1. JUSTIFICACION
El desplazamiento de población por razones de violencia en
nuestro país constituye un problema grave con implicaciones
sociales, que afecta a un porcentaje significativo de ciudadanos
provenientes de zonas rurales, y se convierte así mismo en
un factor epidemiológico causante de problemas físicos
y emocionales que deben ser abordados desde la salud pública,
constituyéndose en un desafío enorme para el actual
Sistema de Seguridad Social en Salud.
La situación de desplazamiento produce efectos severos
en la vida familiar y en cada uno de los miembros que la componente,
atendiendo a su especificidad de género y edad, siendo
los más afectados los niños y las mujeres. Los hogares
se ven obligados a padecer un rápido proceso de organización
- reorganización, que con frecuencia provoca el traslado
abrupto de responsabilidades. En la búsqueda de supervivencia
física y material, las necesidades emocionales y los efectos
psicosociales producidos por el desarraigo, el miedo y el temor,
así como el duelo por las pérdidas pasan a ser secundarios,
sin recibir la atención adecuada.
Como problema de salud pública, la magnitud del impacto
de la violencia y el desplazamiento solo puede comprenderse si
se consideran varias dimensiones: En primer lugar en el ámbito
individual, las repercusiones sobre la salud mental, el proyecto
de vida, la presencia de dolor, inseguridad y sufrimiento emocional;
en el ámbito familiar la asunción de nuevos roles,
la elaboración de duelos y el ajuste de los miembros a
situaciones generadoras de conflictos; en el ámbito social
y comunitario, las dimensiones del tejido social del nuevo entorno,
de desarraigo, la ausencia de sentido de pertenencia, la pérdida
de grupos de referencia, el desempleo, las condiciones infrahumanas
de vivienda y la falta de oportunidad para la formación
y capacitación que les permita la vinculación al
medio económico productivo.
Los aspectos anteriormente descritos definen unas necesidades
psicosociales de la población desplazada, las cuales para
su atención requieren de la confluencia de acciones integrales
que permitan el mejoramiento de la salud física, mental
y del entorno social de la población objeto de intervención.
La perspectiva psicosocial de los proyectos de intervención
debe lograr la estabilización emocional de los individuos
elevando los niveles de autoestima, el autoreconocimiento como
ser social, las potencialidades, las habilidades de comunicación,
lo que permite desarrollar relaciones tolerantes y pacíficas
con la familia, con el medio y con la comunidad, tanto a la que
pertenece como la receptora. Estas relaciones deben proyectarse
hacia la generación de espacios de concertación
de la comunidad con otras comunidades y entidades con el fin lograr
mejores condiciones de vida y posibilidades de desarrollo.
Las comunidades receptoras son parte de la problemática,
comparten la desestabilización y el deterioro de su tejido
social, generando diversas reacciones frente a la población
que recibe y hacia ella misma. La comunidad receptora debe recibir
apoyo en varios aspectos. Desde el conocimiento y cumplimiento
de la ley por parte de los entes municipales administrativos y
de prestación de servicios fundamentales, hasta la preparación
colectiva para una convivencia pacífica, que permita a
la comunidad desplazada adquirir las herramientas necesarias para
su reubicación o retorno.
Con el presente documento se pretende plantear las líneas
de acción teorico-prácticas que orienten el plan
y las acciones de intervención psicosocial en las comunidades
en situación de desplazamiento.
2. MARCO LEGAL
2.1 Marco legal para la Atención del desplazamiento
El Gobierno Nacional ha formulado una legislación Nacional
para promover, proteger y defender los derechos humanos. Este
marco legal lo podemos resumir de la siguiente manera:
- Documento CONPES 2804 (13/09/95): Plantea el Programa
Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada
por laViolencia.
- Directiva Presidencial No. 02 (18/03/97): Define
el compromiso de las entidades del estado con el proceso de
diseño y cumplimiento de una nueva política en
torno a la problemática del desplazamiento.
- Decreto 976 (07104/97): Por el cual se reglamenta
el artículo 70 de la Ley 919 de 1989, reconociendo el
fenómeno del desplazamiento masivo como un evento de
naturaleza similar a los desastres y las calamidades.
- Decreto 1458 (30/05/97): Reglamentario de la ley 333
de 1.996. sobre Extinción del Dominio. Permite el acceso
a recursos del Fondo de Rehabilitación, Inversión
Social y la Lucha contra el Crimen Organizado.
- Ley 387 (18/07/97): Se adoptan medidas para la prevención
del desplazamiento forzado; la atención, protección,
consolidación y estabilización socioeconómica
de los desplazados internos por la violencia de la República
de Colombia.
- Documento CONPES 2924 (09/97): Por el cual se crea
el Sistema Nacional de Atención Integral a la Población
Desplazada por la Violencia.
- Decreto 173 (26101/98): Por el cual se adopta el Plan
Nacional para la Atención Integral para la Población
Desplazada por la Violencia, articula la acción gubernamental
en el orden Nacional y territorial, formula, en el marco de
los principios y objetivos definidos por la ley 387, las acciones
que el Gobierno Nacional ejecutará en materia de prevención,
atención humanitaria de emergencias y estabilización
socio económica, en la perspectiva del retorno voluntario
o la reubicación de la población desplazada por
la violencia.
2.2 Marco Legal para la Atención en Salud de la Población
Desplazada
Dentro de las políticas nacionales del sector salud, el Ministerio
de Salud ha implementado la política de atención integral
en salud mediante los siguientes Acuerdos del Consejo Nacional de
Seguridad Social en Salud:
- Acuerdo 44 de 1997: Fija los criterios de distribución
de los recursos de la Subcuenta de Promoción del Fondo
de Solidaridad y Garantía provenientes del Impuesto Social
de municiones y explosivos para las poblaciones en condiciones
de violencia en las zonas de conflicto, lesiones intencionales,
maltrato infantil y NBI.
- Acuerdo 59 de 1997: Declara como evento catastrófico
el desplazamiento masivo de la población por causa de
la violencia y otorga el derecho a recibir los servicios de
salud necesarios para la atención oportuna de la enfermedad
derivada de la exposición de riegos inherentes al desplazamiento.
- Acuerdo 64 de 1997: Prioriza la asignación
de recursos de la Subcuenta de solidaridad y promoción
del FOSYGA provenientes del impuesto social a las armas, para
la atención de trauma mayor ocasionado por la violencia,
siendo el criterio de prioridad las zonas de conflicto armado
y las regiones con mayores frecuencias de lesiones intencionales
que causen discapacidad, morbilidad y mortalidad.
- Acuerdos 72 y 74 de 1997: Define y amplia el Plan
de Beneficios del POS subsidiado Adiciona la rehabilitación
y trauma mayor para los hospitales en las zonas de conflicto.
Promueve la convivencia pacífica y la rehabilitación
física, funcional entre los beneficios.
- Acuerdo 77 de 1997: Por el cuál se define la
forma y condiciones de operación del Régimen Subsidiado
del Sistema General de Seguridad Social en Salud que obliga
a cualquier IPS a la prestación de servicios de salud
a la población desplazada que está asegurada,
sin limitación territorial, aun cuando no exista contrato
directo con la ARS. El aseguramiento sigue a la persona.
- Acuerdo 85 de 1997: Por el cuál se adiciona
al Acuerdo Nº 59, la atención
a las necesidades de salud derivadas de los riesgos inherentes
al desplazamiento tales como los medioambientales, nutricionales
y psicosociales a la población afectada.
- Acuerdo 86 de 1997: Por el cuál se aprueba
el presupuesto del Fondo de Solidaridad y Garantía para
la vigencia fiscal de 1998 y se asignan los recursos para la
atención de la población desplazada.
- Acuerdo 94 de 1998: Por el cuál se modifica
el Acuerdo 86 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud.
- Acuerdo 120 de 1999: Mediante el cual se aprueba el
presupuesto del Fondo de Solidaridad y Garantía y se
asigna el presupuesto para la atención de la población
desplazada por la violencia, para la vigencia de 1.999.
3. CONCEPTUALIZACION
3.1 Definición de conceptos
- Población vulnerable: Se entiende por población
vulnerable a la que se encuentra en condiciones de debilidad
manifiesta.
- Violencia: Todo acto físico, intelectual o
moral que lesiona la dignidad, el cuerpo, la vida, los derechos
y la existencia material y espiritual de las personas, con las
respectivas consecuencias psicológicas, morales y sociales.
- Conflicto armado: Una de las mas impactantes manifestaciones
de la violencia, que afecta masivamente un gran número
de la población, e involucra diferentes sectores de la
sociedad, que se enfrentan por la vía de las armas, con
el fin de defender intereses, sociales, ideológicos,
religiosos, económicos, políticos y/o geográficos.
- Población desplazada por la violencia: se refiere
a personas o grupos de personas que se ven obligados a abandonar
sus viviendas, su trabajo, etc. a causa de amenazas y/o ataques
contra su vida y la de su familia, dentro del marco del conflicto
armado.
- Fases de desplazamiento: Se han definido las fases
del desplazamiento como diferentes momentos que vive la población
desplazada, con características de vida y necesidades
distintas, y se han determinado con el fin brindar la atención
que requiere dicha población desde la amenaza de éxodo
hasta la estabilización socioeconómica.
- Impacto psicosocial: se refiere a los efectos que
los hechos violentos generan en el ámbito psicológico,
familiar y social. En el ámbito psicológico el
impacto del hecho violento puede llegar a sobrepasar los mecanismos
internos de protección generando traumatismo, es decir,
deterioro paulatino o abrupto del proceso normal de desarrollo
de la estructura psíquica.
En el ámbito familiar, la violencia puede desestabilizar
hasta romper el núcleo, modificando los roles y las estructuras,
obligando a la familia a generar conductas, que pueden ser adaptativas
pero que la vuelven disfuncional, lo que le hace perder su capacidad
de protección a los miembros de la misma.
En el ámbito social, la violencia puede generar incapacidad
política para afirmarse en un proyecto democrático
de construcción.
En general, la violencia impacta la salud mental de individuos
y grupos, incapacitándolos para buscar bienestar, al
quitarles la capacidad para apropiarse del espacio de la vida
cotidiana y de la cultura (Restrepo, Luis Carlos. Salud Mental
e insurgencia ciudadana. Revista Ave Fénix, No 3, vol.
1,1994).
- Riesgo psicosocial: Podríamos definir el riesgo
psicosocial como la pérdida de la capacidad, en forma
individual y/o colectiva, para lograr bienestar psicológico
y social, lo que implica bloqueo o deterioro en el desarrollo
personal, familiar y comunitario. De tal manera se puede observar
en las personas o en los grupos, bloqueo en las reacciones espontáneas,
en las relaciones interpersonales y limitación en las
actitudes de afianzamiento, afirmación y apropiación
de una propuesta de vida, que incapacita para la generación
y participación de procesos de desarrollo.
- Prevención: Se refiere a la adopción
de mecanismos orientados a evitar y controlar el impacto y las
consecuencias producidas por la violencia, en el ámbito
psicológico, familiar y comunitario. Comprende acciones
educativas y de fomento de la capacidad para desarrollar conductas
que lleven al mejoramiento de la calidad de vida, la identificación,
registro y control de los factores de riesgo, el diagnóstico
del perfil psicosocial e intervención psicosocial adecuada
a la realidad de la población.
- Salud Mental: Estado de bienestar integral, que se
manifiesta en la capacidad de adaptación, en cuanto a
la elaboración y manejo de los eventos traumáticos,
permitiéndole al individuo lograr su recuperación
emocional, la búsqueda de alternativas de mejoramiento
de su calidad de vida y de desarrollo.
- Rehabilitación Psicosocial: se refiere a un
proceso integral y permanente con el fin de proporcionar las
herramientas a los individuos, la familia y la comunidad para
restablecer su capacidad de desarrollo, en el ámbito
psicológico, funcional y social, de tal manera que puedan
retomar su proyecto de vida.
Dicho proceso debe estar diseñado de acuerdo al perfil
psicosocial de la población. Incluye actividades terapéuticas,
es decir la aplicación de técnicas psicológicas
y sociales específicas para la recuperación emocional,
familiar y del tejido social de las comunidades.
- Tejido social: se refiere a la dinámica interna
de la comunidad, constituida por las relaciones, roles y funciones
que cada miembro de la comunidad asume, en la construcción
de la convivencia y de alternativas de solución a los
problemas que enfrenta la comunidad; así como la conformación
de redes de apoyo que permiten la generación de mecanismos
de mejoramiento de la calidad de vida y de desarrollo comunitario.
3.2 La violencia y Desplazamiento forzoso: algunas causas,
manifestaciones e impacto
"Mientras más violencia hay hacia afuera
del grupo familiar, mas violencia hay hacia el interior del
mismo." (HERRERA, Junio, 1991)
En el caso del conflicto armado y del desplazamiento forzoso, se
dan todas las condiciones adversas posibles para convertir a la
sociedad en un medio de cultivo violento, que se permea hacia la
estructura familiar, despojándola de su capacidad protectora
y generadora de desarrollo integral en sus miembros. La violencia
prolongada y sostenida invita a las estructuras sociales y familiares
a participar de un juego dialéctico, en el que se apuesta
a la estabilidad emocional de los individuos y por tanto al desarrollo
colectivo de la sociedad; generando un trauma que invade todas las
esferas humanas.
El trauma psíquico, social y psicosocial, son descritos
por Martín Baró (1989), como la generalización
de una disfunción, que se particulariza en el individuo
por medio de experiencias extremas que le genera incapacidad para
lograr ser, marca y determina los procesos históricos de
la sociedad y establece una relación simbiótica
entre individuo y sociedad, que retroalimenta su incapacidad para
el desarrollo.
3.2.1. ¿Que pasa con los niños?
El niño es un ser susceptible a todo lo que suceda a su alrededor,
esto puede conformar una ventaja o una carga, dependiendo de lo
que el mundo le ofrece.
Son muchos los factores que inciden en el desarrollo evolutivo
de un niño, entre ellos, la familia cumple un papel muy
importante proporcionando la protección necesaria para
crecer: el soporte afectivo, el abastecimiento de recursos físicos,
la seguridad, las posibilidades de aprender y de desarrollar habilidades
sociales.
En situaciones de conflicto armado, en donde se generan migraciones,
amenazas, desplazamiento forzado, masacres, disminución
significativa de la calidad de vida, entre otros, es inevitable
que la población infantil se convierta en la más
sensible a los factores de riesgo psicosociales inherentes a la
violencia, los efectos de estas violencias, suelen perdurar a
lo largo de su existencia, particularmente sino se brinda atención
terapéutica.
Estudios longitudinales sobre el conflicto armado y relaciones
intrafamiliares, como el realizado por la Fundación Social
Colombiana Cedavida con población desplazada desde 1989,
han mostrado que la prolongación y complejización
del conflicto armado y el desplazamiento, ha aumentado las posibilidades
de maltrato a los niños, y por tanto de la cadena de violencia
que retroalimenta el conflicto. Peor que el trauma psicológico
por maltrato es encontrar el medio propicio para alimentarlo y
devolverlo a la sociedad.
(ARDILA C., 1996).
"Junto a la violencia estructural, la violencia
psicológica provoca reacciones en la población,
que adopta actitudes agresivas y defensivas en las relaciones
interpersonales, repercutiendo en el aprendizaje espontáneo
de los niños. Se señala que ocho de cada diez
menores aceptan el castigo comoalgo natural, lo cual se debe
al autoritarismo como forma de violencia"(SALAZAR Y OAKLEY,
1993)
Este es el mas grave efecto de la violencia sobre la psiquis de
los niños, quienes por supervivencia se adaptan identificándose
con su entorno. En general se ha observado que la violencia impacta
en forma discriminada a los niños, de acuerdo al tipo de
violencia a la que ha sido expuesto, a la estructura familiar que
lo soporta y su situación socioeconómica, a la estructura
psicológica que ha alcanzado y especialmente al momento evolutivo
en el que se encuentre el niño.
Entre las situaciones mas frecuentes a las que se exponen los
niños en medio de un conflicto armado, y que determinan
formas y grados de afectación, se pueden mencionar las
siguientes: (ARDILA C. 1996)
- Niños que han presenciado y vivido uno o varios
hechos violentos, en donde han sufrido la pérdida de
padres o parientes. Lo que representa una experiencia altamente
traumática, con daños irreversibles. Si el niño
cuenta con factores favorables, es más probable que logre
expresar sus sentimientos de terror, impotencia y dolor, ya
que dispone de unos mecanismos de defensa mas estructurados
que favorecen un proceso de reconstrucción.
- Niños desplazados de su lugar de origen que han
tenido pérdida parental fuera de su presencia. Presentan
un mejor pronóstico que en el anterior caso, aunque ello
depende del momento evolutivo del menor, ya que tienen mayor
posibilidades los más pequeños si cuentan con
el apoyo afectivo.
- Niños desplazados que han perdido su entorno, sin
pérdida parental. La exposición a la violencia
es menor, pero viven la angustia de la perdida de todo cuanto
tienen, con sus familias. El pronóstico puede ser muy
favorable dependiendo del tratamiento que reciba posteriormente
el niño, es decir que las condiciones de vida, familiares
y las posibilidades de desarrollarse le permitan reponerse de
la pérdida y adaptarse a su nuevo entorno.
En algunas investigaciones, se han encontrado patrones comunes de
impacto en los niños de poblaciones desplazadas, en condiciones
de vida similares
- En cuanto a la construcción de la estructura emocional
y la identificación, pueden generarse mecanismos extremos
para solicitar atención y afecto:
Se ha observado que estos niños tienden a ser incapaces de
establecer vínculos profundos y duraderos con otras personas,
cuando adultos son padres o madres que abandonan o que abusan de
sus hijos, reproduciendo así el circulo vicioso característico
del maltrato (COTADENI, 1989).
La psiquiatra infantil Naomi Richman, en sus observaciones a
la población infantil de Mozambique, afirma que las condiciones
adversas en las que viven los niños y sus familias propician
el abandono físico y emocional, lo que se traduce en deprivación
psicoafectiva, y se agrava con la aparición o el aumento
del maltrato físico. Por otra parte, la muerte, las pérdidas
y las separaciones de seres queridos: humanos, animales o incluso
de los espacios físicos, son agravantes que colocan al
niño en una situación de desventaja emocional, especialmente
cuando son huérfanos y/o son sacados de su comunidad, en
la que se sienten protegidos y seguros.
• En cuanto al proceso de socialización
El desplazamiento provoca la pérdida de lazos afectivos,
lo que se constituye en una de los factores de riesgo más
Importantes. En los niños significa una ruptura en el proceso
de socialización, que ocasiona, la pérdida de Identidad
social e individual como resultado de la abrupta interrupción
de la vida comunitaria. (SALAZAR y OAKLEY 1993)
El aprendizaje de las reglas sociales y morales
es interrumpido cuando la familia es obligada a salir de su
área y no puede ser posible continuar la educación
en familia. Las creencias sobre lo correcto y lo incorrecto
se vuelven menos ciertas, crecen las dudas sobre la justicia
social’ (Richman, NAOMI. 1997)
Se presenta mayor desadaptación de los niños y jóvenes
del área rural, que se enfrentan al cambio de un sistema
tradicional de vida al insertarse en espacios socioculturales distintos,
extraños y hasta hostiles. Los cambios pueden generar un
Síndrome Reactivo de Angustia, que reúne los siguientes
elementos:
- conflicto en sus relaciones interpersonales
- Desestructuración de la vida familiar, como fuente
de afecto y seguridad, lo cual produce miedo, ansiedad,
depresión, desestructuración de la imagen
y de los roles familiares.
Los efectos pueden ser parcialmente controlados cuando la
estructura familiar permite al niño el aprendizaje espontáneo
de las normas de respeto por el prójimo. Para lo cual es
necesario que la familia reciba el apoyo psicológico apropiado.
• En cuanto a las posibilidades de aprendizaje
Una condición necesaria para el aprendizaje, es estar
en la disposición emocional para aprender. Un niño
ocupado en entender sus sufrimientos, su dolor, sus duelos, el
abandono etc., carente de un espacio para expresarlo o compartirlo
con otros, no puede asimilar nueva información y procesarla
adecuadamente’, especialmente información de tipo intelectual.
(VELASCO L., 1998)
Las características de un niño desplazado sugieren
la generación de momentos y espacios adecuados para permitirle
aprender y desarrollarse. El juego es el espacio ideal en donde
el niño puede ser, imaginar, deconstruir y construir sus
pensamientos y sentimientos. Desafortunadamente, el espacio para
el juego ha sido ocupado por la necesidad de realizar labores
y asumir responsabilidades inapropiadas para la edad.
"La guerra y otras circunstancias difíciles
con frecuencia obligan a los niños a asumir pesadas responsabilidades.
Los niños pierden su infancia asumiendo responsabilidades
de adulto para las cuales no están preparados". (Richman,
NAOMI, 1997)
No existe conciencia en la población adulta sobre el valor
del juego como la única herramienta que posee el niño
para organizar y expresar sus pensamientos, inclusive desde mucho
antes de la aparición de la verbalización en su esquema.
El no permitirle el espacio para el juego al niño, es
quitarle el derecho a desarrollarse en un proceso que lo llevará
posteriormente a expresar pensamientos elaborados.
De igual manera, el juego es el lenguaje por medio del cual el
niño puede elaborar y expresar sentimientos. No permitirlo
conlleva a un bloqueo en su desarrollo emocional.
Sin el juego el niño no puede construir su mundo simbólico
y recrearlo, y tampoco los adultos pueden conocer ese mundo del
niño, y dentro de éste sus verdades.
Al analizar los impactos de la violencia sobre la psiquis de
los niños, es necesario contemplar una situación
extrema y de efectos psicológicos particulares, como es
el fenómeno de los niños combatientes, ya sea los
que empuñan las armas o los que colaboran en actividades
de apoyo a los grupos armados.
El adoctrinamiento encuentra terreno abonado en los seres cuya
vida se ha construido sobre el maltrato, social, familiar y en
especial afectivo. Seres que sienten que no tienen nada que perder
a muy cortas edades, que en sus sentimientos anidan deseos de
venganza, pero no de los muertos, sino de su propio dolor, y de
los deseos de liberarse de sí mismos.
Alice Miller, expone los elementos básicos en la construcción
de un niño dispuesto para la guerra:
- Invalidación del niño como un ser que está
elaborando su pensamiento por medio de la comprensión
espontánea del mundo. Se desconoce como ser individual
y se le imponen reglas que obedece sin comprender, impidiendo
la estructuración y apropiación de su propio yo.
- Invalidación del niño como ser que está
construyendo estructurando sus sentimientos por medio de la
experimentación, conocimiento y la expresión de
los mismos, mediante la represión injustificada de éstos.
- La invalidación afectiva constituye la verdadera muerte
emocional. No permite su desarrollo y por el contrario lo convierte
en dependiente de estructuras externas que le den seguridad,
- Validación de estructuras familiares y sociales que
utilizan al niño para sus propósitos de poder.
El combatir o apoyar la guerra es efecto y causa, -en este orden-,
manteniendo así el círculo de la violencia. Permite
reforzar el esquema de funcionamiento del niño, con menos
posibilidades cada vez de elaborar nuevos.
El reclutamiento forzado de niños por parte de los actores
del conflicto ha sido una causa de desplazamiento. Algunos logran
escapar y huir con sus familias, prefiriendo aventurarse en las
ciudades que someterse y dejarse destruir.
"Los niños soldados son niños que han
sido secuestrados, entrenados y obligados a matar, violar y
atacar personas y propiedades. Son niños transformados
en instrumentos de guerra. Los niños más pequeños
son los más fácilmente influenciados. El uso de
drogas, el maltrato físico, la privación y la
humillación debilitan su resistencia. Para sobrevivir
se vuelven dependientes de sus opresores, a quienes imitan,
particularmente si han vivido con ellos por un periodo largo
y han estado implicados en muchos crímenes" (Richman,
N., 1997)
El impacto psicológico que este fenómeno causa en
los niños, es algunas veces irreversible, dependiendo del
tipo y tiempo de militancia, de las aciones ejecutadas y de la etapa
evolutiva en que se encuentre. Entre las reacciones comportamentales
más frecuentes que presentan los niños soldados se
observa como:
- Asumen el comportamiento y estilo de vida de quienes los
oprimen: se vuelve progresivamente normal para ellos matar,
destrozar, atacar y violar.
- Obtienen aprecio y reconocimiento por sus actos de violencia
- No se sienten responsables por lo que hacen.
- Se sienten diferentes y es difícil para ellos reintegrarse
a una sociedad organizada. (...) La reintegración de
estos niños puede ser difícil ya que algunos de
ellos no son aceptados por sus propias familias, lo cual puede
llevar a su vinculación con grupos marginados. Es factible
también que no haya posibilidades de trabajo para ellos,
por lo tanto, ningún recurso para sobrevivir. "(Richman,
N., 1997)
3.2.2 Como reaccionan los adolescentes y los jóvenes:
Al igual que los niños, los adolescentes y los jóvenes
son una población altamente vulnerable en el contexto del
conflicto armado y el desplazamiento, debido a sus características
evolutivas. Al ser inmerso en un contexto de guerra y de desplazamiento,
los referentes familiares y sociales cambian frecuentemente de acuerdo
a la evolución del conflicto. La inestabilidad que le rodea
afecta significativamente su proceso, sus búsquedas internas
y por tanto su maduración. Algunos referentes como el sometimiento
por el terror, es un referente que no le permite crear, ni construir
sistemas propios de pensamiento.
La maduración de su pensamiento implica la movilización
de diferentes procesos, sensibles a los factores externos, y especialmente
a la oportunidad de acceder a procesos educativos que le proporcionen
referentes conceptuales y de análisis.
La mayoría de los adolescentes y jóvenes desplazados
pierden la oportunidad de asistir a las escuelas y de acceder
a los sistemas educativos. Esto sumado a un contexto social complejo
y cambiante, se convierte en un factor de riesgo para su desarrollo.
"La personalidad se inicia a partir del final de la
infancia, con la organización de las reglas, valore y
la afirmación de la voluntad como regulación y
jerarquización moral. (...) Hay personalidad a partir
del momento en que se forma un programa de vida; (...) pero
dicho plan de vida supone la intervención del pensamiento
y la reflexión libre"
Los adolescentes y jóvenes en situaciones de alto riesgo,
presentan reacciones que corresponden a la búsqueda de una
identificación y al desarrollo de la personalidad. Entre
las opciones más frecuentes se han encontrado las siguientes:
- inadaptación a la escuela, al trabajo, a la vida social
y familiar
- Tendencia al consumo de psicoactivos
- Pertenencia a pandillas o grupos armados de diferente tipo.
- Dificultades relacionadas con la sexualidad y establecimiento
de relaciones de pareja, incremento de las probabilidades de
embarazos no deseados y abortos, promiscuidad, prostitución
y transmisión sexuales (ETS), etc.
Los adolescentes y jóvenes combatientes, encuentran en el
combate para exorcizar su rebeldía, inconformidad y rabia
contra la convirtiéndolo en un espacio de socialización
a través de la guerra.
"La violencia parece una estrategia de socialización
que busca modificar comportamientos por el terror, a la vez
que se propone el aplastamiento de la singularidad y la eliminación
de la diferencia. Al bloquear las reacciones espontáneas
que tenemos en nuestras relaciones interpersonales y limitar
las actitudes de afianzamiento, afirmación y apropiación
de nuestra propuesta vital, actúa como un dispositivo
generador de sufrimiento e impotencia." (RESTREPO, L. C. 1994)
3.2.3. Dentro de la Familia:
La familia se constituye en el principal medio para fortalecer la
identidad personal, desarrollar sentimientos de confianza y seguridad;
permite ampliar, mejorar y construir la realidad; es un ecosistema
de relaciones que constantemente se está autoregulando.
"Un sistema no es un mero conjunto de personas, sino
el conjunto de interrelaciones mutuas entre dichos elementos"
(BATENSON EN NICHOLS 1984)
La violencia y específicamente el desplazamiento forzoso,
inscribe en la dinámica familiar elementos que conjugados
refuerzan aquellos producto de procesos ya existentes:
"Las dinámicas sociales, comunitarias, familiares
y personales generadas por la guerra, son diferentes en la medida
en que la guerra se hace también de diferentes formas.
La guerra cambia las relaciones interpersonales y familiares,
las contamina con sus valores y su violencia. Las relaciones son
más agresivas, media menos la comunicación basada
en el afecto y más la comunicación basada en el
poder. (CASTAÑO 1996)
Existen características en las familias que las hacen potencialmente
violentas. Al respecto GELLES Y STRAUS (1979) describen los siguientes
elementos:
- La intensidad de la relación: Cuando los miembros
de una familia se encuentran estrechamente involucrados, tienden
a responder mas intensamente en una situación de conflicto.
- Conflicto de intereses: En el marco del núcleo
familiar.
- Alto nivel de estrés: Producto de los cambios
que continuamente se presentan en la estructura familiar y que
generan comportamientos agresivos.
- Socialización dentro de la violencia: a partir
de los patrones de crianza, se aprende a asociar el amor con
la violencia.
Los roles asignados y asumidos dentro de la estructura familiar,
se ven fuertemente afectado por la violencia, y permite la distinción
entre agresores y agredidos. La problemática de la familia
no es algo exclusivo del desplazamiento, en la mayoría de
los casos ha atravesado por momentos críticos que desencadenan
en su desestructuración cuando se manifiesta un evento traumático
de mayor intensidad.
En el proceso de desplazamiento se da una perdida de contacto
con la naturaleza, una reducción del espacio y la incorporación
de nuevas necesidades acordes con la ciudad. La familia centra
todos sus esfuerzos en la supervivencia, lo cual cambia la dinámica
previa al desplazamiento, produciendo un déficit en la
atención de otros elementos propios de la estructura familiar.
(ARDILA, C., 1).
Los cambios de espacio traen como consecuencia dificultades en
el ámbito de lenguaje, lo que perjudica la comunicación
al distorsionar la información manejada por los individuos,
situación que cambiada con altas cargas de estrés,
aumenta la probabilidad de conflictos.
Por otra parte, la familia desplazada en su búsqueda de
nuevas opciones de subsistencia pocas veces tiene éxito.
La dinámica de su nueva realidad, genera modificaciones
en sus estructuras productivas.
Las limitaciones familiares y laborales dificultan la elaboración
de los traumas al mantener duelos no resueltos, lo que a su vez
imposibilita la reconstrucción de una nueva vida. La pérdida
de alguna figura constitutiva de la estructura familiar, determina
que se busquen "sustitutos’ que en la mayoría de los casos,
no pueden asumir plenamente los roles vacantes. Es el caso de
las madres cabeza de familia, quienes deben hacer simultáneamente
las veces de padre y madre, o de los hijos mayores que asumen
el papel de padres a muy temprana edad,
3.2.4. Reacciones colectivas:
- Las personas que sobreviven de masacres suelen padecer trastornos
adaptativos y síndrome de estrés postraumático,
presentan desconfianza y temor crónico Castaño
(1994). Los principales síndromes se manifiestan de la
siguiente manera:
Depresión
Es el Trastorno mental más frecuente en este tipo de
poblaciones, que puede estar relacionada, entre otras cosas
con la pérdida de familiares o seres queridos, las dificultades
económicas o laborales. Generalmente como lo afirma la
OMS (1997) este tipo de síndromes puede llevar al suicidio.
Los síntomas más comunes son:
- Tristeza y desgano,
- Disminución del interés e incapacidad para
disfrutar de las cosas.
- Falta de energía.
- Dificultad para dormir
- Pérdida del apetito.
- Disminución del interés sexual.
- Sentimiento de culpa.
- Dificultad para concentrarse.
- Sentir que vale poco.
- Ideas de muerte.
- Cansancio o decaimiento físico.
Angustia o Ansiedad
Esta es otra manifestación muy frecuente en la vida cotidiana
de poblaciones que atraviesan un proceso de desplazamiento (La
depresión se presenta de manera conjunta con la ansiedad).
En la vida cotidiana el nerviosismo puede resultar funcional,
pero cuando produce temor intenso, sufrimiento y dificulta el
buen desempeño del individuo en su vida familiar, social
y laboral, debe considerársele como patológico.
Sus manifestaciones mas frecuentes son:
- Nerviosismo
- Preocupaciones o dificultad para la concentración
- Intranquilidad
- Temblor en las manos
- Dolor de cabeza, mareos, sudoración, etc.
- Dificultades en el sueño
- Pérdida del apetito
- Palpitaciones y pulso rápido
- Molestias digestivas
- Falta de aire y respiración rápida
Psicosis
Este es uno de los trastornos mas graves, y menos común
en la población; corresponde a las siguientes manifestaciones:
- Alucinaciones (sentir, ver u oir cosas que no existen)
- Delirios (creencias o ideas que son totalmente falsas
o absurdas)
- Conducta o comportamiento extraño, extravagante
y que no corresponde a la realidad.
- Se enoja con facilidad, habla solo, se encierra en la
casa, no quiere ver a nadie, dice cosas sin sentido, descuida
su aspecto personal e higiene, no quiere comer, no come,
no duerme y a veces camina demasiado sin un destino fijo.
Miedo
El temor proviene de los actos de guerra e inherente a ella
reflejados en la violencia, amenazas, homicidios, pérdidas
materiales, abusos sexuales torturas o desapariciones. Las personas
con gran miedo o susto pueden manifestar:
- Nerviosismo
- Dificultades para dormir
- Tristeza y enojo.
- Sueños y recuerdos desagradables,
- Negación de los hechos traumáticos
Los hombres y las mujeres que sufren de ataques de miedo, padecen
de nerviosismo cuando piensan o ven algo que les recuerda los
eventos violentos causa de su desplazamiento, (ver al ejercito,
vuelo de aviones, escuchar noticias relacionadas, transitar
por lugares recordatorios de imágenes desagradables etc.)
Los niños, también expresan el miedo al despertarse
llorando, con dolor de cabeza, orinándose en la cama,
manifestando temor a la soledad, especial apego a la madre,
etc. no quiere despegarse de la mama ni estar solo. En ocasiones
se vuelve agresivo o temeroso de las personas
El duelo y las perdidas
Es un proceso que se conoce ligado a la muerte, asociado a pérdidas
emocionales, tales como:
- Separación de la pareja
- Separación de los padres
- Pérdida del trabajo
- Pérdida de la vivienda
Que se manifiestan mediante:
- Tristeza y dolor
- Nerviosismo
- Sentirse enfermo y quejarse
- Pensar repetidamente en la persona enferma
- Pesadillas y sueño irregular
- Anorexia
- Resentimiento, cólera, sentimiento de impotencia
RODRÍGUEZ, MENESES Y BERGONZOLI ()
La violencia ha construido una mentalidad que castra el desarrollo
social al borrar la memoria social y al hacer que los comportamientos
irracionales predominen sobre los racionales, el lenguaje simbólico
de la muerte y el terror asume la primacía en la cotidianidad.
Lo que no se puede decir en el ámbito verbal, se expresa
a través de acciones muy crueles y primarias.
Las personas desplazadas se encuentran en situación de
desventaja psicológica por cuanto previamente se lesionó
su equilibrio psíquico; lesión cuya intensidad varia
de acuerdo a las características de su personalidad, a
las características del acto violento y a las características
que han rodeado su vida y los hechos posteriores al hecho (CASTAÑO,
1996).
3.3. Intervención Psicosocial en el contexto del conflicto
y el desplazamiento
A pesar de que el tema de la atención psicosocial para desplazados
es tan complejo debido a que existen diversos enfoques, válidos
en contextos sociales, geográficos, económicos, de
salud pública y del proceso de desplazamiento específicos,
que no hace posible hablar de un "modelo’ único de intervención,
se considera necesaria la definición de lineamientos conceptuales
y prácticos que deben orientar las intervenciones de atención
psicosocial. 3.3.1. Enfoque de Salud Mental desde
una Visión Holística del ser Humano
El trabajo psicosocial debe tener una visión integral de
la vida de la persona y el impacto que las condiciones sociales
y ambientales tienen sobre sí mismo. Desde este punto de
vista, la salud y la enfermedad mental son el resultado de una historia
psicológica individual, de las interacciones y relaciones
con el medio ambiente total y con los otros seres humanos, de la
cultura y el tipo de calidad de vida.
En este sentido, es necesario que se realicen intervenciones
en las distintas esferas del ser humano y su entorno:
- En el ámbito individual, la atención psicosocial
debe ofrecer la oportunidad para que las personas recuperen
su autoestima, realicen adecuadamente sus procesos de duelo
ocasionados por las pérdidas materiales y afectivas,
con el fin de restablecer sus proyectos de vida y participar
más activamente en los cambios sociales y productivos
de su nuevo entorno social.
- En el ámbito familiar, la atención psicosocial
debe fortalecer las relaciones intrafamiliares, permitiendo
a sus miembros el autoreconocimiento como parte activa de un
sistema familiar, capaz de brindarles estabilidad emocional,
disminuyendo el riesgo de la violencia intrafamiliar, el maltrato
infantil y la adicción a las drogas y al alcohol.
- En el ámbito comunitario, la atención psicosocial
debe promover la capacidad de la comunidad para la protección
de sus miembros, por medio de la prevención del deterioro
del tejido social y fortalecimiento del mismo. Detectando oportunamente
los conflictos que amenacen la identidad, la comunicación,
la perdida de los intereses comunes y la perspectiva de futuro,
y promoviendo procesos de construcción de vida, por medio
de la formación de sus miembros para el desarrollo comunitario
y la convivencia pacífica.
De tal manera las tres esferas deben ser abordadas simultáneamente
permitiendo la integración de los individuos y su comunidad,
lo que se traduce en procesos de desarrollo (individual, familiar
y comunitario); por medio procesos de intervención colectiva
en el cual se complementan mutuamente la intervención psicológica
y el restablecimiento del tejido social. Para tal fin se debe considerar
los siguientes aspectos:
El proceso terapéutico debe iniciarse con el acercamiento
a la comunidad a través de la familia y de los agentes
que ejercen influencia en las relaciones sociales y la construcción,
para obtener el diagnóstico e identificación del
problema y las necesidades de intervención terapéutica,
grupales o individuales.
El abordaje terapéutico debe tener dimensión comunitaria,
es decir que debe trascender las posiciones puramente clínicas
y contextualizar la superación de traumas causados por
la violencia y el desplazamiento en la habilitación de
la comunidad para brindar a sus miembros posibilidades de estabilización
y desarrollo. El poder terapéutico del grupo facilita el
empoderamiento individual y grupal, la recuperación más
rápida y efectiva, y el aprovechamiento del recurso profesional
para lograr una mayor cobertura.
La intervención debe generar espacios de concertación
y compromisos de redes de apoyo alrededor de la comunidad, fortaleciendo
la capacidad de ésta para establecer contactos, solicitar
el apoyo, exigir sus derechos y responder a sus miembros con equidad.
El impacto que logre la intervención depende en gran medida
de la participación de la comunidad en el diseño
de la misma, en la confianza que tenga en la entidad que va intervenirla
en cuanto a lo ideológico, metodológico, los compromisos
reales y en los aspectos de seguridad y en el empoderamiento que
le permita a la comunidad asumir los procesos una vez termine
la intervención.
Las intervenciones deben cubrir el 100% o gran parte de la población
objetivo, ya que la atención parcializada genera desacuerdos,
iniquidad y conflictos que debilitan la integración social.
3.2.2. Enfoque de Salud Pública
La aplicación de un enfoque de salud pública al campo
de la atención psicosocial para población desplazada
se caracteriza por:
- La utilización de criterios de focalización
de la población y priorización de los problemas
e intervenciones.
- Perspectiva de atención que permita fortalecer las
actividades de promoción de la salud con hincapié
en la participación de la comunidad y generación
de ambientes saludables, desarrollo de destrezas personales
y familiares. Por medio de procesos de formación que
incluyan los diferentes actores como agentes comunitarios, agentes
de salud, madres comunitarias, líderes comunitarios,
maestros, agentes del Estado.
- Un enfoque de riesgo aplicado al diseño y ejecución
de las intervenciones. Es fundamental identificar los factores
de riesgo psicosocial para conocer la dinámica social
e implementar estrategias de prevención e intervención
que respondan a la realidad de la comunidad. El enfoque de riesgo
permite la intervención preventiva oportuna y precisa,
con altas probabilidades de lograr impactar la población,
en situación de desplazamiento (expulsada y receptora)
El riesgo psicosocial se presenta en diversos aspectos básicos,
que podemos agrupar en:
- Psicológicos: Exposición a actos violentos
tales como amenazas, torturas, desapariciones, el desplazamiento
en sí, el desarraigo, las múltiples pérdidas
tanto materiales como afectivas. De acuerdo a las características
se han observado en la población se plantean los siguientes
indicadores, en forma general:
- Perspectiva de vida: búsqueda de alternativas
de mejoramiento de su calidad de vida. Este indicador permite
observar la actitud mental hacia su problemática actual
y la capacidad de construir futuro, es decir la capacidad
de buscar soluciones y alternativas de desarrollo.
- Elaboración de duelos: desarrollo de la capacidad
de aceptación y reestructuración interna ante
las pérdidas materiales y emocionales. Este indicador
permite observar los niveles de recuperación emocional
y la capacidad de buscar mecanismos de romper círculos
de ira y dolor, lo que permite un nuevo arraigo y la construcción
de esquemas sanos de relaciones intrafamiliares y sociales.
- Aparición de síntomas o de trastornos
afectivos: es importante tener en cuenta la normalidad
de algunos trastornos como respuesta a las situaciones vividas
y la realidad actual de los desplazados. La anormalidad estaría
determinada por el nivel de intensidad y el peligro que represente
para el individuo y su colectividad. Por otra parte es necesario
diferenciar la aparición de un síntoma de la
aparición de un trastorno propiamente dicho. Este indicador
permite observar los grados de deterioro e incapacidad para
buscar el bienestar.
- Familiares: Desintegración familiar, con un
padre o madre como cabeza de hogar, familias numerosas, disfuncionalidad
en la relación de sus miembros. El que se puede medir
por los siguientes indicadores:
- Vulnerabilidad: el hecho mismo del desplazamiento
coloca a las familias en estado de vulnerabilidad, pero algunas
cuentan con mas herramientas para el mejoramiento de su calidad
de vida que otras. Se trata entonces de determinar la capacidad
de las familias para reconstruir su estabilidad y asegurar
el desarrollo de sus hijos.
- Relaciones intrafamiliares: Es fundamental la capacidad
de la familia para brindar a sus miembros estabilidad emocional
por medio de la comunicación asertiva, el establecimiento
de lazos afectivos genuinos, desarrollo de mecanismos de protección
emocional especialmente para los niños y la estabilidad
en las relaciones de pareja. El fin de este indicador es precisar
los niveles de funcionalidad de la familia en aras de la protección
y desarrollo emocional de sus miembros.
- Relaciones extrafamiliares: el desarrollo familiar
depende en gran medida de la capacidad para el establecimiento
de relaciones y participación en las redes de apoyo
- Identidad Cultural: La familia desplazada se ve
sometida a los cambios culturales, cuyos efectos dentro de
la estructura familiar pueden funcionar como obstáculos
para su desarrollo o como mecanismos adaptativo y de protección.
Este indicador debe proporcionar información sobre
los elementos que fortalecen y protegen la familia y que representan
un obstáculo para su desarrollo
- Socioeconómicos: Carencia de fuentes de empleo
y de generación de ingresos, bajos niveles de educación
y formación, alta concentración demanda de servicios
(educativos, de salud, ayuda humanitaria, vivienda, recreación)
en contraposición con la baja capacidad de respuesta
estatal. De lo anterior se desprenden el siguiente grupo de
indicadores
- Nivel educativo y/o capacitación: Las posibilidades
de mejoramiento de la calidad de vida de la familia están
determinada, en gran medida, por la versatilidad laboral de
las cabezas o responsables de las mismas. Debe entenderse
por capacitación por toda habilidad o talento desarrollado
formal o informalmente por la persona observada.
- Actividad económica: Se trata de conocer
las fuentes de ingreso para el sustento de la familia, su
estabilidad y efectividad.
- Ofertas del mercado laboral: Este indicador debe
proporcionar información sobre las posibilidades de
trabajo y el conocimiento que las familias tienen acerca de
estas.
- Participación comunitaria: La familia debe
desarrollar la capacidad para integrarse y participar en procesos
de autosugestión y sociogestión para la solución
de problemas, como parte de su adaptación al contexto
social. El indicador debe arrojar información sobre
la adaptación de la familia dentro de la comunidad
y su adaptación.
- Actividades de esparcimiento: La recreación
constituye un elemento de canalización de la agresividad,
frustraciones, dolor, rabia, etc. permite romper círculos
de violencia, permite establecer nuevos canales de comunicación
intrafamiliar y comunitaria. Este indicador debe proporcionar
información sobre la capacidad de la familia para transformar
su realidad minimizando los efectos devastadores de la violencia
y el desplazamiento.
En concordancia con lo anterior, Jorge Rodríguez, Guillermo
Meneses y Gus Bergonzoli (Ministerio de Salud Publica y Asistencia
Social y la Representación de la OPS/OMS en Guatemala), afirman
que el componente psicosocial de la salud humana tiene varios componentes;
uno de ellos, busca delimitar y focalizar el trabajo interventivo
en la población víctima de la violencia.
Se debe no solo atender el sufrimiento, sino también todo
el contexto social en el que se encuentran, enfatizando en la
prevención mas que en la asistencia. Para ello resulta
fundamental la participación de la comunidad en la identificación
de los problemas, necesidades y posibles soluciones, con el reconocimiento
de las tradiciones y de los hábitos culturales. La formación
de redes es indispensable para el empoderamiento de la comunidad
sobre su propuesta de vida. Se debe reconocer y rescatar el papel
de la familia y de la escuela en la recuperación emocional
de los niños y adolescentes, como un mecanismo para contrarrestar
los efectos de la guerra y cortar cadenas de violencia. Por tanto
es necesario identificar las familias vulnerables y enfocar la
atención al control de los factores de riesgo a los que
se encuentran expuestos, y que amenazan el desarrollo individual,
familiar y comunitario
4. Política de Salud para la población desplazada
4.1 OBJETIVO GENERAL
Desarrollar un sistema de atención integral en salud para
la población desplazada en Colombia, dentro del contexto
de las tres fases de atención:
Prevención del desplazamiento, Atención Humanitaria
de Emergencia y Consolidación y Estabilización Socioeconómica.
Esto en coordinación con las entidades departamentales,
distritales, municipales y contando con la participación
activa de las comunidades, enmarcado en las políticas que
en materia social están definidas en el Plan de Desarrollo
para el cuatrienio.
4.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS
- Estructurar la Atención Psicosocial, como un componente
del Plan nacional para la Atención en Salud a la Población
Desplazada de manera conjunta con las demás entidades
que conforman el Sistema Nacional para la Atención de
la Población Desplazada por la Violencia.
- Garantizar el derecho de la población desplazada por
la violencia a la rehabilitación psicosocial en el contexto
del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
- Desarrollar una respuesta oportuna y eficaz a las necesidades
en Salud Mental de la población desplazada, con la finalidad
de mitigar los impactos sociales del desplazamiento forzoso
y apoyar los propósitos del Gobierno Nacional para la
consecución de la paz.
- Articular las políticas establecidas para la atención
de la población desplazada de orden nacional con las
iniciativas de las instancias territoriales.
- Capacitar el personal del sector y de otras instancias de
Gobierno sobre las temáticas relacionadas en la atención
psicosocial de la población desplazada por la violencia.
- Apoyar el desarrollo de un sistema de información
de la población desplazada en cuanto al perfil psicosocial
y la oferta institucional, la frecuencia de uso de los servicios
y variables relacionadas con la atención psicosocial.
Esto con el propósito de identificar el perfil epidemiológico
de la población.
- Determinar las acciones especificas que en el área
de Atención Psicosocial se brinde a la población
desplazada durante las diferentes fase de atención.
- Participar y motivar los trabajos de investigación
en la atención psicosocial de la población desplazada.
- Monitorear y realizar el seguimiento de la aplicación
adecuada de los recursos asignados a los diferentes entes territoriales
para la atención psicosocial a la población desplazada;
así como procurar identificar las necesidades futuras
que permitan introducir los mecanismos de ajustes tendientes
a definir criterios más acordes con las finalidades de
la inversión de los recursos asignados.
- Promover el desarrollo de actividades relacionadas conrehabilitación
psicosocial.
5. Acciones tendientes a brindar atención psicosocial
En cuanto a las acciones a seguir se propone agruparlas por áreas
de la siguiente manera:
5.1. Investigaciones
Las investigaciones deben permitir la acción participativa
con la población desplazada y generar información:
- Relacionada con el perfil epidemiológico a nivel psicosocial
en las zonas afectadas
- Relacionada con el conocimiento sobre las causas, dinámica,
evolución y consecuencias de la violencia a nivel psicosocial
- Relacionada con el seguimiento, evaluación e impacto
de la intervención psicosocial.
- Relacionada con el estudio y determinación de factores
de riesgo
- Relacionadas con la aplicación y cumplimiento de la
ley y el plan de atención psicosocial a la población
en situación de desplazamiento Incluyendo las evaluaciones
de los procesos que se desarrollan con la comunidad, lo que
ofrece información permanente sobre los cambios, los
resultados, etc. que se van generando, de tal manera se facilita
la orientación del trabajo y la sistematización
de la experiencia
- Relacionadas con la búsqueda de soluciones para el
mejoramiento de la calidad de vida.
5.2. Intervención Psicosocial por Líneas de Acción
5.2.1. Promoción de la salud y Prevención Integral:
Intervenciones dirigidas al control de factores de riesgo, que permitan:
- La generación de mecanismos de protección familiar
y colectiva en cuanto al manejo y prevención de enfermedades
físicas y mentales, como también de fenómenos
de deterioro social como el alcoholismo, drogadicción,
delincuencia juvenil y la cultura de la violencia.
5.2.2. Fomento y Recuperación de la Salud Mental:
Intervenciones Terapéuticas individuales y colectivas que
permitan:
- La elaboración de duelos, expresión de sentimientos,
identificación y tratamiento de problemas emocionales,
es decir la recuperación emocional de las poblaciones
en situación de desplazamiento.
- Promuevan la generación de la convivencia pacífica
y de condiciones para el desarrollo individual, familiar y comunitario,
por medio de la reconstrucción de las redes familiares
de apoyo, la detección y control del maltrato infantil,
y el control de factores de riesgo generadores del alcoholismo,
la drogadicción, etc.
- Promuevan espacios de recreación y utilización
del tiempo libre, que permitan la identificación de fuentes
alternas de expresión e integración.
5.2.3. Organización social y Desarrollo comunitario:
Intervenciones tendientes al fortalecimiento del tejido social,
como:
- Promoción de procesos de desarrollo comunitario por
medio de la formación y capacitación para la participación,
sociogestión, liderazgo, etc.
- Orientación y capacitación para la generación
de proyectos tendientes al mejoramiento de la calidad de vida
- Promoción de espacios de concertación y compromisos
de las redes de apoyo al interior de la comunidad, fortaleciendo
su capacidad para solicitar apoyo, exigir la restitución
de sus derechos y responder a sus miembros con equidad.
5.2.2 Comunicación y Coordinación lnterinstitucional
Conocimiento e integración de los diferentes programas de
intervención psicosocial que se desarrollan en el territorio
nacional, por medio de Organismos Gubernamentales y No gubernamentales.
Con el fin de:
- Establecer mecanismos de acción coherentes y abordajes
apropiados, de tal manera se puede ejercer vigilancia y control
sobre la atención que recibe la población desplazada,
con base en parámetros de atención reconocidos,
evaluables y aplicables en todo el territorio nacional.
- Sistematizar de experiencias y organizar un archivo general
sobre lo relacionado con la problemática del desplazamiento
y la atención psicosocial a ésta población.
- Sostenimiento de un trabajo interinstitucional de coordinación
y planeación de acciones y vigilancia que permita responder
rápida y efectivamente a la población, ya sea
por intervención directa o por contratación de
servicios de entidades idóneas.
- Formación en derechos humanos y la aplicación
de la ley 387 para la atención a poblaciones en situación
de desplazamiento dirigida a funcionarios públicos en
zonas de riesgo o afectadas por la violencia.
- Sensibilización y entrenamiento del personal de salud
para le recepción y manejo psicosocial de la población
en situación de desplazamiento.
- Apoyo en salud mental al personal que labora en zonas de
alto riesgo o afectadas por la violencia y el desplazamiento,
especialmente de salud y atención social, para lograr
su bienestar emocional y un desempeño eficiente.
6. Lineamientos para la recepción y elección
de proyectos de intervención psicosocial
6.1 Criterios de priorización de los proyectos en el
ámbito territorial
- Departamentos, regiones o municipios con alto índice
de población desplazada por la violencia.
- Ciudades capitales e intermedias con población desplazada
por la violencia ubicada en asentamiento urbano-marginales.
- Municipios o zonas de los mismos afectados por éxodos
masivos de población desplazada por la violencia
6.2. Criterios de Elegibilidad
Son elegibles aquellos proyectos encaminados a la rehabilitación
psicosocial de la población en situación de desplazamiento
por causas violentas, que se ajusten a los siguientes criterios:
- Que contengan un marco conceptual claro de "Rehabilitación
Psicosocial". Con una perspectiva de integralidad, coordinación
intersectorial e interinstitucional, atención extramural
a través de equipos interdisciplinarios.
- Definición de perfil de la población a intervenir
en que se establezcan las necesidades psicosociales, atendiendo
a diferencias de sexo, edad y etnia.
6.3. Actividades de intervención
Reconocidas por el Ministerio de Salud por medio de la cuenta FOSYGA,
de acuerdo al manual de tarifas y procedimientos, Decreto2423 de
Diciembre 31 de 1996. (Tarifas vigentes a partir del 1 de Enero
de 1996):
|
CODIFICACION |
PROCEDIMIENTO |
VALOR |
| 401114 |
1.PROMOCIÓN DE LA SALUD Y PREVENCIÓN INTEGRAL
|
1400
sesión por persona |
|
2. RECUPERACIÓN DE LA SALUD MENTAL |
Valores por sesión |
| 35102 |
Valoración por psicólogo |
6.500 |
| 35104 |
psicoterapia individual
por psicólogo |
5.800 |
| 35106 |
Psicoterapia de grupo
por psicólogo |
7.600 |
| 35108 |
psicoterapia de pareja
por psicólogo |
7.700 |
| 35109 |
psicoterapia de familia |
17.000 |
| 35110 |
examen
psicopedagógico |
6.900 |
| 35103 |
psicoterapia individual por psiquiatra |
12.800 |
| 35105 |
psicoterapia de grupo
por psiquiatra |
14.600 |
| 35107 |
psicoterapia de parejas
por psiquiatra |
14.600 |
|
3. TRABAJO SOCIAL |
|
| 37701 |
consulta social |
4.900 |
| 37702 |
consulta familiar |
5.400 |
| 37703 |
terapia familiar |
7.300 |
| 37794 |
acciones socio educativas a grupos |
4.300 |
Las demás actividades propuestas en los proyectos, como
acciones en la comunidad e investigaciones como:
- Desarrollo y fortalecimiento de habilidades y destrezas,
para adaptación sociolaboral.
- En el ámbito comunitario acciones que busquen el fomento
de la participación y la proyección de acciones
de impacto comunitario.
- Actividades de investigación.
- Actividades de sensibilización en la comunidad receptora
para facilitar la integración social de la población
desplazada no pueden ser financiadas por el FOSYGA, pero si
por el Plan de Atención Básica, así se
podrá dar un carácter integral al plan de atención.
6.4. Criterios de Viabilidad
La propuesta debe incluir.
- Evidencia de la sostenibilidad del proyecto a mediano y largo
plazo.
- Compromiso de la administración departamental o municipal
- Participación de las direcciones de salud.
- La forma en que el proyecto prevé el compromiso y
participación de la población afectada en la ejecución
de las diferentes etapas del proyecto.
- Identificación clara de los mecanismos de seguimiento,
incluyendo indicadores de impacto que van a utilizarse.
- Las iniciativas propuestas deben respetar los principios
éticos, religiosos o culturales propios de la población
objeto de intervención y de la comunidad en la que se
va a desarrollar el proyecto.
- Modelos de intervención como producto conjunto de
la experiencia y posición del proponente con la participación
de la comunidad que pretende intervenir.
- Las condiciones de seguridad y confianza que exige la comunidad,
como por ejemplo: la neutralidad frente a los actores y al conflicto
armado.
- Canales de coordinación con otros sectores e instituciones
que tienen bajo su responsabilidad y competencia la atención
de la población desplazada en la zona o localidad específica
donde se encuentra la población objeto de intervención.
6.5. ¿Quiénes pueden presentar proyectos?
- Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud de carácter
público, de segundo y tercer nivel de atención,
que cuenten con el recurso humano (Equipo interdisciplinario)
necesario para la atención psicosocial.
- Hospitales mentales (IPS) de carácter público
y privado.
- Organizaciones No Gubernamentales con experiencia en atención
psicosocial a población desplazada por la violencia
- Entes Territoriales contratados por el Ministerios para la
atención integral a la población desplazada.
La evaluación de las entidades proponentes no es función
del ministerio, sino de los entes territoriales, cuando las propuestas
presentadas tienen por objeto la ejecución del componente
psicosocial dentro de los convenios celebrados con estos, ya sean
gobernaciones, institutos de salud, seccionales de salud y hospitales.
En tal caso el ente o contratista, deberá presentar la propuesta
como su plan de atención psicosocial a la población
desplazada, y el aval técnico emitido por la Subdirección
de Urgencias, Emergencias y Desastres tendrá efecto sobre
la ejecución del plan del contratista, y no sobre las entidades
proponentes.
Para la aprobación de los planes de atención psicosocial
de los entes territoriales debe seguirse el siguiente procedimiento:
- El ente o contratista diseña, de acuerdo a las necesidades
de la población y a los lineamientos de atención
psicosocial del Ministerio de Salud, su plan de atención.
- Convoca proponentes, si es necesario, y evalúa las
propuestas, incluyendo la idoneidad y la solidez del proponente.
- Presenta por oficio su plan de atención, de acuerdo
a los proyectos escogidos.
- El Ministerio de Salud realiza la evaluación técnica
y envía el aval al contratista para desarrollar su plan
de atención psicosocial
El Ministerio realizará la evaluación de proyectos
presentados por entidades prestadoras de servicio solo cuando estas
sean convocadas, con el fin de celebrar directamente contratos para
la atención psicosocial a poblaciones desplazadas, ubicadas
en zonas en donde no se cuenta con convenios con los entes territoriales,
o que los montos designados no se consideren suficientes.
6.6. Tramite para la presentación de los proyectos
y planes de atención psicosocial, aprobación, asignación
de recursos, seguimiento y evaluación.
6.6.1. Presentación del proyecto según los lineamientos
descritos en este documento ante el Ministerio de Salud, a través
de la Subdirección de Urgencias, Emergencia y Desastres de
la Dirección General para el Desarrollo de Servicios de Salud,
y contener como mínimo los siguientes aspectos:
- Descripción del problema o necesidad.
- Identificación del grupo objeto de la intervención.
- Objetivos del proyecto (generales y específicos).
- Descripción de los principales beneficios del proyecto
(en términos de productos).
- Conceptualización de rehabilitación psicosocial
y metodología a implementar.
- Actividades previstas, con la metodología, metas,
duración, población que cubre (infantil, adolescente,
etc.) y su número
- Indicadores de gestión y evaluación.
- Cronograma de actividades y costos.
- Articulación del proyecto con otros sectores y con
la administración distrital, municipal o departamental.
- Evaluación y aprobación del proyecto (concepto
técnico) por parte de la Subdirección de Urgencias,
Emergencias y Desastres y el Programa de
- Rehabilitación del Ministerio de Salud.
- Solicitud de la Dirección General para el Desarrollo
de Servicios de Salud de aprobación financiera ante la
Dirección de Gestión Financiera
- Elaboración y perfeccionamiento del contrato por parte
de la Oficina de Contratación e lnterventoría.
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