![]() |
|
![]() |
Indice >> [ Anterior | Siguiente ] herramientas psicosocialesTaller No. 2 - La cariciaLogros:
Caso 1 Laura es una niña catalogada por sus compañeros, amigos y profesora como tierna y cariñosa, porque le gusta saludar de beso, dar abrazos, expresar frases cariñosas, prestar sus cosas, ayudar en las tareas, colaborarle a la profesora y jugar con los compañeros. Así mismo, Laura ocupara el primer lugar en la escuela y sus padres siempre asisten ambos a las reuniones que cita la profesora. Caso 2 Margarita tiene 27 años y lleva cinco años casada con Alberto, de ese matrimonio ya existen tres hijos: Jorge de 4 años de edad, Claudia Milena de 3 y Juan Sebastián de un año de edad. Tanto Margarita como el esposo han sido muy cariñosos con sus hijos, pero especialmente Alberto quien siempre les trae un detalle al llegar del trabajo, juega con ellos, los alza, los acaricia y les narra cuentos para que duerman. Margarita últimamente ha estado preocupada porque siente que como esposos están dejando que su relación poco a poco se convierta en rutina, argumentando que ahora con los hijos y el trabajo poco les queda tiempo de consentirse y ocuparse uno del otro. Caso 3 Un día Christian sorprende a su profesora comentándole: "profe, yo quisiera que mi papá y mi mamá me abrazaran, me escucharan, me tuvieran en cuenta, tal como usted lo hace conmigo, es tan rico sentir sus abrazos y saber que a usted le gustan mis abrazos y mis besos, gracias profe por ser tan buena conmigo". Caso 4 La familia Rueda tiene tres hijos de 7, 8 y 9 años de edad. Su rendimiento escolar es bueno, su madre es cariñosa, los orienta en las tareas, les escucha sus problemas; pero cuando buscan a su padre y quieren ser cariñosos con él, los rechaza y los grita; les dice que no tiene tiempo y que está cansado. Le hace constantes reclamos a su esposa argumentando que está malcriando a los hijos al consentirlos y ser cariñosa con ellos. Soporte teórico El contacto físico: caricia y ternura La familia: ayuda insustituible La familia puede proporcionar un tipo de ayuda que no dan las relaciones de trabajo o de amistad. La familia está hecha a la medida de ciertas necesidades "únicas". Los amigos no pueden proporcionar este tipo de cuidados y de ayuda emotiva; casi nadie es capaz de sentirse feliz en la vida si carece de algún tipo de conexión familiar. La aparición de alternativas para la familia, como las comunas, tratan de resolver los problemas de la familia moderna, pero más que sustituirla, la complementan. La familia seguirá siendo importante económica, social, psicológica y emocionalmente durante las próximas generaciones. Por otra parte, para obtener un alto nivel de producción y de satisfacción se necesita pasar unas horas al día en una atmósfera sentimental y desarrollar unas relaciones amorosas que sólo se pueden dar en el marco familiar, fuera del marco laboral y profesional. Hambre de caricias Toda persona tiene necesidad de ser tocada y reconocida por los demás; son necesidades biológicas y psicológicas a las que Eric Berne, el padre del análisis transaccional llama "hambres". Las hambres de contacto y reconocimiento pueden ser apaciguadas con "caricias", las cuales, según Berne, son "cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia del otro". Las caricias pueden ser dadas en forma de toque físico real o por medio de alguna forma simbólica de reconocimiento, como una mirada, una palabra, un gesto o cualquier acto que signifique "yo sé que estas ahí". Los bebés no crecerán normalmente sin el contacto de otros. Esta necesidad se cumple generalmente en las transacciones íntimas diarias del cambio de pañales, la alimentación, el eructar, el baño, los mimos y las caricias que los padres tienen para con sus hijos. Algo inherente en el contacto físico estimula la química del infante hacia el crecimiento mental y físico. Los infantes que son desatendidos, abandonados o que por alguna razón no experimentan suficiente contacto físico, sufren un deterioro mental y físico que puede llevarlos incluso hasta la muerte. Los recién nacidos aislados del tacto normal, los niños de corta edad recluidos en centros correccionales y los que son criados bajo la teoría de que "el coger a los niños los maleduca", pueden sufrir de una privación de tacto similar a una deficiencia nutritiva grave. Ambas perjudican el crecimiento. El hambre de caricias es entonces un apetito profundamente arraigado que ningún alimento puede satisfacer. Es el "hambre de la piel", de caricias, de sensación, de contacto humano real y concreto. Los experimentos científicos sugieren que todos los animales de sangre caliente pueden tener una necesidad innata de ser acariciados y que entre los efectos de la carencia sensorial están la falta de apetito, el crecimiento lento, declinación de la inteligencia y patrones de conductas anormales. Si los niños son privados de la experiencia del contacto y el estímulo físico, algunos de ellos sencillamente dejan de vivir: se mueren. El doctor Sidney Simón, en un artículo publicado en la revista selecciones de febrero de 1981, titulado "le gusta a usted tocar y ser tocado?", resalta los siguientes puntos: 1. "Todos los seres humanos vienen al mundo con la necesidad de ser tocados, necesidad que persiste hasta la muerte". 2. Ser tocado en forma tierna y cariñosa puede ser terapéutico. 3. Para muchos existe confusión entre una caricia reconfortante y otra destinada a producir excitación sexual. 4. En muchos hogares los niños tienen la suerte de que su hambre de la piel ha sido satisfecha; en muchos otros, el contacto físico sólo se produce en forma de castigo corporal, razón por la cual suelen ser díscolos y se portan mal deliberadamente para provocar aunque sea este doloroso contacto de piel. A medida que un niño crece, el hambre primaria temprana por tacto físico real se modifica y se convierte en hambre de reconocimiento. Una sonrisa, una señal de asentamiento, una palabra, un ceño fruncido, un gesto, reemplazan finalmente a algunas caricias físicas. Como el tacto, esas formas de reconocimiento, ya sean positivas o negativas, estimulan el cerebro de quien las recibe y sirven para comprobar el hecho de que está ahí y está vivo. Caricias positivas La falta de suficientes caricias tiene siempre un efecto perjudicial sobre las personas. Por eso son preferibles las caricias negativas a la falta de caricias. Las caricias positivas abarcan desde un "hola", hasta los encuentros profundos de la intimidad. Algunas formas de caricias positivas son las siguientes:
En conclusión, las caricias:
Se permite el contacto personal? Dentro del entorno comunicativo, el contacto físico que usted establece con los demás, y en especial, con el niño, es fundamental para determinar el tipo y calidad de la relación afectiva. Podría al respecto preguntarse:
Al respecto, vale recordar que no existen palabras o discursos que puedan reemplazar el contacto físico. El discurso viene a matizar y precisar el clima afectivo que se crea en la comunicación corporal. Se trata de reformular este entorno comunicativo, teniendo presente que el tacto y el contacto corporal son experiencias muy importantes y necesarias tanto para los niños como para los adultos. Vivimos en una sociedad en la que el contacto físico se desprecia o es abiertamente censurado, pues sólo se piensa en él cuando se habla de contacto íntimo en la pareja. Sin embargo, está claramente demostrada la importancia que tiene recibir todos los días, y en buena cantidad, expresiones de afecto físico que pueden llegar a ser la clave para sentirnos seguros y enfrentar la vida. Por eso no lo piense dos veces y atrévase a expresar sus afectos mediante el contacto físico; con su pareja, con sus hijos y alumnos, con sus compañeros y compañeras, entendiendo que cada día nos brinda una nueva oportunidad de dar y recibir afecto. Practica usted el chantaje afectivo? Para que este afecto que circula cotidianamente no se torne asfixiante y contaminante del ambiente interpersonal, es fundamental que se reconozcan las situaciones de chantaje afectivo, tanto las que usted propicia como aquellas de las que es víctima. Hágase preguntas como éstas:
Posiblemente estas preguntas lo pongan a pensar porque sin duda muchos de nosotros somos chantajistas afectivos, pues nos hemos acostumbrado a dar y recibir cariño a cambio de algo. Tal vez debamos recordar que el afecto es una necesidad básica, tan importante como dar de beber a quien tiene sed, y que negarlo es tan grave como no proporcionar aire puro a quien se siente asfixiado; por eso no debería existir ninguna condición para satisfacer esa necesidad básica. Si usted es un chantajista afectivo, atrévase a dar afecto pase lo que pase. Con seguridad esto cambiará la calidad de sus relaciones. |
||||||||||
![]() |
This webpage is supported by the Panamerican Health Organization, however, the published contents are strict responsability and merit of its authors and do not necessarily represent the position or line of conduct of PAHO | Adm The publication of this page it has been possible thanks to the financial support of the Canadian International Development Agency --CIDA-- and the State Department of the United States. Contáctenos
| OPS | PAHO La publicación de esta página ha sido posible gracias al apoyo financiero de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional -- CIDA -- y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. |