.

Tabla 29. Distribución por grupos de edad de la escolaridad de las personas entrevistadas mayores de 17años. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Escolaridad

18 a 21 años

(%)

22 a 34 años

(%)

35 a 45 años

(%)

Mayores de 45 años

(%)

P

Ninguna

5

(3,8)

61

(9,4)

58

(16,8)

102

(43,8)

0.000001

Primaria

64

(48,9)

351

(54,3)

214

(62,0)

120

(51,5)

0.01

6 a 9 grado

39

(29,8)

173

(26,7)

52

(15,1)

7

(3,0)

0.000000

10 a 11 grado

23

(17,6)

59

(9,1)

19

(5,5)

4

(1,7)

0.000000

 

Si se considera la presencia de cualquiera de estos síntomas como sugestivos de tener una infección de transmisión sexual, la proporción de mujeres es mayor (28.3%) que la de hombres (22.6%); p = 0.01.

Por estas enfermedades el 1.2% (17/1422) de los adultos analizados fue hospitalizado. Presentaron algún tipo de accidente el 1.7% (25/1418) de ellos, siendo las cortadas el accidente más frecuente (52%); otras lesiones referidas fueron: caída de más de 50 cm de altura (24%); accidentes de tránsito (12%); quemadura (12%) y caída de su propia altura.

Estuvieron completamente sanos en los 15 días anteriores a la encuesta solo el 33.4% (478/1431) de los adultos; 25.7% (366/1423) de ellos presentaron: ulceras en área genital, secreciones en pene o vagina o enfermedades crónicas y 25.6% (367/1431) de estos adultos presentaron al menos uno de los siguientes cuadros: diarrea, síntomas respiratorios o piodermitis.

A pesar del alto porcentaje de adultos que presentó al menos una enfermedad en los últimos 15 días, solo consultaron al médico el 17.6% (251/1421). De ellos el 92% (231/251) lo hizo una vez y solo el 7% (10/251) consultó dos veces y 0.8% por tres veces consecutivas.

De los adultos que recibieron atención en salud, el 42.5% (101/238) asistieron a hospital o puesto de salud; 14% (35/238) EPS o ARS y 39.5% (94/238) a médico particular. Por último, fueron valorados por medicina alternativa o droguería el 3.3% (8/238).

De todas las consultas, el 50.8% (121/238) son pagadas por los usuarios; solo el 19.7% (47/238) son financiadas por EPS o ARS y un porcentaje similar obedece a consultas gratuitas. Están afiliados a un sistema de seguridad social el 25.9% (369/1425) de los adultos; adicionalmente, tienen SISBEN con afiliación al servicio de salud el 25.2% (361/1431). De ellos, mostraron el carnet de afiliación al SISBEN el 97%. Tiene doble afiliación a seguridad social en salud (SISBEN más EPS o ARS o carta del Ministerio del Interior) el 90.5% (335/370) de los adultos entrevistados.

Nunca se han tomado la tensión arterial el 13.9% (199/1424) de las personas entrevistadas. De aquellas a quienes se les ha tomado la tensión arterial, 16.5% (203/1213) refieren haber tenido la tensión arterial alta y de ellos, al 56% (116/206) le han encontrado presión alta en más de una ocasión; 36.5% (76/208) han recibido tratamiento farmacológico alguna vez, pero solo el 20% (42/207) recibieron recomendación para hacer ejercicio y 44.2% (93/210) indicaciones de seguir una dieta. Refirieron antecedentes de hipertensión en familiares el 46% (92/199) de los hipertensos.

Se han realizado examen para determinar los niveles de colesterol en sangre al 21% (300/1424); de ellos, refieren antecedentes de hipercolesterolemia el 37% (112/302) de los adultos.

Se han tomado examen de glicemia el 25% (355/1403) de los adultos entrevistados; de ellos, refieren antecedentes de diabetes el 18.3% (61/332). Se encontró antecedente de diabetes gestacional en el 11.5% (19/1664) de las mujeres.

Analizadas estas tres últimas patologías por sexo, se encontró diferencia en la proporción de mujeres que refieren antecedentes de hipertensión comparado con los hombres (14% (60/429) vs 18.4% (143/779); p = 0.05). Por el contrario, no se encontró diferencia estadística en la proporción de hombres y mujeres con antecedentes de diabetes e hipercolesterolemia.

En cuanto al hábito del cigarrillo, ha fumado alguna vez el 37% (529/1420) de los adultos analizados (definiendo consumo de cigarrillo como haber consumido más de 100 cigarrillos en la vida) y fuman en la actualidad el 65.7% (341/519) de ellos. El consumo de cigarrillos/día se observa en la tabla 30.

Tabla 30. Número de cigarrillos consumidos por día, por sexo en las personas entrevistadas mayores de 17años. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Número de cigarrillos/día

ci cigarrillos

n

%

Hombres

%

Mujeres

%

p

Menos de 5

108

37.6

54

50.5

53

49.5

5 a 9

66

23.0

34

51.5

32

48.5

10 a 19

73

25.4

53

73.6

19

26.4

*

Más de 19

40

13.9

32

80.0

8

20.0

*

 

p = 0.000000

Se observó una disminución en el porcentaje de cigarrillos consumidos por día a medida que aumenta la edad, pasando del 36.2% (104/287) para las personas entre 22 y 34 años a 5.9% (17/287) para las persona mayores de 60 años (p < 0.05). Debe resaltare que no se encontraron personas entre 18 y 21 años que fumaran.

Al analizar la relación entre el número de cigarrillos consumidos por día y edad, se observó que a mayor edad de las personas, disminuye la proporción de aquellas que consumen una cantidad moderada de tabaco (menos de 5 cigarrillos por día o entre 5 y 9 cigarrillos por día; p = 0.00003); por el contrario, para los consumidores severos de tabaco (10 a 19 cigarrillos por día o 20 y más cigarrillos por día) la proporción de personas a través de la edad se mantiene (p > 0.05).

En cuanto al consumo de alcohol, el 28.7% (411/1431) de los adultos entrevistados han consumido alguna vez alcohol y de ellos, el 15% (61/409) han tomado al menos una vez a la semana en los 30 días anteriores a la entrevista, con un promedio de 3,5 días al mes y de 17 tragos (D.E. ± 16.8) consumidos cada vez que toman trago.

Han consumido la marihuana el 7% (101/1431) de los adultos, de estos, el 42% (42/99) la probó antes de los 18 años y 42% (42/99) entre los 18 y los 20 años. De los adultos que han consumido alguna vez marihuana, 87% (88/101) no la han consumido en el mes anterior a la entrevista y en promedio los que la han consumido en el último mes, lo han hecho en tres ocasiones.

De las personas que consumen marihuana, el 46.4% (45/97) tienen entre 18 y 34 años; el 50.5% (49/97) tienen entre 35 y 54 años y 3.1% son mayores de 54 años. El 84.5% (82/97) de las personas que consumen marihuana, son de sexo masculino.

Han consumido cocaína el 1.9% (27/1402) de las personas entrevistadas. De ellas, el 23.9% (4/21) son mayores de 19 años y el 28.5% (7/21) tienen entre 19 y 20 años de edad. Solo el 9.5% (2/21) han consumido cocaína en el último mes y la totalidad de ellos son personas menores de 54 años, de genero masculino.

Han probado alguna otra sustancia para "meterse un viaje", el 0.3% (5/1429) de los adultos entrevistados, entre ellas cocaína y "perico".

De las personas que han consumido otro tipo de drogas diferentes de la marihuana o cocaína, el 80% (4/5) son de género masculino. Ninguna de las personas entrevistadas ha utilizado drogas inyectadas alguna vez en la vida. Les han ofrecido droga en los últimos 12,meses al 65.5% (93/1428). De ellos, 74.4% (72/93) eran de género masculino y el 60% (56/93) menores de 34 años.

De las personas entrevistadas, 48.5% (694/1430) refieren haber realizado ejercicio en el mes anterior a la encuesta. De ellas el 60.9% (558/916) caminan. Otras actividades referidas son montar en bicicleta (5%), fútbol (1.6%), nadar (1.2%) y gimnasia (1.5%). La media de veces a la semana en que las personas realizan ejercicio es de 8 (D.E. ± 7.1).

El 6.7% (94/1395) de los adultos, están en este momento realizando dieta o alguna otra cosa para tratar de bajar de peso actualmente. De ellos, el 74.5% (70/94) refieren comer menos cantidad y/o menos grasa; solo el 13.8% (13/94) hacen ejercicio con este fin y el 7.4% (7/94) realizan ejercicio más dieta y de ellos, solo el 43.5% (40/94) recibieron recomendación médica previa para bajar de peso.

De los adultos entrevistados 5% (71/1405), refieren haber recibido recomendación médica para bajar de peso y solo el 56.3% (40/70) han seguido esta recomendación.

Refieren antecedentes de enfermedad crónica el 17% (242/1419) de las personas entrevistadas. La distribución de estas enfermedades por edad y sexo, puede ser vistas en las tablas 31 y 32.

Tabla 31. Distribución por género de las enfermedades crónicas en las personas mayores de 17 años. Estudio de personas mayores de 17 años desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, Bolivar, año 2000.

Enfermedad

22 a 34 años

(n)

%

35 a 44 años

(n)

%

45 a 59 años

(n)

%

60 y más

(n)

%

Total

(n)

Hipertensión arterial

16

27.1

14

23.7

15

25.4

14

23.7

59

Gastritis

18

62.1

7

24.1

2

6.9

2

6.9

29

Diabetes

4

57.1

0

0.0

2

28.6

1

14.3

7

Problemas visuales

2

33.3

3

50.0

0

0.0

1

16.7

6

Problema de tiroides

0

0.0

5

100

0

0.0

0

0.0

5

Artritis

1

14.3

2

28.6

2

28.6

2

28.6

7

Hernia inguinal

5

50.0

2

20.0

2

20.0

1

10.0

10

Asma

5

55.6

2

22.2

2

22.2

0

0.0

9

Cardiopatías

36

43.4

26

31.3

17

20.5

4

4.8

83

Total

87

40.5

61

28.4

42

19.5

25

11.6

215

 

Tabla 32. Distribución por género de las enfermedades crónicas en las personas mayores de 17años. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, Bolivar, año 2000.

Enfermedad

Hombres

(n)

%

Mujeres

(n)

%

Total

Hipertensión arterial

17

24.6

42

29.6

59

Gastritis

11

15.9

17

12.0

28

Diabetes

1

1.4

5

3.5

6

Problemas visuales

4

5.8

1

0.7

5

Problema de tiroides

0

0.0

5

3.5

5

Artritis

2

2.9

5

3.5

7

Hernia inguinal

3

4.3

7

4.9

10

Asma

3

4.3

6

4.2

9

Cardiopatías

28

40.6

54

38.0

82

Total

69

32.7

142

67.3

211

 

Han recibido tratamiento para estas enfermedades crónicas el 80.9% (178/220) y de ellos el 76.7% (152/198) fue farmacológico. Sin embargo, al momento de la encuesta, habían suspendido el tratamiento el 49.8% (92/185). Las principales razones para esta suspención, fueron en un 59.5% (53/89) la falta de recurso económico y por falta de control médico el 38.2% (34/89).

La media del peso para las personas mayores de 17 años fue de 61 Kg (D.E. ± 10.5 Kg) y la media de su talla fue de 161.8 cm (D.E. ± 8.4 cm). Estas personas fueron clasificadas por Indice de Masas Corporal (IMC) según metodología; los resultados de esta clasificación por edad y sexo pueden ser observados en la tabla 33. No se encontró diferencias por edad, pero se observó mayor proporción de mujeres con obesidad (p < 0.05). No hay diferencia en la proporción de desnutridos (DNT) según género. De las personas clasificadas como obesas o con obesidad severa, solo el 36% (34/94) están haciendo dieta o alguna otra cosa para bajar de peso.

Tabla 33. Indice de masa corporal por edad y género en las personas mayores de 17años. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, Bolivar, año 2000.

DNT

%

Normal

%

Sobrepeso

%

Obeso

%

Obesidad

Severa

%

Edad (n)

< de 35 (829)

3

0.4

588

70.9

118

14.2

94

11.3

26

3.1

35 a 54 (460)

2

0.4

309

67.2

72

15.7

56

12.2

21

4.6

> 54 (106)

0

0.0

72

67.9

13

12.3

16

15.1

5

4.7

Género (n)

Masculino (555)

1

0.2

424

76.4

86

15.5

35

6.3

9

1.6

Femenino (834)

4

0.5

543 **

65.1

114

13.7

130 **

15.6

43 **

5.2

Total

5

0.4

969

69.5

203

14.6

166

11.9

52

3.7

 

** p < 0.006

La media de la tensión arterial sistólica fue de 119.9 mm Hg (D.E. ± 15.5 MM Hg; rango 90 a 270 mm Hg) y para la diastólica fue 77.4 mm Hg (D.E. ± 11.3; rango 30 A 130 mm Hg). Clasificando la hipertensión como se describió en la metodología, se observa que un 79.2% (130/164) de las personas hipertensas, son mayores de 35 años (tabla 34). Otras relaciones de importancia entre hipertensión y género, edad e índice de masa corporal, pueden ser vistas en la tabla 33. De las personas encontraron hipertensas al momento de la encuesta, no tenían antecedentes de hipertensión el 51% (76/149); de las personas que referían antecedentes de hipertensión y que se encontraban normotensas al momento de la encuesta, solo el 15.1% (13/86) estaban recibiendo tratamiento en ese momento para esta enfermedad.

Tabla 34. Hipertensión (cifras mayores a 129/89 mm Hg) por edad, Género e Indice de masa corporal en las personas mayores de 17años. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, Bolivar, año 2000

n

(164)

%

P

Edad

Menor de 35 años

34

20.7

0.00000

35 a 54 años

86

52.4

Mayor de 54 años

44

26.8

Género

Masculino

92

55.8

0.03

Femenino

73

44.2

IMC

DNT

3

1.8

0.000001

Normal

97

59.1

Sobrepeso

26

15.9

Obeso

29

17.7

Obesidad severa

9

5.5

Total de personas hipertensas

164/1226

13.4

 

Salud de la mujer: de las mujeres entrevistas, se habían realizado mamografía 16.3% (141/865). De ellas, se realizaron este examen en un tiempo inferior a un año el 59.6% (84/141) y entre uno y dos años antes de la encuesta 22% (31/141). La indicación para la realización de la mamografía fue como examen de rutina: 68.8% (97/141); para estudio de problema de seno, pero que "no era cáncer": 29.1% (41/141) y como diagnóstico de cáncer de seno: 1.4% (2/141). No se encontró diferencia entre la edad de las mujeres y la indicación de la mamografía.

Asistieron al médico para examen clínico de senos solo el 5% (43/841) de las mujeres. La media de consulta para este tipo de evaluación fue de una vez por año (rango: 1 a 3 veces al año). Se observó una mayor proporción de mujeres menores de 35 años que asisten a chequeo médico para este tipo de evaluación (65%; 28/43).

Se realizaron autoexamen de senos en busca de anormalidades solo el 56% (470/838) de las mujeres entrevistadas, con una frecuencia promedio de 7,5 días al mes (D.E.: ± 9.8 días; rango: 1 a 30 días).

Se encuentran en tratamiento para problema de senos el 0.8% (7/840) de las mujeres. El tipo de tratamiento recibido fue: droga: 26,6%; radioterapia: 60%; cirugía 6.6% y control médico 6.6%.

Se han realizado alguna vez una citología el 64% (53/827) de las mujeres entrevistadas. Se observa una mayor proporción de mujeres que se hacen citología en edades de 35 a 54 años (75%; 187/249), comparado con los de más grupos de edad, ambos con valores cercanos al 58% (p = 0.000003).

De las mujeres que se han realizado citología, el 53% (277/522) se la han realizado en el último año; 30.8% (161/522) en un tiempo entre 1 y 2 años antes de la encuesta; las mujeres restantes se han hecho la citología en un tiempo mayor a tres años.

De las personas que se han realizado citología, el 80.2% (415/517) tuvieron un resultado normal; 19.1% (99/517) presentaron una anormalidad que no fue especificada y 0.7% (3/517) presentaron cáncer.

Refirieron estar en tratamiento por algún problema en útero el 1.8% (15/833) de las mujeres entrevistadas. El tratamiento fue farmacológico en el 70% (7/10); radioterapia 10% (1/10); quirúrgico 10% (1/10) y control médico 10% (1/10). Finalmente, se la ha realizado histerectomía la 6% (50/828) de las mujeres entrevistadas.

Analizada esta encuesta por tiempo de desplazamiento, se encontraron las siguientes diferencias: el promedio de cigarrillos que consumen por día las personas desplazadas es mayor a menor tiempo de desplazamiento ( p = 0.04).

Igualmente, se observó una mayor proporción de tragos consumidos en cada ocasión en las personas cuyo desplazamiento ha sido reciente (p = 0.03).

Si bien no se observa diferencia en la proporción de personas con enfermedad crónica, en las causas de suspención del tratamiento para esta enfermedad, se encuentra una mayor proporción de personas que refieren haber suspendido este tratamiento por ausencia de recurso económico para los años recientes de desplazamiento, comparado con el desplazamiento de mayor tiempo de duración (p = 0.08); mientras que las personas que llevan mayor tiempo de haber sido desplazadas, refieren en mayor proporción haber suspendido el tratamiento por falta de seguimiento médico (p = 0.08).

Por último, en fechas de desplazamiento más tardío, se observó una mayor proporción de personas con sobrepeso y obesidad en grupos de edad entre los 35 a 54 años, mientras que en fechas recientes de desplazamiento, la proporción es mayor en personas de 18 a 34 años (p = 0.05 y 0.07, receptivamente).

Las demás variables analizadas para las personas mayores de 17 años, no mostraron diferencia por tiempo de desplazamiento.

7.7 Análisis de algunas variables seleccionadas por grupos de edad:

Hay un aumento en la proporción del género femenino con el aumento de la edad. Igualmente, se encontró un aumento en la proporción de mujeres embarazadas con la edad.

En cuanto algunos síntomas referidos por la población encuestada, se observó una disminución en la proporción de personas afectadas a medida que aumenta la edad, excepto para los síntomas sospechosos de enfermedad de transmisión sexual (tabla 35).

En cuanto al acceso a los servicios de salud, se observa una disminución en la proporción de consultas a medida que aumenta la edad, aumentado nuevamente en las personas mayores de 17 años. En cuanto a la asistencia a los programas de promoción y prevención, se observa una baja cobertura para cualquiera de ellos, siendo más crítica para los escolares (tabla 36).

Tabla 35. Distribución de género, discapacidad y morbilidad por grupos de edad. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Menor 5

años

(n)

5 a 11

años

(n)

12 a 17

años

(n)

18 y más años

(n)

p

Género

(788)

(788)

(514)

(1418)

Femenino

49.4

50.3

53.3

59.9

0.000001

Masculino

50.6

49.7

46.7

40.1

Discapacidad

1.9

3.2

1.6

3.5

0.03

Embarazos

(267)

7.7

(848)

12.7

0.03

Morbilidad

(782)

(788)

(503)

(1428)

Sano

7.0

20.0

39.9

33.4

0.000001

Síntomas respiratorios

80.0

56.7

44.9

39.3

0.000001

Diarrea

30.0

12.3

7.6

7.3

0.000001

Piodermitis

32.0

34.5

19.3

12.6

0.000001

Accidentes

2.1

2.0

2.7

1.7

*

Presencia de lesión en vagina o pene

6.4

5.7

*

Secreción uretral o vaginal

13.8

20.7

0.0005

Enfermedad Crónica

13.2

 

* p > 0.05

** Valor diferente al consignado en la parte superior de la tabla (ver texto)

Tabla 36. Atención en salud y promoción y prevención por grupos de edad. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Menor 5 años

(n)

5 a 11

años

(n)

12 a 17

años

(n)

18 y más

años

(n)

p

Atención en salud

(799)

(776)

(510)

(1431)

Consultó por las enfermedades en los 15 días anteriores

29.0

13.7

12.0

17.6

0.000000

Hospitalización

1.4

0.5

0.4

1.2

*

Pagó por la consulta

52.5

40.3

41.5

50.8

0.000000

No tienen afiliación a Seguridad Social en Salud

77.9

72.0

72.5

50.8

0.000001

Afiliación a SISBEN con subsidio en salud

21.2

29.0

29.5

25.2

0.0007

Promoción y prevención

Crecimiento y Desarrollo

13.9 **

8.9 **

0.008

Lactancia materna > 6meses

58.0

Apoyo Nutricional

31.9

9.3

0.000000

Apoyo Nutricional por el ICBF

69.0 †

45.0 †

0.0002

Asistencia a citología

64.0 ‡

Auto-examen de senos

56.0 ‡

 

* p > 0.05

** Valor diferente al consignado en la parte superior de la tabla (ver texto)

† Incluye solo el grupo de niños que reciben apoyo nutricional

‡ Incluye solo las mujeres

En cuanto a vacunación (verificada con carnet), con tres dosis de biológico para aquellas que así lo requieren y con dosis única para los demás, se observa una baja cobertura tanto para menores de 5 años como para escolares; esta cobertura aumenta significativamente con el aumento de la edad para DPT, Triple viral, Hepatitis B y Hib, pero en ningún biológico se alcanzan coberturas útiles para prevención de la enfermedad (tabla 37).

Tabla 37. Coberturas de vacunación por grupos de edad. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Menor 5 años

(n)

5 a 11 años

(n)

p

Vacunación

(345)

(161)

BCG

85.0

86.3

*

Polio

Ninguna dosis

7.6

3.7 **

*

3 dosis

62.2

63.8 **

*

DPT

Ninguna dosis

18.0

5.9

0.0003

3 dosis

54.0

87.5 **

0.000000

Triple viral

52.3

79.5

0.000000

Hepatitis B

52.0

68.3

0.0008

Haemophilus Influenza

25.0

39.0

0.001

Fiebre Amarilla

4.0

7.5

*

 

* p > 0.05

** Valor diferente al consignado en la parte superior de la tabla (ver texto)

La asistencia a actividades de recreación aumenta con la edad, pero son extremadamente bajas para niños y adolescentes; igualmente, debe llamarse la atención en que dicha participación para los menores de 17 años, solo en un mínimo porcentaje es dirigida o para manejo del trauma ocasionado por la violencia. Se observa igualmente, un aumento en el consumo del tabaco, marihuana y cocaína con el aumento de la edad y una disminución en el consumo de alcohol en el último mes. Por último, hay una disminución en el porcentaje de niños que estudian con el aumento de la edad y un aumento en el porcentaje de niños trabajadores (tabla 38).

Debe aclararse que en la recreación de las personas mayores de 17 años, se incluyeron actividades de tipo comunitario, culturales y religiosas, que hacen este porcentaje aumente considerablemente, especialmente a expensas de las actividades religiosas que aumentaron luego del desplazamiento 4 veces en hombres y 2,5 veces en mujeres.

Tabla 38. Recreación, estudio, trabajo y algunas conductas de riesgo por grupos de edad. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, 2000.

Menor 5 años

(n)

5 a 11

años

(n)

12 a 17

años

(n)

18 y más

años

(n)

p

Estudio, trabajo y recreación

(801)

(780)

(505)

(1428)

Recreación

1.5

15.1

27.2

71.0

0.000001

Estudio en la actualidad

80.7

64.0

0.000000

Trabajan en la actualidad

4.2

20.8

0.000000

Tabaquismo, alcoholismo y drogadicción

Consumo de cigarrillo

1.95

23.8

0.000000

Consumo de alcohol en el último mes

14.8

4.2

0.000000

Consumo de marihuana

2.9

7.0

0.0009

Consumo de cocaína

0.2

1.9

0.005

 

Encuesta de salud mental:

Se realizaron 1431 encuestas de salud mental. La pérdida de información para cualquiera de las variables analizadas fue inferior al 5%.

La media de la edad de las personas entrevistadas fue de 34.7 años (D.E. ±12.1; rango: 18-94 años). La distribución por grupos de edad y sexo puede ser vista en la tabla 39. El 47% de la población se encuentra entre los 22 y 34 años de edad; se encuentra una mayor proporción de mujeres en la distribución por sexo, excepto para el grupo de personas entre los 46 años y más, donde hay un predominio del sexo masculino (p < 0.03). Esta distribución no muestra diferencia por tiempo de desplazamiento.

Tabla 39. Distribución por grupos de edad y sexo de las personas entrevistadas en salud mental. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno, Cartagena, Bolivar, año 2000.

Hombres

%

Mujeres

%

p

Grupos de edad

18 a 21 años

41

28.9

101

71.1

0.000000

22 a 34 años

234

34.9

436

65.1

0.000000

35 a 45 años

160

44.3

201

55.7

0.002

46 años y más

127

51.4

120

48.6

0.03

 

Se realizaron dos tipos diferentes de encuestas. En cuanto a la "escala de sintomatología psiquiátrica", se encontró un puntaje superior o igual a 5 (casos sospechosos de tener alteración mental) en 54,9% (783/1425) personas entrevistadas. Los principales síntomas referidos por las personas y por sexo pueden ser vistos en la tabla 40; no se consigna aquella sintomatología que fue referida en menos del 10% de los entrevistados. En general, existe mayor proporción de mujeres con sospecha de alteración mental y es este género quien refiere mayor proporción en la mayoría de síntomas referidos.

Tabla 40. Sintomatología de salud mental referida por las personas entrevistadas por género. Barrio Nelson Mandela, Cartagena, año 2000.

Sintomatología

Total

%

Hombres

%

Mujeres

%

p

Sospecha de alteración en salud mental

783

54,9

253

45,2

529

61,3

0.000000

Intranquilo frecuentemente

696

48,7

263

46,7

431

49,8

0.25

Debilidad la mayor parte del tiempo

588

41,1

193

34,3

395

45,7

0.00001

Sentimiento de aislamiento aún estando en compañía de amigos

596

41,7

207

36,8

388

44,9

0.002

Piensa que todo le

sale mal

567

40,0

219

39,5

347

40,4

0.72

Sin ganas de trabajar o hacer las cosas

524

36,7

178

31,7

346

40,1

0.001

Agrieras frecuentemente

421

29,8

127

22,8

294

34,5

0.000003

Embotamiento frecuentemente

475

33,3

155

27,6

319

36,9

0.00005

Preocupado frecuentemente

461

32,3

136

24,2

324

37,5

0.000000

Poco ánimo la mayor parte del tiempo

418

29,4

118

21,0

245

28,5

0.001

Dudas de la utilidad de las cosas que hace

307

21,8

101

18,3

205

24,0

0.01

Poco o regular apetito la mayor parte del tiempo

283

19,8

80

14,3

203

23,6

0.00001

 

En el análisis de la "escala de sintomatología psiquiátrica" por grupos de edad, se encontró una mayor proporción de personas con puntaje superior o igual a 5 (casos sospechosos de tener alteración mental), entre los 22 y 34 años de edad, disminuyendo esta proporción a medida que aumenta la edad. De igual forma, hay una mayor proporción de personas sospechosas de tener alguna alteración mental cuando su estado civil es unión libre, comparado con otros estados civiles y en el género femenino; este resultado no se modificó al estratificar por grupos de edad. Por último, hay un descenso en la proporción de personas con puntaje mayor de 4, a medida que aumenta la escolaridad (tabla 41). La proporción de personas que resultaron con test sospechoso de tener alguna alteración mental, no varió según el tiempo de desplazamiento.

Tabla 41. Escala de sintomatología psiquiátrica de las personas entrevistadas en salud mental. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno del país. Cartagena, 2000.

Sospechosos de tener alguna alteración en salud mental

%

p

Grupos de edad

18 a 21 años

65

8.4

0.000001

22 a 34 años

333

42.9

35 a 45 años

219

28.2

46 años y más

160

20.6

Escolaridad

Ninguna

133

17.8

0.000001

1 a 5 primaria

425

57.0

6 a 9 grado

144

19.3

10 a 11 grado

41

5.5

Técnico

3

0.4

Estado civil

Soltero

41

5.3

0.000001

Unión Libre

458

58.9

Separado

110

14.2

Casado

112

14.4

Viudo

56

7.2

 

En cuanto a la escala de Zung para la depresión, presentan sospecha de esta patología 34,7% (243/700) de las personas entrevistadas y puntaje compatible con estado depresivo 23,4% (164/700). Se encontró un aumento en la proporción de personas con resultados normales para el test de Zung a medida que la escolaridad aumenta (p = 0.01). Es mayor la proporción de personas que presentan resultados anormales en esta prueba cuando la persona entrevista es viuda (p = 0,03), sin diferencias estadísticas para otros estados civiles. No se encontraron diferencias en el resultado de esta prueba cuando se analiza por género o edad (tabla 42).

En la escala de Zung para ansiedad, no se encontraron puntajes que hicieran diagnóstico de la entidad, pero fueron sospechosas de presentar esta patología 26,3% (165/627) de las personas entrevistadas. Se observó una disminución en la proporción de personas con resultados normales a medida que aumenta la edad de la persona entrevistada (p = 0.05). Al igual que en la prueba de Zung para depresión, se encontró un aumento en los resultados normales a medida que aumenta la escolaridad de la persona entrevistada (p = 0.04). No se encontraron diferencias en el resultado del test por género o estado civil (tabla 42).

La proporción de personas que resultaron con pruebas de Zung positivas o sospechosas para depresión o ansiedad, no varió según el tiempo de desplazamiento.

Un análisis de regresión para explicar un puntaje en la "escala de sintomatología psiquiátrica" mayor o igual a 5 (sospechosos de tener alguna alteración mental), mostró que las mismas variables que resultaron significativas en el análisis descriptivo, son significativas en la regresión, excepto para el estado civil que cambió de unión libre a viudez. Ingresan al modelo además, la exposición a la violencia (haber sufrido experiencias violentas como tortura, secuestro, asesinato o desaparición de familiares, amigos o conocidos), referir la pérdida de un amigo, familiar o conocido. No se encontró interacción entre haber estado expuesto a la violencia y sufrir la pérdida de un familiar, ni entre las otras variables (tabla 43). Como factor protector se encuentra el que la persona reconozca que el desplazamiento le ha traído algún beneficio.

Tabla 42. Resultados de las escalas de Zung para depresión y ansiedad en las personas entrevistadas. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno del país. Cartagena, 2000.

Normal (%)

Sospechoso (%)

Positivo (%)

Escala de Zung para depresión

Género

Masculino

93 (42.5)

73 (33.3)

53 (24.2)

Femenino

200 (41.7)

170 (35.4)

110 (22.9)

Grupos de edad

18 a 21 años

26 (47.3)

18 (32.7)

11 (20.0)

22 a 34 años

137 (45.8)

92 (30.8)

70 (23.4)

35 a 45 años

78 (38.8)

77 (38.3)

46 (22.9)

46 años y más

47 (33.6)

56 (40.0)

37 (26.4)

Escolaridad

Ninguna

38 (32.5)

43 (36.8)

36 (30.8)

1 a 5 primaria

153 (40.1)

141 (36.9)

88 (23.0)

6 a 9 grado

62 (47.3)

43 (32.8)

26 (19.8)

10 a 11 grado

21 (58.3)

8 (22.2)

7 (19.4)

Escala de Zung para ansiedad

Género

Masculino

153 (74.6)

52 (25.4)

Femenino

309 (73.2)

113 (26.8)

Grupos de edad

18 a 21 años

44 (86.3)

7 (13.7)

22 a 34 años

214 (76.4)

66 (23.6)

35 a 45 años

123 (69.9)

53 (30.1)

46 años y más

79 (67.5)

38 (32.5)

Escolaridad

Ninguna

66 (68.8)

30 (31.3)

1 a 5 primaria

240 (69.8)

104 (30.2)

6 a 9 grado

104 (84.6)

19 (15.4)

10 a 11 grado

26 (83.9)

5 (16.1)

 

El modelo de regresión para ser sospechosos o positivo en la escala de Zung para Depresión, mostró que las mismas variables que resultaron significativas en el análisis descriptivo, son significativas en la regresión, excepto para el estado civil en el que además de la viudez, la unión libre también entraría a explicar parte del resultado obtenido en la prueba de Zung. Como factor protector, ingresa al modelo encontrar algún beneficio con el desplazamiento. La exposición a la violencia (haber sufrido experiencias violentas como tortura, secuestro, asesinato o desaparición de familiares, amigos o conocidos) y la pérdida de algún familiar, no se encontraron asociadas con algún cambio en la variable dependiente. No se encontró interacción entre haber estado expuesto a la violencia y sufrir la pérdida de un familiar, ni entre las otras variables (tabla 43).

El deterioro en la calidad de vida (cambio en la posesión de vivienda o en las características de la misma, pasando siempre de una mejor condición a una peor, como haber tenido vivienda propia y en la actualidad residir en vivienda prestada o haber tenido vivienda con piso de baldosa antes del desplazamiento y tener vivienda con piso de tierra luego del mismo), no explicó ningún cambio en la variable dependiente en los dos modelos de regresión.

Tabla 43. Modelo de regresión para las escalas de sintomatología siquiátrica y de Zung para depresión. Estudio de personas desplazadas por el conflicto armado interno del país. Cartagena, 2000.

Variable

OR

p

I.C.

Escala de Sintomatología Psiquiátrica

Edad

1.03

0.000

1.02-1.04

Género Femenino

2.1

0.000

1.66-2.66

Estado Civil Viudo

1.95

0.046

1.01-3.78

Exposición a la violencia

1.55

0.000

1.21-1.98

Pérdida de familiar o amigo

1.91

0.000

1.46-2.49

Encontrar beneficio con el desplazamiento

0.75

0.02

0.60-0.95

Escala de Zung para Depresión

Edad

1.00

0.726

0.98-1.01

Escolaridad

0.93

0.016

0.87-0.98

Estado Civil

Unión libre

1.64

0.043

1.01-2.65

Viudo

2.24

0.029

1.08-4.64

Encontrar beneficio

0.49

0.000

0.35-0.68

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