Salud y Desplazamiento (English)

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Santa Fe de Bogotá, octubre de 1999

LINEAMIENTOS PARA LA ATENCION PSICOSOCIAL DE POBLACION DESPLAZADA POR LA VIOLENCIA EN COLOMBIA 1999
 

República de Colombia
MINISTERIO DE SALUD
Dirección General para el Desarrollo de Servicios de Salud
Subdirección de Urgencias, Emergencia y Desastres
Programa de Rehabilitación
Documento elaborado por: Dra. Vivian Arias, Psicóloga.
Asesora SUED
María Inés Bohórquez Luque,
Psicóloga



 

1. JUSTIFICACION

El desplazamiento de población por razones de violencia en nuestro país constituye un problema grave con implicaciones sociales, que afecta a un porcentaje significativo de ciudadanos provenientes de zonas rurales, y se convierte así mismo en un factor epidemiológico causante de problemas físicos y emocionales que deben ser abordados desde la salud pública, constituyéndose en un desafío enorme para el actual Sistema de Seguridad Social en Salud.

La situación de desplazamiento produce efectos severos en la vida familiar y en cada uno de los miembros que la componente, atendiendo a su especificidad de género y edad, siendo los más afectados los niños y las mujeres. Los hogares se ven obligados a padecer un rápido proceso de organización - reorganización, que con frecuencia provoca el traslado abrupto de responsabilidades. En la búsqueda de supervivencia física y material, las necesidades emocionales y los efectos psicosociales producidos por el desarraigo, el miedo y el temor, así como el duelo por las pérdidas pasan a ser secundarios, sin recibir la atención adecuada.

Como problema de salud pública, la magnitud del impacto de la violencia y el desplazamiento solo puede comprenderse si se consideran varias dimensiones: En primer lugar en el ámbito individual, las repercusiones sobre la salud mental, el proyecto de vida, la presencia de dolor, inseguridad y sufrimiento emocional; en el ámbito familiar la asunción de nuevos roles, la elaboración de duelos y el ajuste de los miembros a situaciones generadoras de conflictos; en el ámbito social y comunitario, las dimensiones del tejido social del nuevo entorno, de desarraigo, la ausencia de sentido de pertenencia, la pérdida de grupos de referencia, el desempleo, las condiciones infrahumanas de vivienda y la falta de oportunidad para la formación y capacitación que les permita la vinculación al medio económico productivo.

Los aspectos anteriormente descritos definen unas necesidades psicosociales de la población desplazada, las cuales para su atención requieren de la confluencia de acciones integrales que permitan el mejoramiento de la salud física, mental y del entorno social de la población objeto de intervención.

La perspectiva psicosocial de los proyectos de intervención debe lograr la estabilización emocional de los individuos elevando los niveles de autoestima, el autoreconocimiento como ser social, las potencialidades, las habilidades de comunicación, lo que permite desarrollar relaciones tolerantes y pacíficas con la familia, con el medio y con la comunidad, tanto a la que pertenece como la receptora. Estas relaciones deben proyectarse hacia la generación de espacios de concertación de la comunidad con otras comunidades y entidades con el fin lograr mejores condiciones de vida y posibilidades de desarrollo.

Las comunidades receptoras son parte de la problemática, comparten la desestabilización y el deterioro de su tejido social, generando diversas reacciones frente a la población que recibe y hacia ella misma. La comunidad receptora debe recibir apoyo en varios aspectos. Desde el conocimiento y cumplimiento de la ley por parte de los entes municipales administrativos y de prestación de servicios fundamentales, hasta la preparación colectiva para una convivencia pacífica, que permita a la comunidad desplazada adquirir las herramientas necesarias para su reubicación o retorno.

Con el presente documento se pretende plantear las líneas de acción teorico-prácticas que orienten el plan y las acciones de intervención psicosocial en las comunidades en situación de desplazamiento.
 

2. MARCO LEGAL

2.1 Marco legal para la Atención del desplazamiento


El Gobierno Nacional ha formulado una legislación Nacional para promover, proteger y defender los derechos humanos. Este marco legal lo podemos resumir de la siguiente manera:

  • Documento CONPES 2804 (13/09/95): Plantea el Programa Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada por laViolencia.

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  • Directiva Presidencial No. 02 (18/03/97): Define el compromiso de las entidades del estado con el proceso de diseño y cumplimiento de una nueva política en torno a la problemática del desplazamiento.

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  • Decreto 976 (07104/97): Por el cual se reglamenta el artículo 70 de la Ley 919 de 1989, reconociendo el fenómeno del desplazamiento masivo como un evento de naturaleza similar a los desastres y las calamidades.

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  • Decreto 1458 (30/05/97): Reglamentario de la ley 333 de 1.996. sobre Extinción del Dominio. Permite el acceso a recursos del Fondo de Rehabilitación, Inversión Social y la Lucha contra el Crimen Organizado.

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  • Ley 387 (18/07/97): Se adoptan medidas para la prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación y estabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia de la República de Colombia.

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  • Documento CONPES 2924 (09/97): Por el cual se crea el Sistema Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada por la Violencia.

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  • Decreto 173 (26101/98): Por el cual se adopta el Plan Nacional para la Atención Integral para la Población Desplazada por la Violencia, articula la acción gubernamental en el orden Nacional y territorial, formula, en el marco de los principios y objetivos definidos por la ley 387, las acciones que el Gobierno Nacional ejecutará en materia de prevención, atención humanitaria de emergencias y estabilización socio económica, en la perspectiva del retorno voluntario o la reubicación de la población desplazada por la violencia.

2.2 Marco Legal para la Atención en Salud de la Población Desplazada

Dentro de las políticas nacionales del sector salud, el Ministerio de Salud ha implementado la política de atención integral en salud mediante los siguientes Acuerdos del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud:
 
  • Acuerdo 44 de 1997: Fija los criterios de distribución de los recursos de la Subcuenta de Promoción del Fondo de Solidaridad y Garantía provenientes del Impuesto Social de municiones y explosivos para las poblaciones en condiciones de violencia en las zonas de conflicto, lesiones intencionales, maltrato infantil y NBI.
  • Acuerdo 59 de 1997: Declara como evento catastrófico el desplazamiento masivo de la población por causa de la violencia y otorga el derecho a recibir los servicios de salud necesarios para la atención oportuna de la enfermedad derivada de la exposición de riegos inherentes al desplazamiento.
  • Acuerdo 64 de 1997: Prioriza la asignación de recursos de la Subcuenta de solidaridad y promoción del FOSYGA provenientes del impuesto social a las armas, para la atención de trauma mayor ocasionado por la violencia, siendo el criterio de prioridad las zonas de conflicto armado y las regiones con mayores frecuencias de lesiones intencionales que causen discapacidad, morbilidad y mortalidad.
  • Acuerdos 72 y 74 de 1997: Define y amplia el Plan de Beneficios del POS subsidiado Adiciona la rehabilitación y trauma mayor para los hospitales en las zonas de conflicto. Promueve la convivencia pacífica y la rehabilitación física, funcional entre los beneficios.
  • Acuerdo 77 de 1997: Por el cuál se define la forma y condiciones de operación del Régimen Subsidiado del Sistema General de Seguridad Social en Salud que obliga a cualquier IPS a la prestación de servicios de salud a la población desplazada que está asegurada, sin limitación territorial, aun cuando no exista contrato directo con la ARS. El aseguramiento sigue a la persona.
  • Acuerdo 85 de 1997: Por el cuál se adiciona al Acuerdo Nº 59, la atención a las necesidades de salud derivadas de los riesgos inherentes al desplazamiento tales como los medioambientales, nutricionales y psicosociales a la población afectada.
  • Acuerdo 86 de 1997: Por el cuál se aprueba el presupuesto del Fondo de Solidaridad y Garantía para la vigencia fiscal de 1998 y se asignan los recursos para la atención de la población desplazada.
  • Acuerdo 94 de 1998: Por el cuál se modifica el Acuerdo 86 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud.
  • Acuerdo 120 de 1999: Mediante el cual se aprueba el presupuesto del Fondo de Solidaridad y Garantía y se asigna el presupuesto para la atención de la población desplazada por la violencia, para la vigencia de 1.999.

3. CONCEPTUALIZACION

 

3.1 Definición de conceptos

  • Población vulnerable: Se entiende por población vulnerable a la que se encuentra en condiciones de debilidad manifiesta.
  • Violencia: Todo acto físico, intelectual o moral que lesiona la dignidad, el cuerpo, la vida, los derechos y la existencia material y espiritual de las personas, con las respectivas consecuencias psicológicas, morales y sociales.
  • Conflicto armado: Una de las mas impactantes manifestaciones de la violencia, que afecta masivamente un gran número de la población, e involucra diferentes sectores de la sociedad, que se enfrentan por la vía de las armas, con el fin de defender intereses, sociales, ideológicos, religiosos, económicos, políticos y/o geográficos.
  • Población desplazada por la violencia: se refiere a personas o grupos de personas que se ven obligados a abandonar sus viviendas, su trabajo, etc. a causa de amenazas y/o ataques contra su vida y la de su familia, dentro del marco del conflicto armado.
  • Fases de desplazamiento: Se han definido las fases del desplazamiento como diferentes momentos que vive la población desplazada, con características de vida y necesidades distintas, y se han determinado con el fin brindar la atención que requiere dicha población desde la amenaza de éxodo hasta la estabilización socioeconómica.
  • Impacto psicosocial: se refiere a los efectos que los hechos violentos generan en el ámbito psicológico, familiar y social. En el ámbito psicológico el impacto del hecho violento puede llegar a sobrepasar los mecanismos internos de protección generando traumatismo, es decir, deterioro paulatino o abrupto del proceso normal de desarrollo de la estructura psíquica.

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    En el ámbito familiar, la violencia puede desestabilizar hasta romper el núcleo, modificando los roles y las estructuras, obligando a la familia a generar conductas, que pueden ser adaptativas pero que la vuelven disfuncional, lo que le hace perder su capacidad de protección a los miembros de la misma.

    En el ámbito social, la violencia puede generar incapacidad política para afirmarse en un proyecto democrático de construcción.

    En general, la violencia impacta la salud mental de individuos y grupos, incapacitándolos para buscar bienestar, al quitarles la capacidad para apropiarse del espacio de la vida cotidiana y de la cultura (Restrepo, Luis Carlos. Salud Mental e insurgencia ciudadana. Revista Ave Fénix, No 3, vol. 1,1994).

  • Riesgo psicosocial: Podríamos definir el riesgo psicosocial como la pérdida de la capacidad, en forma individual y/o colectiva, para lograr bienestar psicológico y social, lo que implica bloqueo o deterioro en el desarrollo personal, familiar y comunitario. De tal manera se puede observar en las personas o en los grupos, bloqueo en las reacciones espontáneas, en las relaciones interpersonales y limitación en las actitudes de afianzamiento, afirmación y apropiación de una propuesta de vida, que incapacita para la generación y participación de procesos de desarrollo.
  • Prevención: Se refiere a la adopción de mecanismos orientados a evitar y controlar el impacto y las consecuencias producidas por la violencia, en el ámbito psicológico, familiar y comunitario. Comprende acciones educativas y de fomento de la capacidad para desarrollar conductas que lleven al mejoramiento de la calidad de vida, la identificación, registro y control de los factores de riesgo, el diagnóstico del perfil psicosocial e intervención psicosocial adecuada a la realidad de la población.
  • Salud Mental: Estado de bienestar integral, que se manifiesta en la capacidad de adaptación, en cuanto a la elaboración y manejo de los eventos traumáticos, permitiéndole al individuo lograr su recuperación emocional, la búsqueda de alternativas de mejoramiento de su calidad de vida y de desarrollo.
  • Rehabilitación Psicosocial: se refiere a un proceso integral y permanente con el fin de proporcionar las herramientas a los individuos, la familia y la comunidad para restablecer su capacidad de desarrollo, en el ámbito psicológico, funcional y social, de tal manera que puedan retomar su proyecto de vida.

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    Dicho proceso debe estar diseñado de acuerdo al perfil psicosocial de la población. Incluye actividades terapéuticas, es decir la aplicación de técnicas psicológicas y sociales específicas para la recuperación emocional, familiar y del tejido social de las comunidades.

  • Tejido social: se refiere a la dinámica interna de la comunidad, constituida por las relaciones, roles y funciones que cada miembro de la comunidad asume, en la construcción de la convivencia y de alternativas de solución a los problemas que enfrenta la comunidad; así como la conformación de redes de apoyo que permiten la generación de mecanismos de mejoramiento de la calidad de vida y de desarrollo comunitario.

3.2 La violencia y Desplazamiento forzoso: algunas causas, manifestaciones e impacto

"Mientras más violencia hay hacia afuera del grupo familiar, mas violencia hay hacia el interior del mismo." (HERRERA, Junio, 1991)
En el caso del conflicto armado y del desplazamiento forzoso, se dan todas las condiciones adversas posibles para convertir a la sociedad en un medio de cultivo violento, que se permea hacia la estructura familiar, despojándola de su capacidad protectora y generadora de desarrollo integral en sus miembros. La violencia prolongada y sostenida invita a las estructuras sociales y familiares a participar de un juego dialéctico, en el que se apuesta a la estabilidad emocional de los individuos y por tanto al desarrollo colectivo de la sociedad; generando un trauma que invade todas las esferas humanas.

El trauma psíquico, social y psicosocial, son descritos por Martín Baró (1989), como la generalización de una disfunción, que se particulariza en el individuo por medio de experiencias extremas que le genera incapacidad para lograr ser, marca y determina los procesos históricos de la sociedad y establece una relación simbiótica entre individuo y sociedad, que retroalimenta su incapacidad para el desarrollo.
 

3.2.1. ¿Que pasa con los niños?

El niño es un ser susceptible a todo lo que suceda a su alrededor, esto puede conformar una ventaja o una carga, dependiendo de lo que el mundo le ofrece.

Son muchos los factores que inciden en el desarrollo evolutivo de un niño, entre ellos, la familia cumple un papel muy importante proporcionando la protección necesaria para crecer: el soporte afectivo, el abastecimiento de recursos físicos, la seguridad, las posibilidades de aprender y de desarrollar habilidades sociales.

En situaciones de conflicto armado, en donde se generan migraciones, amenazas, desplazamiento forzado, masacres, disminución significativa de la calidad de vida, entre otros, es inevitable que la población infantil se convierta en la más sensible a los factores de riesgo psicosociales inherentes a la violencia, los efectos de estas violencias, suelen perdurar a lo largo de su existencia, particularmente sino se brinda atención terapéutica.

Estudios longitudinales sobre el conflicto armado y relaciones intrafamiliares, como el realizado por la Fundación Social Colombiana Cedavida con población desplazada desde 1989, han mostrado que la prolongación y complejización del conflicto armado y el desplazamiento, ha aumentado las posibilidades de maltrato a los niños, y por tanto de la cadena de violencia que retroalimenta el conflicto. Peor que el trauma psicológico por maltrato es encontrar el medio propicio para alimentarlo y devolverlo a la sociedad.
(ARDILA C., 1996).

"Junto a la violencia estructural, la violencia psicológica provoca reacciones en la población, que adopta actitudes agresivas y defensivas en las relaciones interpersonales, repercutiendo en el aprendizaje espontáneo de los niños. Se señala que ocho de cada diez menores aceptan el castigo comoalgo natural, lo cual se debe al autoritarismo como forma de violencia"(SALAZAR Y OAKLEY, 1993)
Este es el mas grave efecto de la violencia sobre la psiquis de los niños, quienes por supervivencia se adaptan identificándose con su entorno. En general se ha observado que la violencia impacta en forma discriminada a los niños, de acuerdo al tipo de violencia a la que ha sido expuesto, a la estructura familiar que lo soporta y su situación socioeconómica, a la estructura psicológica que ha alcanzado y especialmente al momento evolutivo en el que se encuentre el niño.

Entre las situaciones mas frecuentes a las que se exponen los niños en medio de un conflicto armado, y que determinan formas y grados de afectación, se pueden mencionar las siguientes: (ARDILA C. 1996)

  • Niños que han presenciado y vivido uno o varios hechos violentos, en donde han sufrido la pérdida de padres o parientes. Lo que representa una experiencia altamente traumática, con daños irreversibles. Si el niño cuenta con factores favorables, es más probable que logre expresar sus sentimientos de terror, impotencia y dolor, ya que dispone de unos mecanismos de defensa mas estructurados que favorecen un proceso de reconstrucción.
  • Niños desplazados de su lugar de origen que han tenido pérdida parental fuera de su presencia. Presentan un mejor pronóstico que en el anterior caso, aunque ello depende del momento evolutivo del menor, ya que tienen mayor posibilidades los más pequeños si cuentan con el apoyo afectivo.
  • Niños desplazados que han perdido su entorno, sin pérdida parental. La exposición a la violencia es menor, pero viven la angustia de la perdida de todo cuanto tienen, con sus familias. El pronóstico puede ser muy favorable dependiendo del tratamiento que reciba posteriormente el niño, es decir que las condiciones de vida, familiares y las posibilidades de desarrollarse le permitan reponerse de la pérdida y adaptarse a su nuevo entorno.
En algunas investigaciones, se han encontrado patrones comunes de impacto en los niños de poblaciones desplazadas, en condiciones de vida similares
  • En cuanto a la construcción de la estructura emocional y la identificación, pueden generarse mecanismos extremos para solicitar atención y afecto:
Se ha observado que estos niños tienden a ser incapaces de establecer vínculos profundos y duraderos con otras personas, cuando adultos son padres o madres que abandonan o que abusan de sus hijos, reproduciendo así el circulo vicioso característico del maltrato (COTADENI, 1989).

La psiquiatra infantil Naomi Richman, en sus observaciones a la población infantil de Mozambique, afirma que las condiciones adversas en las que viven los niños y sus familias propician el abandono físico y emocional, lo que se traduce en deprivación psicoafectiva, y se agrava con la aparición o el aumento del maltrato físico. Por otra parte, la muerte, las pérdidas y las separaciones de seres queridos: humanos, animales o incluso de los espacios físicos, son agravantes que colocan al niño en una situación de desventaja emocional, especialmente cuando son huérfanos y/o son sacados de su comunidad, en la que se sienten protegidos y seguros.

• En cuanto al proceso de socialización

El desplazamiento provoca la pérdida de lazos afectivos, lo que se constituye en una de los factores de riesgo más Importantes. En los niños significa una ruptura en el proceso de socialización, que ocasiona, la pérdida de Identidad social e individual como resultado de la abrupta interrupción de la vida comunitaria. (SALAZAR y OAKLEY 1993)

El aprendizaje de las reglas sociales y morales es interrumpido cuando la familia es obligada a salir de su área y no puede ser posible continuar la educación en familia. Las creencias sobre lo correcto y lo incorrecto se vuelven menos ciertas, crecen las dudas sobre la justicia social’ (Richman, NAOMI. 1997)
Se presenta mayor desadaptación de los niños y jóvenes del área rural, que se enfrentan al cambio de un sistema tradicional de vida al insertarse en espacios socioculturales distintos, extraños y hasta hostiles. Los cambios pueden generar un Síndrome Reactivo de Angustia, que reúne los siguientes elementos:
  • conflicto en sus relaciones interpersonales
  • Desestructuración de la vida familiar, como fuente de afecto y seguridad, lo cual produce miedo, ansiedad, depresión, desestructuración de la imagen y de los roles familiares.


 Los efectos pueden ser parcialmente controlados cuando la estructura familiar permite al niño el aprendizaje espontáneo de las normas de respeto por el prójimo. Para lo cual es necesario que la familia reciba el apoyo psicológico apropiado.

• En cuanto a las posibilidades de aprendizaje

Una condición necesaria para el aprendizaje, es estar en la disposición emocional para aprender. Un niño ocupado en entender sus sufrimientos, su dolor, sus duelos, el abandono etc., carente de un espacio para expresarlo o compartirlo con otros, no puede asimilar nueva información y procesarla adecuadamente’, especialmente información de tipo intelectual. (VELASCO L., 1998)

Las características de un niño desplazado sugieren la generación de momentos y espacios adecuados para permitirle aprender y desarrollarse. El juego es el espacio ideal en donde el niño puede ser, imaginar, deconstruir y construir sus pensamientos y sentimientos. Desafortunadamente, el espacio para el juego ha sido ocupado por la necesidad de realizar labores y asumir responsabilidades inapropiadas para la edad.

"La guerra y otras circunstancias difíciles con frecuencia obligan a los niños a asumir pesadas responsabilidades. Los niños pierden su infancia asumiendo responsabilidades de adulto para las cuales no están preparados". (Richman, NAOMI, 1997)
No existe conciencia en la población adulta sobre el valor del juego como la única herramienta que posee el niño para organizar y expresar sus pensamientos, inclusive desde mucho antes de la aparición de la verbalización en su esquema.

El no permitirle el espacio para el juego al niño, es quitarle el derecho a desarrollarse en un proceso que lo llevará posteriormente a expresar pensamientos elaborados.

De igual manera, el juego es el lenguaje por medio del cual el niño puede elaborar y expresar sentimientos. No permitirlo conlleva a un bloqueo en su desarrollo emocional.

Sin el juego el niño no puede construir su mundo simbólico y recrearlo, y tampoco los adultos pueden conocer ese mundo del niño, y dentro de éste sus verdades.

Al analizar los impactos de la violencia sobre la psiquis de los niños, es necesario contemplar una situación extrema y de efectos psicológicos particulares, como es el fenómeno de los niños combatientes, ya sea los que empuñan las armas o los que colaboran en actividades de apoyo a los grupos armados.

El adoctrinamiento encuentra terreno abonado en los seres cuya vida se ha construido sobre el maltrato, social, familiar y en especial afectivo. Seres que sienten que no tienen nada que perder a muy cortas edades, que en sus sentimientos anidan deseos de venganza, pero no de los muertos, sino de su propio dolor, y de los deseos de liberarse de sí mismos.

Alice Miller, expone los elementos básicos en la construcción de un niño dispuesto para la guerra:

  • Invalidación del niño como un ser que está elaborando su pensamiento por medio de la comprensión espontánea del mundo. Se desconoce como ser individual y se le imponen reglas que obedece sin comprender, impidiendo la estructuración y apropiación de su propio yo.
  • Invalidación del niño como ser que está construyendo estructurando sus sentimientos por medio de la experimentación, conocimiento y la expresión de los mismos, mediante la represión injustificada de éstos. 
  • La invalidación afectiva constituye la verdadera muerte emocional. No permite su desarrollo y por el contrario lo convierte en dependiente de estructuras externas que le den seguridad,
  • Validación de estructuras familiares y sociales que utilizan al niño para sus propósitos de poder.
El combatir o apoyar la guerra es efecto y causa, -en este orden-, manteniendo así el círculo de la violencia. Permite reforzar el esquema de funcionamiento del niño, con menos posibilidades cada vez de elaborar nuevos.

El reclutamiento forzado de niños por parte de los actores del conflicto ha sido una causa de desplazamiento. Algunos logran escapar y huir con sus familias, prefiriendo aventurarse en las ciudades que someterse y dejarse destruir.

"Los niños soldados son niños que han sido secuestrados, entrenados y obligados a matar, violar y atacar personas y propiedades. Son niños transformados en instrumentos de guerra. Los niños más pequeños son los más fácilmente influenciados. El uso de drogas, el maltrato físico, la privación y la humillación debilitan su resistencia. Para sobrevivir se vuelven dependientes de sus opresores, a quienes imitan, particularmente si han vivido con ellos por un periodo largo y han estado implicados en muchos crímenes" (Richman, N., 1997)
El impacto psicológico que este fenómeno causa en los niños, es algunas veces irreversible, dependiendo del tipo y tiempo de militancia, de las aciones ejecutadas y de la etapa evolutiva en que se encuentre. Entre las reacciones comportamentales más frecuentes que presentan los niños soldados se observa como:
  • Asumen el comportamiento y estilo de vida de quienes los oprimen: se vuelve progresivamente normal para ellos matar, destrozar, atacar y violar.
  • Obtienen aprecio y reconocimiento por sus actos de violencia
  • No se sienten responsables por lo que hacen.
  • Se sienten diferentes y es difícil para ellos reintegrarse a una sociedad organizada. (...) La reintegración de estos niños puede ser difícil ya que algunos de ellos no son aceptados por sus propias familias, lo cual puede llevar a su vinculación con grupos marginados. Es factible también que no haya posibilidades de trabajo para ellos, por lo tanto, ningún recurso para sobrevivir. "(Richman, N., 1997)

3.2.2 Como reaccionan los adolescentes y los jóvenes:

Al igual que los niños, los adolescentes y los jóvenes son una población altamente vulnerable en el contexto del conflicto armado y el desplazamiento, debido a sus características evolutivas. Al ser inmerso en un contexto de guerra y de desplazamiento, los referentes familiares y sociales cambian frecuentemente de acuerdo a la evolución del conflicto. La inestabilidad que le rodea afecta significativamente su proceso, sus búsquedas internas y por tanto su maduración. Algunos referentes como el sometimiento por el terror, es un referente que no le permite crear, ni construir sistemas propios de pensamiento.

La maduración de su pensamiento implica la movilización de diferentes procesos, sensibles a los factores externos, y especialmente a la oportunidad de acceder a procesos educativos que le proporcionen referentes conceptuales y de análisis.

La mayoría de los adolescentes y jóvenes desplazados pierden la oportunidad de asistir a las escuelas y de acceder a los sistemas educativos. Esto sumado a un contexto social complejo y cambiante, se convierte en un factor de riesgo para su desarrollo.

"La personalidad se inicia a partir del final de la infancia, con la organización de las reglas, valore y la afirmación de la voluntad como regulación y jerarquización moral. (...) Hay personalidad a partir del momento en que se forma un programa de vida; (...) pero dicho plan de vida supone la intervención del pensamiento y la reflexión libre"
Los adolescentes y jóvenes en situaciones de alto riesgo, presentan reacciones que corresponden a la búsqueda de una identificación y al desarrollo de la personalidad. Entre las opciones más frecuentes se han encontrado las siguientes:
  • inadaptación a la escuela, al trabajo, a la vida social y familiar
  • Tendencia al consumo de psicoactivos
  • Pertenencia a pandillas o grupos armados de diferente tipo.
  • Dificultades relacionadas con la sexualidad y establecimiento de relaciones de pareja, incremento de las probabilidades de embarazos no deseados y abortos, promiscuidad, prostitución y transmisión sexuales (ETS), etc.
Los adolescentes y jóvenes combatientes, encuentran en el combate para exorcizar su rebeldía, inconformidad y rabia contra la convirtiéndolo en un espacio de socialización a través de la guerra.
"La violencia parece una estrategia de socialización que busca modificar comportamientos por el terror, a la vez que se propone el aplastamiento de la singularidad y la eliminación de la diferencia. Al bloquear las reacciones espontáneas que tenemos en nuestras relaciones interpersonales y limitar las actitudes de afianzamiento, afirmación y apropiación de nuestra propuesta vital, actúa como un dispositivo generador de sufrimiento e impotencia." (RESTREPO, L. C. 1994)

3.2.3. Dentro de la Familia:

La familia se constituye en el principal medio para fortalecer la identidad personal, desarrollar sentimientos de confianza y seguridad; permite ampliar, mejorar y construir la realidad; es un ecosistema de relaciones que constantemente se está autoregulando.
"Un sistema no es un mero conjunto de personas, sino el conjunto de interrelaciones mutuas entre dichos elementos" (BATENSON EN NICHOLS 1984)
La violencia y específicamente el desplazamiento forzoso, inscribe en la dinámica familiar elementos que conjugados refuerzan aquellos producto de procesos ya existentes:
"Las dinámicas sociales, comunitarias, familiares y personales generadas por la guerra, son diferentes en la medida en que la guerra se hace también de diferentes formas. La guerra cambia las relaciones interpersonales y familiares, las contamina con sus valores y su violencia. Las relaciones son más agresivas, media menos la comunicación basada en el afecto y más la comunicación basada en el poder. (CASTAÑO 1996)
Existen características en las familias que las hacen potencialmente violentas. Al respecto GELLES Y STRAUS (1979) describen los siguientes elementos:
  • La intensidad de la relación: Cuando los miembros de una familia se encuentran estrechamente involucrados, tienden a responder mas intensamente en una situación de conflicto.
  • Conflicto de intereses: En el marco del núcleo familiar.
  • Alto nivel de estrés: Producto de los cambios que continuamente se presentan en la estructura familiar y que generan comportamientos agresivos.
  • Socialización dentro de la violencia: a partir de los patrones de crianza, se aprende a asociar el amor con la violencia.
Los roles asignados y asumidos dentro de la estructura familiar, se ven fuertemente afectado por la violencia, y permite la distinción entre agresores y agredidos. La problemática de la familia no es algo exclusivo del desplazamiento, en la mayoría de los casos ha atravesado por momentos críticos que desencadenan en su desestructuración cuando se manifiesta un evento traumático de mayor intensidad.

En el proceso de desplazamiento se da una perdida de contacto con la naturaleza, una reducción del espacio y la incorporación de nuevas necesidades acordes con la ciudad. La familia centra todos sus esfuerzos en la supervivencia, lo cual cambia la dinámica previa al desplazamiento, produciendo un déficit en la atención de otros elementos propios de la estructura familiar. (ARDILA, C., 1).

Los cambios de espacio traen como consecuencia dificultades en el ámbito de lenguaje, lo que perjudica la comunicación al distorsionar la información manejada por los individuos, situación que cambiada con altas cargas de estrés, aumenta la probabilidad de conflictos.

Por otra parte, la familia desplazada en su búsqueda de nuevas opciones de subsistencia pocas veces tiene éxito. La dinámica de su nueva realidad, genera modificaciones en sus estructuras productivas.

Las limitaciones familiares y laborales dificultan la elaboración de los traumas al mantener duelos no resueltos, lo que a su vez imposibilita la reconstrucción de una nueva vida. La pérdida de alguna figura constitutiva de la estructura familiar, determina que se busquen "sustitutos’ que en la mayoría de los casos, no pueden asumir plenamente los roles vacantes. Es el caso de las madres cabeza de familia, quienes deben hacer simultáneamente las veces de padre y madre, o de los hijos mayores que asumen el papel de padres a muy temprana edad,
 

3.2.4. Reacciones colectivas:

  • Las personas que sobreviven de masacres suelen padecer trastornos adaptativos y síndrome de estrés postraumático, presentan desconfianza y temor crónico Castaño (1994). Los principales síndromes se manifiestan de la siguiente manera:
    • Depresión

      Es el Trastorno mental más frecuente en este tipo de poblaciones, que puede estar relacionada, entre otras cosas con la pérdida de familiares o seres queridos, las dificultades económicas o laborales. Generalmente como lo afirma la OMS (1997) este tipo de síndromes puede llevar al suicidio. Los síntomas más comunes son:
      • Tristeza y desgano,
      • Disminución del interés e incapacidad para disfrutar de las cosas.
      • Falta de energía.
      • Dificultad para dormir
      • Pérdida del apetito.
      • Disminución del interés sexual.
      • Sentimiento de culpa.
      • Dificultad para concentrarse.
      • Sentir que vale poco.
      • Ideas de muerte.
      • Cansancio o decaimiento físico.

      Angustia o Ansiedad

      Esta es otra manifestación muy frecuente en la vida cotidiana de poblaciones que atraviesan un proceso de desplazamiento (La depresión se presenta de manera conjunta con la ansiedad). En la vida cotidiana el nerviosismo puede resultar funcional, pero cuando produce temor intenso, sufrimiento y dificulta el buen desempeño del individuo en su vida familiar, social y laboral, debe considerársele como patológico. Sus manifestaciones mas frecuentes son:
        • Nerviosismo
        • Preocupaciones o dificultad para la concentración
        • Intranquilidad
        • Temblor en las manos
        • Dolor de cabeza, mareos, sudoración, etc.
        • Dificultades en el sueño
        • Pérdida del apetito
        • Palpitaciones y pulso rápido
        • Molestias digestivas
        • Falta de aire y respiración rápida

      Psicosis

      Este es uno de los trastornos mas graves, y menos común en la población; corresponde a las siguientes manifestaciones:
      • Alucinaciones (sentir, ver u oir cosas que no existen)
      • Delirios (creencias o ideas que son totalmente falsas o absurdas)
      • Conducta o comportamiento extraño, extravagante y que no corresponde a la realidad.
      • Se enoja con facilidad, habla solo, se encierra en la casa, no quiere ver a nadie, dice cosas sin sentido, descuida su aspecto personal e higiene, no quiere comer, no come, no duerme y a veces camina demasiado sin un destino fijo.

      Miedo

      El temor proviene de los actos de guerra e inherente a ella reflejados en la violencia, amenazas, homicidios, pérdidas materiales, abusos sexuales torturas o desapariciones. Las personas con gran miedo o susto pueden manifestar:
      • Nerviosismo
      • Dificultades para dormir
      • Tristeza y enojo.
      • Sueños y recuerdos desagradables,
      • Negación de los hechos traumáticos
      Los hombres y las mujeres que sufren de ataques de miedo, padecen de nerviosismo cuando piensan o ven algo que les recuerda los eventos violentos causa de su desplazamiento, (ver al ejercito, vuelo de aviones, escuchar noticias relacionadas, transitar por lugares recordatorios de imágenes desagradables etc.) Los niños, también expresan el miedo al despertarse llorando, con dolor de cabeza, orinándose en la cama, manifestando temor a la soledad, especial apego a la madre, etc. no quiere despegarse de la mama ni estar solo. En ocasiones se vuelve agresivo o temeroso de las personas
       

      El duelo y las perdidas

      Es un proceso que se conoce ligado a la muerte, asociado a pérdidas emocionales, tales como:
      • Separación de la pareja
      • Separación de los padres
      • Pérdida del trabajo
      • Pérdida de la vivienda
      Que se manifiestan mediante:
      • Tristeza y dolor
      • Nerviosismo
      • Sentirse enfermo y quejarse
      • Pensar repetidamente en la persona enferma
      • Pesadillas y sueño irregular
      • Anorexia
      • Resentimiento, cólera, sentimiento de impotencia
      RODRÍGUEZ, MENESES Y BERGONZOLI ()


La violencia ha construido una mentalidad que castra el desarrollo social al borrar la memoria social y al hacer que los comportamientos irracionales predominen sobre los racionales, el lenguaje simbólico de la muerte y el terror asume la primacía en la cotidianidad. Lo que no se puede decir en el ámbito verbal, se expresa a través de acciones muy crueles y primarias.

Las personas desplazadas se encuentran en situación de desventaja psicológica por cuanto previamente se lesionó su equilibrio psíquico; lesión cuya intensidad varia de acuerdo a las características de su personalidad, a las características del acto violento y a las características que han rodeado su vida y los hechos posteriores al hecho (CASTAÑO, 1996).
 

3.3. Intervención Psicosocial en el contexto del conflicto y el desplazamiento

A pesar de que el tema de la atención psicosocial para desplazados es tan complejo debido a que existen diversos enfoques, válidos en contextos sociales, geográficos, económicos, de salud pública y del proceso de desplazamiento específicos, que no hace posible hablar de un "modelo’ único de intervención, se considera necesaria la definición de lineamientos conceptuales y prácticos que deben orientar las intervenciones de atención psicosocial.
 

3.3.1. Enfoque de Salud Mental desde una Visión Holística del ser Humano

El trabajo psicosocial debe tener una visión integral de la vida de la persona y el impacto que las condiciones sociales y ambientales tienen sobre sí mismo. Desde este punto de vista, la salud y la enfermedad mental son el resultado de una historia psicológica individual, de las interacciones y relaciones con el medio ambiente total y con los otros seres humanos, de la cultura y el tipo de calidad de vida.

En este sentido, es necesario que se realicen intervenciones en las distintas esferas del ser humano y su entorno:

  • En el ámbito individual, la atención psicosocial debe ofrecer la oportunidad para que las personas recuperen su autoestima, realicen adecuadamente sus procesos de duelo ocasionados por las pérdidas materiales y afectivas, con el fin de restablecer sus proyectos de vida y participar más activamente en los cambios sociales y productivos de su nuevo entorno social.
  • En el ámbito familiar, la atención psicosocial debe fortalecer las relaciones intrafamiliares, permitiendo a sus miembros el autoreconocimiento como parte activa de un sistema familiar, capaz de brindarles estabilidad emocional, disminuyendo el riesgo de la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil y la adicción a las drogas y al alcohol.
  • En el ámbito comunitario, la atención psicosocial debe promover la capacidad de la comunidad para la protección de sus miembros, por medio de la prevención del deterioro del tejido social y fortalecimiento del mismo. Detectando oportunamente los conflictos que amenacen la identidad, la comunicación, la perdida de los intereses comunes y la perspectiva de futuro, y promoviendo procesos de construcción de vida, por medio de la formación de sus miembros para el desarrollo comunitario y la convivencia pacífica.
De tal manera las tres esferas deben ser abordadas simultáneamente permitiendo la integración de los individuos y su comunidad, lo que se traduce en procesos de desarrollo (individual, familiar y comunitario); por medio procesos de intervención colectiva en el cual se complementan mutuamente la intervención psicológica y el restablecimiento del tejido social. Para tal fin se debe considerar los siguientes aspectos:

El proceso terapéutico debe iniciarse con el acercamiento a la comunidad a través de la familia y de los agentes que ejercen influencia en las relaciones sociales y la construcción, para obtener el diagnóstico e identificación del problema y las necesidades de intervención terapéutica, grupales o individuales.

El abordaje terapéutico debe tener dimensión comunitaria, es decir que debe trascender las posiciones puramente clínicas y contextualizar la superación de traumas causados por la violencia y el desplazamiento en la habilitación de la comunidad para brindar a sus miembros posibilidades de estabilización y desarrollo. El poder terapéutico del grupo facilita el empoderamiento individual y grupal, la recuperación más rápida y efectiva, y el aprovechamiento del recurso profesional para lograr una mayor cobertura.

La intervención debe generar espacios de concertación y compromisos de redes de apoyo alrededor de la comunidad, fortaleciendo la capacidad de ésta para establecer contactos, solicitar el apoyo, exigir sus derechos y responder a sus miembros con equidad.

El impacto que logre la intervención depende en gran medida de la participación de la comunidad en el diseño de la misma, en la confianza que tenga en la entidad que va intervenirla en cuanto a lo ideológico, metodológico, los compromisos reales y en los aspectos de seguridad y en el empoderamiento que le permita a la comunidad asumir los procesos una vez termine la intervención.

Las intervenciones deben cubrir el 100% o gran parte de la población objetivo, ya que la atención parcializada genera desacuerdos, iniquidad y conflictos que debilitan la integración social.
 

3.2.2. Enfoque de Salud Pública

La aplicación de un enfoque de salud pública al campo de la atención psicosocial para población desplazada se caracteriza por:
  • La utilización de criterios de focalización de la población y priorización de los problemas e intervenciones.
  • Perspectiva de atención que permita fortalecer las actividades de promoción de la salud con hincapié en la participación de la comunidad y generación de ambientes saludables, desarrollo de destrezas personales y familiares. Por medio de procesos de formación que incluyan los diferentes actores como agentes comunitarios, agentes de salud, madres comunitarias, líderes comunitarios, maestros, agentes del Estado.
  • Un enfoque de riesgo aplicado al diseño y ejecución de las intervenciones. Es fundamental identificar los factores de riesgo psicosocial para conocer la dinámica social e implementar estrategias de prevención e intervención que respondan a la realidad de la comunidad. El enfoque de riesgo permite la intervención preventiva oportuna y precisa, con altas probabilidades de lograr impactar la población, en situación de desplazamiento (expulsada y receptora)
El riesgo psicosocial se presenta en diversos aspectos básicos, que podemos agrupar en:
  • Psicológicos: Exposición a actos violentos tales como amenazas, torturas, desapariciones, el desplazamiento en sí, el desarraigo, las múltiples pérdidas tanto materiales como afectivas. De acuerdo a las características se han observado en la población se plantean los siguientes indicadores, en forma general:
    • Perspectiva de vida: búsqueda de alternativas de mejoramiento de su calidad de vida. Este indicador permite observar la actitud mental hacia su problemática actual y la capacidad de construir futuro, es decir la capacidad de buscar soluciones y alternativas de desarrollo.
    • Elaboración de duelos: desarrollo de la capacidad de aceptación y reestructuración interna ante las pérdidas materiales y emocionales. Este indicador permite observar los niveles de recuperación emocional y la capacidad de buscar mecanismos de romper círculos de ira y dolor, lo que permite un nuevo arraigo y la construcción de esquemas sanos de relaciones intrafamiliares y sociales.
    • Aparición de síntomas o de trastornos afectivos: es importante tener en cuenta la normalidad de algunos trastornos como respuesta a las situaciones vividas y la realidad actual de los desplazados. La anormalidad estaría determinada por el nivel de intensidad y el peligro que represente para el individuo y su colectividad. Por otra parte es necesario diferenciar la aparición de un síntoma de la aparición de un trastorno propiamente dicho. Este indicador permite observar los grados de deterioro e incapacidad para buscar el bienestar.
  • Familiares: Desintegración familiar, con un padre o madre como cabeza de hogar, familias numerosas, disfuncionalidad en la relación de sus miembros. El que se puede medir por los siguientes indicadores:
    • Vulnerabilidad: el hecho mismo del desplazamiento coloca a las familias en estado de vulnerabilidad, pero algunas cuentan con mas herramientas para el mejoramiento de su calidad de vida que otras. Se trata entonces de determinar la capacidad de las familias para reconstruir su estabilidad y asegurar el desarrollo de sus hijos.
    • Relaciones intrafamiliares: Es fundamental la capacidad de la familia para brindar a sus miembros estabilidad emocional por medio de la comunicación asertiva, el establecimiento de lazos afectivos genuinos, desarrollo de mecanismos de protección emocional especialmente para los niños y la estabilidad en las relaciones de pareja. El fin de este indicador es precisar los niveles de funcionalidad de la familia en aras de la protección y desarrollo emocional de sus miembros.
    • Relaciones extrafamiliares: el desarrollo familiar depende en gran medida de la capacidad para el establecimiento de relaciones y participación en las redes de apoyo
    • Identidad Cultural: La familia desplazada se ve sometida a los cambios culturales, cuyos efectos dentro de la estructura familiar pueden funcionar como obstáculos para su desarrollo o como mecanismos adaptativo y de protección. Este indicador debe proporcionar información sobre los elementos que fortalecen y protegen la familia y que representan un obstáculo para su desarrollo
  • Socioeconómicos: Carencia de fuentes de empleo y de generación de ingresos, bajos niveles de educación y formación, alta concentración demanda de servicios (educativos, de salud, ayuda humanitaria, vivienda, recreación) en contraposición con la baja capacidad de respuesta estatal. De lo anterior se desprenden el siguiente grupo de indicadores
    • Nivel educativo y/o capacitación: Las posibilidades de mejoramiento de la calidad de vida de la familia están determinada, en gran medida, por la versatilidad laboral de las cabezas o responsables de las mismas. Debe entenderse por capacitación por toda habilidad o talento desarrollado formal o informalmente por la persona observada.
    • Actividad económica: Se trata de conocer las fuentes de ingreso para el sustento de la familia, su estabilidad y efectividad.
    • Ofertas del mercado laboral: Este indicador debe proporcionar información sobre las posibilidades de trabajo y el conocimiento que las familias tienen acerca de estas.
    • Participación comunitaria: La familia debe desarrollar la capacidad para integrarse y participar en procesos de autosugestión y sociogestión para la solución de problemas, como parte de su adaptación al contexto social. El indicador debe arrojar información sobre la adaptación de la familia dentro de la comunidad y su adaptación.
    • Actividades de esparcimiento: La recreación constituye un elemento de canalización de la agresividad, frustraciones, dolor, rabia, etc. permite romper círculos de violencia, permite establecer nuevos canales de comunicación intrafamiliar y comunitaria. Este indicador debe proporcionar información sobre la capacidad de la familia para transformar su realidad minimizando los efectos devastadores de la violencia y el desplazamiento.
En concordancia con lo anterior, Jorge Rodríguez, Guillermo Meneses y Gus Bergonzoli (Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social y la Representación de la OPS/OMS en Guatemala), afirman que el componente psicosocial de la salud humana tiene varios componentes; uno de ellos, busca delimitar y focalizar el trabajo interventivo en la población víctima de la violencia.

Se debe no solo atender el sufrimiento, sino también todo el contexto social en el que se encuentran, enfatizando en la prevención mas que en la asistencia. Para ello resulta fundamental la participación de la comunidad en la identificación de los problemas, necesidades y posibles soluciones, con el reconocimiento de las tradiciones y de los hábitos culturales. La formación de redes es indispensable para el empoderamiento de la comunidad sobre su propuesta de vida. Se debe reconocer y rescatar el papel de la familia y de la escuela en la recuperación emocional de los niños y adolescentes, como un mecanismo para contrarrestar los efectos de la guerra y cortar cadenas de violencia. Por tanto es necesario identificar las familias vulnerables y enfocar la atención al control de los factores de riesgo a los que se encuentran expuestos, y que amenazan el desarrollo individual, familiar y comunitario
 

4. Política de Salud para la población desplazada

4.1 OBJETIVO GENERAL

Desarrollar un sistema de atención integral en salud para la población desplazada en Colombia, dentro del contexto de las tres fases de atención:

Prevención del desplazamiento, Atención Humanitaria de Emergencia y Consolidación y Estabilización Socioeconómica. Esto en coordinación con las entidades departamentales, distritales, municipales y contando con la participación activa de las comunidades, enmarcado en las políticas que en materia social están definidas en el Plan de Desarrollo para el cuatrienio.
 

4.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS

  • Estructurar la Atención Psicosocial, como un componente del Plan nacional para la Atención en Salud a la Población Desplazada de manera conjunta con las demás entidades que conforman el Sistema Nacional para la Atención de la Población Desplazada por la Violencia.
  • Garantizar el derecho de la población desplazada por la violencia a la rehabilitación psicosocial en el contexto del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
  • Desarrollar una respuesta oportuna y eficaz a las necesidades en Salud Mental de la población desplazada, con la finalidad de mitigar los impactos sociales del desplazamiento forzoso y apoyar los propósitos del Gobierno Nacional para la consecución de la paz.
  • Articular las políticas establecidas para la atención de la población desplazada de orden nacional con las iniciativas de las instancias territoriales.
  • Capacitar el personal del sector y de otras instancias de Gobierno sobre las temáticas relacionadas en la atención psicosocial de la población desplazada por la violencia.
  • Apoyar el desarrollo de un sistema de información de la población desplazada en cuanto al perfil psicosocial y la oferta institucional, la frecuencia de uso de los servicios y variables relacionadas con la atención psicosocial. Esto con el propósito de identificar el perfil epidemiológico de la población.
  • Determinar las acciones especificas que en el área de Atención Psicosocial se brinde a la población desplazada durante las diferentes fase de atención.
  • Participar y motivar los trabajos de investigación en la atención psicosocial de la población desplazada.
  • Monitorear y realizar el seguimiento de la aplicación adecuada de los recursos asignados a los diferentes entes territoriales para la atención psicosocial a la población desplazada; así como procurar identificar las necesidades futuras que permitan introducir los mecanismos de ajustes tendientes a definir criterios más acordes con las finalidades de la inversión de los recursos asignados.
  • Promover el desarrollo de actividades relacionadas conrehabilitación psicosocial.

5. Acciones tendientes a brindar atención psicosocial


En cuanto a las acciones a seguir se propone agruparlas por áreas de la siguiente manera:
 

5.1. Investigaciones

Las investigaciones deben permitir la acción participativa con la población desplazada y generar información:
  • Relacionada con el perfil epidemiológico a nivel psicosocial en las zonas afectadas
  • Relacionada con el conocimiento sobre las causas, dinámica, evolución y consecuencias de la violencia a nivel psicosocial
  • Relacionada con el seguimiento, evaluación e impacto de la intervención psicosocial.
  • Relacionada con el estudio y determinación de factores de riesgo
  • Relacionadas con la aplicación y cumplimiento de la ley y el plan de atención psicosocial a la población en situación de desplazamiento Incluyendo las evaluaciones de los procesos que se desarrollan con la comunidad, lo que ofrece información permanente sobre los cambios, los resultados, etc. que se van generando, de tal manera se facilita la orientación del trabajo y la sistematización de la experiencia
  • Relacionadas con la búsqueda de soluciones para el mejoramiento de la calidad de vida.

  •  

5.2. Intervención Psicosocial por Líneas de Acción

5.2.1. Promoción de la salud y Prevención Integral:

Intervenciones dirigidas al control de factores de riesgo, que permitan:
  • La generación de mecanismos de protección familiar y colectiva en cuanto al manejo y prevención de enfermedades físicas y mentales, como también de fenómenos de deterioro social como el alcoholismo, drogadicción, delincuencia juvenil y la cultura de la violencia.

5.2.2. Fomento y Recuperación de la Salud Mental:

Intervenciones Terapéuticas individuales y colectivas que permitan:
  • La elaboración de duelos, expresión de sentimientos, identificación y tratamiento de problemas emocionales, es decir la recuperación emocional de las poblaciones en situación de desplazamiento.
  • Promuevan la generación de la convivencia pacífica y de condiciones para el desarrollo individual, familiar y comunitario, por medio de la reconstrucción de las redes familiares de apoyo, la detección y control del maltrato infantil, y el control de factores de riesgo generadores del alcoholismo, la drogadicción, etc.
  • Promuevan espacios de recreación y utilización del tiempo libre, que permitan la identificación de fuentes alternas de expresión e integración.

  •  

5.2.3. Organización social y Desarrollo comunitario:

Intervenciones tendientes al fortalecimiento del tejido social, como:
  • Promoción de procesos de desarrollo comunitario por medio de la formación y capacitación para la participación, sociogestión, liderazgo, etc.
  • Orientación y capacitación para la generación de proyectos tendientes al mejoramiento de la calidad de vida
  • Promoción de espacios de concertación y compromisos de las redes de apoyo al interior de la comunidad, fortaleciendo su capacidad para solicitar apoyo, exigir la restitución de sus derechos y responder a sus miembros con equidad.

5.2.2 Comunicación y Coordinación lnterinstitucional

Conocimiento e integración de los diferentes programas de intervención psicosocial que se desarrollan en el territorio nacional, por medio de Organismos Gubernamentales y No gubernamentales. Con el fin de:
  • Establecer mecanismos de acción coherentes y abordajes apropiados, de tal manera se puede ejercer vigilancia y control sobre la atención que recibe la población desplazada, con base en parámetros de atención reconocidos, evaluables y aplicables en todo el territorio nacional.
  • Sistematizar de experiencias y organizar un archivo general sobre lo relacionado con la problemática del desplazamiento y la atención psicosocial a ésta población.
  • Sostenimiento de un trabajo interinstitucional de coordinación y planeación de acciones y vigilancia que permita responder rápida y efectivamente a la población, ya sea por intervención directa o por contratación de servicios de entidades idóneas.
  • Formación en derechos humanos y la aplicación de la ley 387 para la atención a poblaciones en situación de desplazamiento dirigida a funcionarios públicos en zonas de riesgo o afectadas por la violencia.
  • Sensibilización y entrenamiento del personal de salud para le recepción y manejo psicosocial de la población en situación de desplazamiento.
  • Apoyo en salud mental al personal que labora en zonas de alto riesgo o afectadas por la violencia y el desplazamiento, especialmente de salud y atención social, para lograr su bienestar emocional y un desempeño eficiente.

6. Lineamientos para la recepción y elección de proyectos de intervención psicosocial

6.1 Criterios de priorización de los proyectos en el ámbito territorial

  • Departamentos, regiones o municipios con alto índice de población desplazada por la violencia.
  • Ciudades capitales e intermedias con población desplazada por la violencia ubicada en asentamiento urbano-marginales.
  • Municipios o zonas de los mismos afectados por éxodos masivos de población desplazada por la violencia

6.2. Criterios de Elegibilidad

Son elegibles aquellos proyectos encaminados a la rehabilitación psicosocial de la población en situación de desplazamiento por causas violentas, que se ajusten a los siguientes criterios:
 
  • Que contengan un marco conceptual claro de "Rehabilitación Psicosocial". Con una perspectiva de integralidad, coordinación intersectorial e interinstitucional, atención extramural a través de equipos interdisciplinarios.
  • Definición de perfil de la población a intervenir en que se establezcan las necesidades psicosociales, atendiendo a diferencias de sexo, edad y etnia.

6.3. Actividades de intervención

Reconocidas por el Ministerio de Salud por medio de la cuenta FOSYGA, de acuerdo al manual de tarifas y procedimientos, Decreto2423 de Diciembre 31 de 1996. (Tarifas vigentes a partir del 1 de Enero de 1996):
 
CODIFICACION 
PROCEDIMIENTO 
VALOR
401114
1.PROMOCIÓN DE LA SALUD Y PREVENCIÓN INTEGRAL
1400
sesión por persona
2. RECUPERACIÓN DE LA SALUD MENTAL
Valores por sesión
35102 Valoración por psicólogo
6.500
35104  psicoterapia individual 
por psicólogo 
5.800
35106  Psicoterapia de grupo 
por psicólogo
7.600
35108  psicoterapia de pareja 
por psicólogo
7.700
35109  psicoterapia de familia 
17.000
35110  examen 
psicopedagógico 
6.900
35103  psicoterapia individual por psiquiatra 
12.800
35105  psicoterapia de grupo 
por psiquiatra 
14.600
35107  psicoterapia de parejas 
por psiquiatra 
14.600
3. TRABAJO SOCIAL
37701  consulta social 
4.900
37702  consulta familiar 
5.400
37703  terapia familiar 
7.300
37794 acciones socio educativas a grupos
4.300

Las demás actividades propuestas en los proyectos, como acciones en la comunidad e investigaciones como:

  • Desarrollo y fortalecimiento de habilidades y destrezas, para adaptación sociolaboral.
  • En el ámbito comunitario acciones que busquen el fomento de la participación y la proyección de acciones de impacto comunitario.
  • Actividades de investigación.
  • Actividades de sensibilización en la comunidad receptora para facilitar la integración social de la población desplazada no pueden ser financiadas por el FOSYGA, pero si por el Plan de Atención Básica, así se podrá dar un carácter integral al plan de atención.

6.4. Criterios de Viabilidad

La propuesta debe incluir.
  • Evidencia de la sostenibilidad del proyecto a mediano y largo plazo.
  • Compromiso de la administración departamental o municipal
  • Participación de las direcciones de salud.
  • La forma en que el proyecto prevé el compromiso y participación de la población afectada en la ejecución de las diferentes etapas del proyecto.
  • Identificación clara de los mecanismos de seguimiento, incluyendo indicadores de impacto que van a utilizarse.
  • Las iniciativas propuestas deben respetar los principios éticos, religiosos o culturales propios de la población objeto de intervención y de la comunidad en la que se va a desarrollar el proyecto.
  • Modelos de intervención como producto conjunto de la experiencia y posición del proponente con la participación de la comunidad que pretende intervenir.
  • Las condiciones de seguridad y confianza que exige la comunidad, como por ejemplo: la neutralidad frente a los actores y al conflicto armado.
  • Canales de coordinación con otros sectores e instituciones que tienen bajo su responsabilidad y competencia la atención de la población desplazada en la zona o localidad específica donde se encuentra la población objeto de intervención.

6.5. ¿Quiénes pueden presentar proyectos?

  • Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud de carácter público, de segundo y tercer nivel de atención, que cuenten con el recurso humano (Equipo interdisciplinario) necesario para la atención psicosocial.
  • Hospitales mentales (IPS) de carácter público y privado.
  • Organizaciones No Gubernamentales con experiencia en atención psicosocial a población desplazada por la violencia
  • Entes Territoriales contratados por el Ministerios para la atención integral a la población desplazada.
La evaluación de las entidades proponentes no es función del ministerio, sino de los entes territoriales, cuando las propuestas presentadas tienen por objeto la ejecución del componente psicosocial dentro de los convenios celebrados con estos, ya sean gobernaciones, institutos de salud, seccionales de salud y hospitales. En tal caso el ente o contratista, deberá presentar la propuesta como su plan de atención psicosocial a la población desplazada, y el aval técnico emitido por la Subdirección de Urgencias, Emergencias y Desastres tendrá efecto sobre la ejecución del plan del contratista, y no sobre las entidades proponentes.

Para la aprobación de los planes de atención psicosocial de los entes territoriales debe seguirse el siguiente procedimiento:

  • El ente o contratista diseña, de acuerdo a las necesidades de la población y a los lineamientos de atención psicosocial del Ministerio de Salud, su plan de atención.
  • Convoca proponentes, si es necesario, y evalúa las propuestas, incluyendo la idoneidad y la solidez del proponente.
  • Presenta por oficio su plan de atención, de acuerdo a los proyectos escogidos.
  • El Ministerio de Salud realiza la evaluación técnica y envía el aval al contratista para desarrollar su plan de atención psicosocial
El Ministerio realizará la evaluación de proyectos presentados por entidades prestadoras de servicio solo cuando estas sean convocadas, con el fin de celebrar directamente contratos para la atención psicosocial a poblaciones desplazadas, ubicadas en zonas en donde no se cuenta con convenios con los entes territoriales, o que los montos designados no se consideren suficientes.
 

6.6. Tramite para la presentación de los proyectos y planes de atención psicosocial, aprobación, asignación de recursos, seguimiento y evaluación.

6.6.1. Presentación del proyecto según los lineamientos descritos en este documento ante el Ministerio de Salud, a través de la Subdirección de Urgencias, Emergencia y Desastres de la Dirección General para el Desarrollo de Servicios de Salud, y contener como mínimo los siguientes aspectos:
  • Descripción del problema o necesidad.
  • Identificación del grupo objeto de la intervención.
  • Objetivos del proyecto (generales y específicos).
  • Descripción de los principales beneficios del proyecto (en términos de productos).
  • Conceptualización de rehabilitación psicosocial y metodología a implementar.
  • Actividades previstas, con la metodología, metas, duración, población que cubre (infantil, adolescente, etc.) y su número
  • Indicadores de gestión y evaluación.
  • Cronograma de actividades y costos.
  • Articulación del proyecto con otros sectores y con la administración distrital, municipal o departamental.
  • Evaluación y aprobación del proyecto (concepto técnico) por parte de la Subdirección de Urgencias, Emergencias y Desastres y el Programa de
  • Rehabilitación del Ministerio de Salud.
  • Solicitud de la Dirección General para el Desarrollo de Servicios de Salud de aprobación financiera ante la Dirección de Gestión Financiera
  • Elaboración y perfeccionamiento del contrato por parte de la Oficina de Contratación e lnterventoría.

  •  

BIBLIOGRAFIA

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