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ERUPCIÓN VOLCANICA

Sistemas de agua potable y saneamiento frente a las erupciones volcánicas

Los volcanes son estructuras compuestas de materiales que se acumulan sobre la superficie terrestre y tienen un conducto llamado chimenea que comunica la superficie de la tierra con el interior de la corteza terrestre, de la que escapan a la superficie rocas fundidas y gases.

La actividad volcánica que tiene lugar normalmente en la zona de choque de las placas tectónicas varia entre una suave emisión de lava y explosiones violentas que arrojan grandes volúmenes de fragmentos de roca a gran altura.

Son dos clases de erupciones que originan las amenazas volcánicas:

Erupciones explosivas: Se producen por la rápida disolución y expansión del gas desprendido por las rocas fundidas cuando estas se aproximan a la superficie terrestre. Las explosiones constituyen una amenaza al diseminar bloques y fragmentos de roca y lava a una distancia variable del origen.

Erupciones efusivas: El flujo de materiales, y no las explosiones en si, constituyen la mayor amenaza. Los flujos varían en naturaleza (fango, ceniza, lava) y cantidad, en cuanto a su origen puede provenir de diferentes fuentes. Su acción esta determinada por la gravedad, la topografía que los rodea y la velocidad del material.


Efectos generales de las erupciones volcánicas

Una erupción volcánica puede generar desastres en cadena cuyas consecuencias pueden ser mayores que los de la propia erupción, y que pueden incluir:

  • Efectos sísmicos generados a partir del volcán en erupción.
  • Inundaciones y/o deslizamientos de nieve, tierra o fango producidos por calentamiento del terreno y vibraciones locales.
  • Flujos de lava, la caída de cenizas y proyectiles, las corrientes de fango y los gases tóxicos

Ciclo de los desastres

El ciclo de los desastres comprende tres periodos:
Antes, es decir, cuando se tiene un periodo de calma o alerta.
Durante, el cual puede durar lapsos muy cortos o muy prolongados. Después, periodo en el cual se realizan actividades para restablecerse de las consecuencias del desastre, que pueden ser de corto, mediano o largo plazo.

Aunque el público y los medios de comunicación enfocan su atención casi exclusivamente a la provisión de alimentos, e insumos de primera necesidad ante el posible desastre, estos elementos son de alguna manera alcanzables. Sin embargo, los efectos de los desastres sobre la provisión de agua potable por contaminación o suspención del servicio, pueden causar mayor impacto en la salud de la población, toda vez que el agua es un producto que se lo utilizaría en mayores cantidades, tanto para la preparación de alimentos, aseo, limpieza, hasta para enfrentar la emergencia misma, como es el caso de la utilización de pañuelos mojados.

Entre los principales daños producidos por erupciones volcánicas en los sistemas de agua potable podemos citar a los siguientes:

  • Contaminación de las fuentes superficiales de agua potable por depósitos de ceniza, efecto de gases o sustancias tóxicas, por muerte de animales en la cercanía de las obras de captación o en los canales abiertos de conducción del agua captada.
  • La contaminación de las fuentes de agua subterránea es relativamente improbable, a menos que la caída de ceniza sea tan abundante y/o contenga materiales muy contaminantes, o si entra por la boca de los pozos (si están sin tapas de protección) y ensucie el agua captada.
  • Se puede producir contaminación en las plantas de tratamiento, por la caída de ceniza volcánica sobre los estanques de coagulación, decantación o de los filtros, contaminando el agua o inutilizando los filtros con la propia ceniza que puede arrastrar el agua.
  • Contaminación de estanques o depósitos abiertos.
  • El escurrimiento de lava si es abundante y de capacidad erodante suficiente, puede producir daños incluso en instalaciones enterradas tales como: cañerías de agua potable o alcantarillas(podría desplazar, llevarse, y/o aplastar cañerías, cámaras y válvulas) y estanques semienterrados(destrucción total o parcial).
  • La erupción de corrientes de lava, de piedra o grandes rocas que pueden ser lanzadas a gran distancia pueden producir daños en prácticamente cualquier tipo de obras de estos sistemas. Según la violencia de la erupción, la distancia de las obras al foco de esta y factores aleatorios, los daños en las obras podrían ir desde los leves hasta la destrucción total de cualquiera de ellas.
  • Destrucción de caminos de acceso a los componentes del sistema y de las líneas de transmisión de energía eléctrica y de comunicación.

El manejo de las amenazas, que es uno de los objetivos de este artículo, tiene como escenario el periodo anterior al desastre, a fin de atenuar sus efectos en los sistemas de agua potable y alcantarillados, para lo cual es importante realizar un análisis de vulnerabilidad y plantear las medidas de mitigación correspondientes.

 
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